70° ANIVERSARIO DE LA REVOLUCION EGIPCIA

El golpe militar trascurrió sin derramamiento de sangre y fue el acontecimiento más importante de la historia del Egipto moderno.

Luis García y Erdmann*

Egipto vivía en el feudalismo, había una miseria generalizada, enfermedades, analfabetismo y una gran corrupción. Un nuevo acuerdo se suscribió el 26 de agosto de 1936, por el que Egipto obtuvo la total independencia, sin embargo, estableció la permanencia de las tropas inglesas en el Canal de Suez por veinte años más. Nasser al hablar años después de la situación del país antes del 23 de julio de 1952 dijo: “Soportábamos la ocupación británica respaldada por ochenta mil soldados. Nuestra patria estaba bajo el dominio de la monarquía reaccionaria. Regía el feudalismo, la explotación del capital dominaba. Asimismo, la especulación hacia estragos… El campesino era esclavo de la tierra y el obrero propiedad de la máquina…los objetivos de la lucha nacional se perdieron en las estériles reyertas partidarias, reyertas que eran inconsecuentes e inútiles”[1]

Nasser quien nació el 15 de enero de 1918, ingresó a la Academia Militar de Obassieh en 1937. Se abocó con entusiasmo a la carrera militar, en julio de 1938 obtuvo el ascenso a subteniente de infantería. En 1951 Nasser ascendió a teniente coronel, estableció la Organización de Oficiales Libres «Zobat el Ahrar”, cuyo comité quedó conformado por catorce hombres de diferentes orígenes sociales y políticos y él fue electo por unanimidad presidente de los Oficiales Libres, los cuales siguieron actuando con cautela y reclutando a más oficiales. Los objetivos eran: eliminar la presencia británica en el país, derrocar al rey, terminar con el feudalismo, suprimir la corrupción política, instaurar un régimen socialista que impusiera y respetara la justicia social, organizar un ejército fuerte, reforma agraria y establecer una verdadera democracia.

De enero a julio 1952 hubo cuatro gabinetes con sus correspondientes primeros ministros, el partido político Wafd estaba desprestigiado y el escándalo de las municiones defectuosas que proporcionó el gobierno en la guerra de defensa de Palestina en contra de Israel en 1947, empeoraron la difícil situación política. El desarrollo de los acontecimientos llevó a Nasser a actuar, para encabezar a los Oficiales Libres, Nasser dijo:” Hay que comprometer a los generales; nosotros somos demasiado jóvenes, pero ellos tienen miedo. Debemos encontrar un abanderado un simple mascarón para ponerlo a la cabeza del movimiento”. Tal papel lo haría un general honesto y famoso, Mohamed Naguib, presidente del Club de Oficiales y héroe de la lucha en Palestina.

El 23 de julio de 1952 se llevó a cabo el levantamiento de los Oficiales Libres, con el Gral. Naguib nominalmente líder del movimiento. Nasser expresó entonces: “controlaremos el ejército y habremos ganado, tomaremos posesión del palo con el cual el rey hubiera amenazado al pueblo”[2], así ocuparon el alto comando en Kubri Alkuba y arrestaron a los oficiales, situaron estratégicamente a los tanques en El Cairo y la radio por la que anunciaron que el ejército se levantó para purificarse.

El golpe militar trascurrió sin derramamiento de sangre y fue el acontecimiento más importante de la historia del Egipto moderno. Nasser se impuso para no matar al rey Faruk, mientras algunos decían vamos a juzgarlo y ahorcarlo y dijo “si lo vais a ahorcar para que molestaros en juzgarlo”[3], decía haber aprendido de la historia que el derramamiento de sangre conduce a más derramamiento de sangre. Cabe mencionar que tan pronto se inició el movimiento, lo hicieron del conocimiento de la embajada estadounidense, en el que se manifestó que la revolución era un asunto interno y se advertía la oposición a toda intervención extranjera. Ante el golpe no hubo oposición, ni ataques a los extranjeros y pronto contó con el apoyo de la población, con grandes manifestaciones y entusiasmo sin precedentes. El día 26 el rey Faruk uno de los hombres más ricos y corruptos del mundo abdicó a favor de su hijo Fuad ll de seis meses y se fue al exilio.

Nasser, al justificar la acción del ejército, declaró “me di cuenta de que sólo el ejecito podía evitar el caos … La situación exigía una unidad homogénea y sólida de las fuerzas útiles que surgen del corazón del pueblo, pero que hasta cierto punto deben ser ajenas a la lucha de cada uno y a la lucha de clases. Necesitábamos un grupo de hombres que tuvieran fe y confianza unos en otros y que al mismo tiempo tuvieran en sus manos suficiente poder materia para intervenir rápida y eficazmente. Estas condiciones sólo las reunía el ejército”.[4]

