¡PALESTINA VIVE! – ARA GALÁN (PARTE 1)

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Los palestinos por su propia experiencia de vida, su propia experiencia política, tienen un pensamiento distinto a la mayoría de los seres humanos…

Luis Miguel Cobo

La cita fue muy al sur de la ciudad de México, el trayecto fue largo, pero bien valió la pena, por primera vez La Voz del Árabe (LVÁ) entrevista a la activista mexicana pro palestina Ara Galán (AG), una mujer de hierro con ideas fijas gracias a sus quehaceres profesionales y hasta políticos, egresada de la UNAM ha contactado con muchos activistas igual que ella, en México, en América, en el mundo, ha visitado algún lugar del Mundo Árabe pero Palestina, su gran amor, aún no, pero le es fiel a “la causa palestina” como le somos muchos.

Habló y fue largo tiempo utilizado para decirnos sus teorías, sus anécdotas y sus estudios avalados por grandes de la historia y causa palestina, por filósofos y políticos, diplomáticos y gente común, comentó de sus proyectos literarios que en breve podremos anunciar, y habló más; la plática se extendió sin contar minutos, tanto así que la entrevista se ha dividido en dos partes, hoy la primera y mañana jueves la segunda parte, deberás estar pendiente. Aquí la amena charla:

LVÁ – ¿Quién es Ara Galán?

AG – Ara Galán es historiadora mexicana, formada en la UNAM, con maestría en educación y doctorado en pedagogía. Dedica gran parte de su vida como activista y profesional a la solidaridad y a la investigación sobre las circunstancias del pueblo palestino.

LVÁ – ¿Dónde fue tu formación profesional y académica?

AG – Toda mi formación académica desde el bachillerato está hecha en la Universidad Nacional Autónoma de México, en particular en la Facultad de Filosofía y Letras donde he hecho licenciatura, maestría y doctorado.

LVÁ – Ara Galán después de todo esto, ¿cómo fue la conexión con Palestina?

AG – En mi etapa de bachillerato conocí el movimiento social a través del movimiento estudiantil de la huelga universitaria de 1986 y 87, cuando los estudiantes pugnamos por no privatizar la Universidad y ahí conocí a mucha gente, grupos políticos, movimientos sociales, entre ellos conocí a grupos que se dedicaban a la solidaridad internacional, principalmente con los países de el sur, con los que habían sido las dictaduras en el sur de América y con Cuba.

Trabajé mucho tiempo en el comité de Cuba, ahí me formé en la solidaridad internacional, en el trabajo del activismo por la solidaridad internacional, pero algunos de mis compañeros de esa época, entrados los años 90, tenían vínculos con grupos solidarios con los países de Medio Oriente. Vino primero la que se conoce como la primera guerra del Golfo Pérsico, ahí empecé a interesarme en el tema de Medio Oriente, de esa región que para los latinoamericanos no es algo tan cercano, y finalmente fui conociendo la causa palestina, el tema de Palestina, fui decidiendo el tomar la decisión de especializarme en ese tema y dedicarme al pueblo palestino, ya cuando no hubo marcha atrás sucedió cuando hubo la segunda intifada, cuando decidí junto con otros compañeros formar la Coordinadora de Solidaridad con Palestina, desde entonces hemos venido trabajando en acciones en pro del pueblo palestino, pero no solamente desde México, sino a lo largo de los años nos hemos articulado con el movimiento internacional que hay por Palestina, que prácticamente no hay país en este planeta en el que no haya un comité de solidaridad con el pueblo y la causa palestina.

LVÁ – ¿Qué piensas sobre el actual plan de Kushner para Palestina? ¿Cómo crees que venga?

AG – En general los planes que se han hecho para Palestina todo el siglo 20 y lo que va del siglo 21 tienen un propósito similar, el propósito es como lo señala el historiador Ilan Pappé, es hacer una limpieza étnica, todos los tratados, los acuerdos o los planes de partición, o de ruta, o de nuevas fronteras como fue en el 67, se diseñaron y se pensaron, o son tomados partiendo de la premisa de desplazar a los palestinos de una tierra que les pertenece.

Pienso por ejemplo en la declaración de Balfour de 1917 es un acuerdo entre potencias para darle a un tercer país una tierra que no les pertenece, esa es una situación muy compleja en lo que es política internacional, en lo que es la restructuración de la geopolítica, pero en general toda la región del Medio Oriente está marcada por toda la política colonialista del siglo 20 que tuvo Gran Bretaña, y así ha sido a lo largo de todas las décadas posteriores…

LVÁ – ¿Hablamos también de Sikes-Picot?      

AG – Sikes-Picot es la continuación de esta política colonial de seguir repartiendo las colonias y los territorios que habían encontrado. Este acuerdo de Balfour, este tratado, es precisamente la idea de darle un territorio a un movimiento que estaba surgiendo que era el sionismo, a estos para poder tener acuerdos y poder continuar con la política colonial de Gran Bretaña, prometieron una tierra que no les pertenecía ni a los que tenían el mandato ni los que hoy la usufructúan como propia.

