“EL GRAN MUÑOZ”, SU HISTORIA JAMÁS CONTADA

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Hoy en su aniversario luctuoso – En recuerdo de Gaspar Henaine “Capulina”, por hacernos reír y alegrarnos la vida con su talento.

Ruth Figueroa*

Durante un viaje en coche rumbo a las playas de Manzanillo, Colima, mi amiga, la gestora cultural y fotógrafa Carla Sánchez Muñoz me compartió su historia familiar y personal cuando le pregunté cómo es que se decidió a dedicarse a la fotografía y la gestión cultural, y obtuve una gran historia inédita…

Carla deseaba ser enfermera militar, hizo los trámites necesarios y fue admitida, pero su mamá bloqueó este sueño. “En ese momento se rompe todo mi esquema y planes de vida. Yo quería entrar a enfermería para después estudiar medicina. No tenía idea de qué hacer pero sabía que amaba la fotografía”.

Sin embargo, en esa misma época, en la que Carla tenía diecisiete años, hizo un hallazgo que daría un giro total a su vida profesional: Se trataba de una vieja carpeta de piel color café llena de misterio que ella supuso que dentro llevaba una historia. Su abuela estaba molesta y decidida a tirarla a la basura para borrar todo lo que le recordara al abuelo por haber lastimado su matrimonio, pero Carla conservó esa carpeta, y grande fue su sorpresa cuando vio lo que había en su interior: fotografías a blanco y negro de artistas famosos.  

Carla, llena de emoción, recuerda con mucha alegría que en ese momento pensó: “¡Yo quiero hacer fotografía!”… Vio esos retratos que le parecieron increíbles por su estilo y su contexto histórico dentro de la farándula nacional; había contratos firmados y carteleras que incluían la programación de presentaciones en vivo de artistas de mediados del siglo XX. Esta carpeta perteneció a su abuelo Marcelino Muñoz, al que en las propias carteleras encontradas lo mencionaban como “El gran Muñoz”, sobrenombre que se ganó a pulso por su habilidad para los negocios en torno al espectáculo, medio en el que representó a grandes artistas que trascendieron con el paso del tiempo, entre ellos se encontraba Gaspar Henaine, mejor conocido como “Capulina”, “El rey del humorismo blanco”, cuyo sobrenombre se debía a su estilo de comedia ingenua e inocente. Siempre destacó como actor y cantante, además, egresó de la Academia de San Carlos en la Ciudad de  México, desarrollándose como un artista multidisciplinario.

Gaspar era de origen libanés por parte de su padre, el empresario Antonio Henaine Helú, dueño del primer hotel de lujo en Chignahuapan, Puebla; su madre fue Concepción “Conchita” Pérez de León, originaria de esta entidad, lugar donde también nació Gaspar.

“Capulina” pasó sus días de infancia jugando en los pasillos y patios del hotel hasta que su familia se mudó a la Ciudad de México siendo él aún un niño. A los 10 años debutó como actor con un pequeño papel en la película “Allá en el rancho grande”, y eso lo motivaría a estudiar actuación. Inició su carrera musical con distintas agrupaciones hasta asociarse con Marco Antonio Campos, cómico virtuoso con el que se presentaría como pareja en “Viruta y Capulina”, concepto al que el “Gran Muñoz” apostaría y promovería.

“Cuando encontré esta carpeta sentí una gran emoción porque fue como un impulso para descubrir mi vocación de gestora cultural. Es aquí cuando me doy cuenta que amo el medio artístico y cultural” Afirma Carla Sánchez.

En los años cuarenta, Salamanca, Guanajuato, de donde es originaria la familia de Carla Sánchez, era un lugar de paso para quienes viajaban por los alrededores del centro de nuestro país. Las personas se establecían temporalmente para moverse de una ciudad a otra. Con esta dinámica, en esos días de antaño, fue como Marcelino Muñoz conoció a Viruta y Capulina “los cómicos excéntricos más discutidos y aplaudidos del momento, artistas de la radiodifusora XEW, La Voz de la América Latina”; y otros artistas destacados como El Trío Los Carreteros, Jacqueline Evans y Estrellita Palma. Marcelino se decidió a ser su representante desde el año 1945 hasta su repentino retiro en 1955. Cabe mencionar que Marcelino era carpintero, y aunque representó a estos grandes artistas, nunca dejó de crear muebles en su tiempo libre. Abrió su mueblería que era famosa por los bellos trabajos que realizaba.