El Gral. Naguib asumió la titularidad del Consejo del Comando Revolución, Nasser ya con el rango de coronel, obtuvo la vicepresidencia del Consejo, y permaneció en segundo plano. Nasser era el cerebro, el organizador. En su obra Filosofía de la Revolución que data del citado año legitima las acciones de los Oficiales Libres y explica la génesis de la revolución, con las siguientes palabras: “La situación en Egipto exigía, la actuación de una fuerza concentrada en una organización o estructura que alejase, en cierta medida, a sus miembros del riesgo de una lucha constante entre clases e individuos ; una fuerza extraída del propio pueblo cuyos miembros confiaran, plenamente, en sus compañeros y en sí mismos, una fuerza equipada de forma que pudiere  lanzarse, en cualquier momento, a una acción rápida y decisiva. Estas condiciones solamente las reunía el ejército.”[5]

También en dicho libro al narrar su experiencia en Palestina escribe: “Las balas iban dirigidas contra los parapetos tras los cuales se encontraba el enemigo que teníamos enfrente, pero nuestros corazones volaban hacia la patria lejana, abandonada como una presa fácil e inerme a la voracidad de los lobos hambrientos dispuestos a destrozarla”.

El éxito del Golpe de Estado sin derramamiento de sangre fue para Nasser un doble triunfo, pues a raíz de la lectura de la obra de Dickens, Historia de dos Ciudades se percató del terror que puede seguir a toda revolución.

La república se estableció el 18 de junio de 1953, con lo que finalizó la monarquía establecida por el albanés Mohamed Ali en 1805. El Gral. Naguib fue elegido su primer presidente, en ese momento detentaba los cargos de primer ministro, comandante en jefe de las Fuerza Armadas, ministro de la defensa, jefe de la Revolución del Ejército y presidente del Consejo del Comando Revolucionario y conformaba un gobierno mayoritariamente compuesto por oficiales militares. Nasser fue nombrado viceprimer ministro y ministro del interior y fue cuando apareció por primera vez en público el 18 de julio de 1953.

En septiembre de 1953, se aprobó la Ley de la Reforma Agraria, mientras los desacuerdos Naguib-Nasser fueron minando la que fuera estrecha relación, el primero era favorable a Occidente y a recuperar a sectores liberales de la monarquía, mientras que el segundo era partidario de iniciar un movimiento nacionalista panárabe y de adoptar el neutralismo positivo frente a las superpotencias, las diferencias de puntos de vista serian la causa que lo obligaron a renunciar a todos sus cargos el 22  de febrero de 1954, y finalmente Nasser asumió el cargo de Primer Ministro el 17 de abril de 1954, a los 36 años con lo que se convirtió el más joven premier del mundo y ocupó la presidencia del Consejo de Comando Revolucionario y las funciones de Jefe de Estado,

El triunfo de la revolución egipcia llevó a Gamal Abdel Nasser a convertirse en presidente de Egipto en junio de 1956 el mismo año nacionalizó el canal de Suez que propició la invasión franco-británica-israelí de tres días a Egito, por la oposición de la comunidad internacional. Construyó la gran presa de Aswan, la faraónica obra concluyó en 1970  que llegó a su máxima capacidad en 1976, el embalse conocido como lago Nasser cubre un área de seis mil kilómetros cuadrados.

Su fuerte personalidad, carisma, honestidad y sencillez lo llevó a su gran popularidad que con su brillante pensamiento traspasó las fronteras para convertirse en líder del panarabismo del que fue ejemplo la formación de la República Árabe Unida entre Egipto y Siria en 1958, del panafricanismo como uno de los padres de la Unión Africana 1963, fue unos de los padres del neutralismo positivo que derivó en el establecimiento Movimiento No Alineado en 1961,   propulsor junto con la Liga Árabe del establecimiento de la Organización para la Liberación de Palestina en 1964 y fue la inspiración para los golpes de Estado que el coronel Gaffar el Numeiry dio en Sudán el 25 de mayo de 1969 y el coronel Muammar al Khadafi en Libia para destronar al rey Idris l, el 1º. de septiembre del mismo año.

Nasser falleció el 27 de septiembre de 1970.

 

FELICITACIONES AL PUEBLO EGIPCIO

 

*Lic. Luis García y Erdmann – Su primera adscripción en el Servicio Exterior Mexicano fue en la Embajada de México en Egipto. Es director para asuntos internacionales y colaborador en La Voz del Árabe. Escribe a Luis: garciayerdmann@hotmail.com

 

[1] Varios autores, Nasserismo y Marxismo, Jorge Álvarez Editor, Buenos Aires, 1965, pág11 / [2] Heikal, Mohamed. Los Documentos de El Cairo, Lasser Press, Inc. México 1972, pág.25  / [3] Ibid., pág. 30 / [4] Italiander, Rolf. La Hora de África, editorial Seix Barral S.A., Barcelona, 1961, pág.72 / [5] Filosofía de la Revolución, op.cit. pág .33

 

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Información / Imagen: Libro: “Nasser el hombre de su tiempo”, Luis García y Erdmann. PP. 63. Edit. La Voz del Árabe: División Editorial. Primera edición 2021, México. ©-®2021- CdMx.

La Voz del Árabe (LVÁ) – CULTURA – Cd. de México, julio 21 del 2022

 

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