A lo largo de las décadas estos acuerdos, estos tratados, inclusive estas propuestas de ficticias formas de paz, parten todos de la misma premisa y esta es como decía, la limpieza étnica, es decir, seguir generando refugiados, poner asentamientos, desplazar a los palestinos de la tierra que les corresponde. Pero hay otro elemento que es muy importante, a lo largo de las décadas se ha acrecentado el concepto de “arabofobia”, porque no es solamente una cuestión contra una región en particular, que es el que se usa frecuentemente, la “islamofobia”, pero ese es contra una práctica religiosa, que sí existe desde luego, pero para todo lo árabe hay un plan, ese plan corresponde a que tienen a la región siempre en crisis, en estado de explotación, en estado de colonización, y el trabajo que se ha hecho los últimos quince años con los gobiernos sobre todo estadounidenses es reestructurar las fronteras, el objetivo final de todo esto es obtener los recursos naturales de la región…

LVÁ – ¿Es la política expansionista de Israel?

AG – Así es, la política expansionista, y también es una política que tiene que ver con un proyecto de la militarización, es lo que hoy llamamos el “Sur Global”, es un proceso donde están inmersos todos los gobiernos con un discurso dirigido a los pueblos de protección, pero el uso de armamento, de militarizar las regiones, la historia nos comprueba que nunca ha sido para proteger a los pueblos, siempre ha sido para reprimirlos, no obstante es un negocio muy lucrativo, los gobiernos tanto EEUU como Israel son los principales productores, promotores y distribuidores comerciales de las armas en el mundo. Entonces este proyecto de tener en desequilibrio todas las regiones que se pueda, también lo hacen en Centroamérica, en Sudamérica y lo hacen en México.

Recientemente hemos hecho una investigación que estamos por publicar “la participación de Israel en la militarización en México”, gran parte de las armas que tiene México y el crimen organizado provienen de ahí. Estas son investigaciones que son importantes hacer, son temas importantes de mencionar, porque la gran interrogante es: ¿quién hace estos contratos? ¿Quién compra estas armas? Las armas no caminan solas. Para las armas se hace todo un plan comercial, todo un plan de producción, de distribución, de venta, y de utilización de las armas; ¿Cómo llegan las armas al crimen organizado en México? ¿Quién es responsable de eso? Israel tiene una participación. Y en Palestina hay incluso algunas entrevistas que han hecho a las grandes empresas como el “Elbit Sistem” que es uno de los grandes distribuidores de armas en el mundo, cuando vendieron armas en Israel, una de las campañas decía: “estas armas las hemos probado en el terreno en Gaza con los palestinos” O sea, armas potencialmente destructivas, y son los distribuidores de armas en el mundo.

Hay un tema que vuelvo a comentar, el Sur Global, está inundado de todas estas armas, de toda esta política comercial, finalmente estos planes como el que mencionas de Kushner, y todos los acuerdos de Oslo, todos los tratados de los que hemos hablado tienen una finalidad que es finalmente darles las peores condiciones a los palestinos, desplazarlos y no permitir la paz en la región, porque la paz para los vendedores de armas no es un negocio, quienes las venden propician, promueven, justifican y continúan la guerra porque es un negocio, y eso es el Estado de Israel.

LVÁ – ¿Qué opinas de la teoría conspirativa del Nuevo Orden Mundial para el Medio Oriente, es real?

AG – Yo creo que hay un plan comercial económico no solamente para la región del Medio Oriente, sino como ejemplo de los que han pasado en los últimos 200 o 300 años en la historia del Sur Global. El caso por ejemplo de África, fue explotada durante siglos, bajo un proyecto colonial de destrucción, hoy los hombres y mujeres del Siglo 21 vemos muy normal que África sea un continente pobre, en donde hay una crisis humanitaria que nos desacredita toda la ética que queramos tener como humanidad, o sea que haya gente muriendo de hambre es una situación que como humanos tenemos que cuestionar qué estamos haciendo, más allá de teorías políticas, económicas o gobiernos, monarquías, parlamentos, digo como humanos, y esta hambruna, esta crisis humanitaria que se vive en África es un proyecto que también de robar todos los recursos naturales, como se hiso en África también se está haciendo en Asia, y se hace en la región del Medio Oriente.