Carla me compartió: “Mis abuelos vivían justo en el centro de Salamanca y a una cuadra se encontraba la estación de autobuses. Ahí mismo pudo tener contacto con todos ellos, que llegaban y se quedaban hospedados en los alrededores de la casa, como la cantante Flor Silvestre. Mi abuelo decía: ¡Vamos trabajando con ellos!”  “El Gran Muñoz” vio potencial en muchos artistas, pero en especial en Gaspar Henaine “Capulina”. Marcelino se encargaba de todo lo necesario para las presentaciones, gestionaba todos los detalles para generar cada espectáculo y se responsabilizaba de la firma de contratos, comprometiéndose a cumplir cierto número de carteleras en cines y teatros.

“Como gestora cultura estoy muy orgullosa de mi abuelo porque era una época muy difícil en donde había mucha competencia clara y limpia. Destacaban muchos artistas con gran potencial. Todo esto que te comparto no está documentado. Si buscas en Google o alguna red social, incluso en las biografías de Capulina, mi abuelo nunca aparece en las listas de nombres ni es mencionado”, le pregunté la razón y Carla respondió: “No lo sé… era una época en la que Viruta y Capulina eran muy, muy jóvenes, eran los inicios de sus carreras y no entiendo por qué no aparece mi abuelo, pero fue la época cuando estaban empezando. Todo esto lo sé porque eran cosas que mi abuelo le contaba a mi abuela y por los documentos que conservo. Para presentar y vender el portafolio de artistas que representaba, mi abuelo siempre trabajó con el mismo fotógrafo. Cada foto está firmada y las fotos tenían que estar bien hechas porque mi abuelo era muy exigente”, recuerda Carla, “Con todo esto y con el recuerdo mismo de las fotos me doy cuenta de que amo la fotografía y es donde comparto cosas en común con mi abuelo. Años más tarde, un amigo mío, Guillermo Figueroa, me dijo que se había abierto una licenciatura en Arte y Cultura y que estaba seguro de que yo estaba hecha para esa carrera, pero yo dudaba en empezar otra carrera a mi edad; sin embargo decidí entrar y la carrera me toma por completo y yo la abrazo. Tal vez ese sentimiento que tengo hacia la cultura y al arte son parte de mi abuelo, puesto que la única que tiene un acercamiento a este medio de toda la familia soy yo”.  

Artículo dedicado al recuerdo de “El gran Muñoz” y su familia, especialmente a Bertha Muñoz (hija) y a Carla Sánchez (nieta).

Un agradecimiento por la autorización de ambas para compartir el presente testimonio y material fotográfico inédito.

En recuerdo de Gaspar Henaine “Capulina”, por hacernos reír y alegrarnos la vida con su talento.

Artículo relacionado: GASPAR HENANINE PÉREZ “CAPULINA” – IN MEMÓRIAM

*Ruth Figueroa – Originaria de Guadalajara, Jalisco, Mx. Inició su trayectoria profesional en el medio cinematográfico en 2001. Sus películas han sido comercializadas y proyectadas en Francia, Nicaragua, EUA, Nueva Zelanda, Argentina y recientemente en Venezuela. Los temas más destacados de las películas son en torno a las tradiciones mexicanas, migración y video danza. Es columnista en el periódico El Sol de León, en Avenida Digital 3.0. Es fundadora y directora del Centro Cultural Casa Aura en León, Guanajuato. En 2019 colaboradora en La Voz del Árabe.

 

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La Voz del Árabe (LVÁ) – ESPECIALES – Cd. de México, agosto 14 del 2019

 

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2 comentarios sobre ““EL GRAN MUÑOZ”, SU HISTORIA JAMÁS CONTADA

  • el 14 agosto, 2019 a las 1:30 am
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    Que bonito artículo!!! me hizo imaginar esos años donde las cosas se movían tan diferente a ahora! Gracias por compartir!

    Respuesta
    • el 16 agosto, 2019 a las 12:26 am
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      Gracias por tu comentario, querida Nancy.
      ¡Un abrazo!

      Respuesta

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