¿Cuál es la materia por la que van las grandes empresas? Obviamente petróleo, pero también por el agua, es lo que decimos siempre, las partes que se ha apropiado Israel, el territorio palestino, son los lugares que tiene los mantos acuíferos, pero en una zona desértica el que tiene el agua tiene más que el que tiene petróleo, la ida comercial es tomar todos los recursos pero con la idea de comercializarlos lo más que se pueda, la guerra es un producto comercial, lo mismo son los muros, ahora que en 2019 se cumplen 30 años de la caída del muro de Berlín con todas las consecuencias y el contexto de la época, podemos reflexionar en ¿qué pasa con los muros en el mundo? En 1989 había 15 muros en el mundo, en el 2019 hay más de 60 muros. En el 89 pensábamos los jóvenes y los que recurren a la historia, encontrarán en los textos periodísticos, de los estudiosos y activistas, que la lección había quedado aprendida, que la construcción de muros ya no podía sustentar los argumentos de la protección o de la seguridad, mucho menos de la división, o de vejar el libre tránsito, que es finalmente lo que hacen los muros, violentan el derecho humano de libertad de tránsito, la gran interrogante: ¿en 30 años por qué tenemos más de 60 muros si hace 30 había 15? Porque es un negocio, es negocio generar pobres, para los que tienen administrado el Sur Global, es un negocio poner muros…

LVÁ – La pobreza no es un concepto natural, es un concepto político…    

AG – Claro, es un concepto político del que muchos lucran; en el caso de toda esta política de todos estos planes y proyectos de las grandes empresas, lo hemos comprobado muchas veces, es la voracidad de las empresas trasnacionales de apoderarse de los recursos para distribuirlos ellos mismos en la zona y venderlos a precios estratosféricos, menciono el caso del agua, los mismos israelís pagan cantidades enormes de dinero porque las empresas que les venden el agua tampoco tienen ningún tipo restricción para con ellos, también pagan el agua sumamente cara, en el momento que está privatizado el recurso no hay distinción…

LVÁ – ¿Es verdad que el secretario de Netanyahu quería privatizar el agua en México?

AG – Claro… Israel ha ofrecido a México en diferentes ocasiones, y lo acaba de hacer ahora con el tema de la Guardia Nacional asesoría, asesoría para seguridad, para distribución de agua, asesoría para proyectos de captación de agua, o sea hay disfraces perfectos, asesoría de seguridad, ¿qué asesoría de seguridad puede vender un Estado o puede sugerir un Estado que ha sido acusado por la ONU y por la Corte Internacional de Justicia que tiene prácticas genocidas?  El gobierno de México, el actual, con la Guardia Nacional, y con todos los contratos que tienen para comprar información, adiestramiento para animales y entrenamientos para humanos, y todo el sistema de espionaje que usa el gobierno mexicano lo compra a esas empresas.

Recientemente tuvimos el escándalo del programa espía Pegasus, que se usó para espiar a activistas, los de Derechos Humanos, políticos, periodistas, se queda todo en la discusión de los medios, no se profundiza, ¿quién compra esa tecnología? ¿Con qué finalidad?  Y lo más importante en este caso es comprobar la participación de Israel, ¿a quién se lo compra? ¿Quién lo fabrica y por qué y para qué?

México sí ha recibido muchas propuestas de asesoría, para la seguridad, la construcción del muro, recuerda aquel momento en el que Netanyahu da la bienvenida a la idea de Trump de hacer el muro en la frontera mexicana, porque dijo que el muro a ellos les ha dado buenos resultados, ya después corrigió, pero Israel ha construido dos muros clasificados por la Corte Internacional de Justicia el 9 de julio del 2004 como ilegales, uno en Cisjordania y el otro en Gaza, donde los mantos acuíferos quedan del lado que Israel, se los apropia. Es un tema que todos tenemos que ver. Eso que dices de las teorías de la conspiración y todo eso, lo hemos comprobado, yo creo que como historia del Siglo 21 no hay forma de explicar a las siguientes generaciones en términos humanos, cómo explicar este discurso de armas de destrucción masiva, además por sí misma es una retórica falaz, los que tienen las armas de destrucción masiva no es Iraq, la tiene EEUU, Israel, la tiene China, Rusia; fueron a buscar armas de destrucción masiva a un lugar que de antemano sabían que no había…

En el caso específico de Iraq no hay documentos que aseguren que las encontraron y el tema es que hay un millón de muertos, esa es la crisis ética que cuestiono fuertemente hoy para los que estamos vivos, ¿qué les vamos a dejar a las siguientes generaciones? No en tecnología, no en comunicación, no en términos de ciencia, en términos éticos, estamos desahuciados, decirles a las futuras generaciones “no fuimos capaces de frenar de impedir la muerte de un millón de personas…”

En los años 70 solamente en Palestina hay un registro de más de 500 mil personas muertas.

LVÁ – A todos los que somos arabistas, pro Palestina, nos duele el corazón los sucesos ocurridos a diario, te pregunto siendo tú la voz autorizada en México, ¿crees que Palestina se pueda salvar? ¿Qué se tendría que hacer para salvarla del genocidio que sufre?

AG – Creo que el futuro es incierto en el sentido que los organismos internacionales, la ONU, Corte Internacional de Justicia, UNRWA, todos los organismos internacionales tienen que replantear su función, interna y externamente como sociedad y los gobiernos que los sustentan, porque estos organismos tiene  una finalidad, algunos tienen como propósito principal velar por la paz mundial, no hacer análisis, esa no es su función, es que la ley internacional se cumpla, que se cumplan las recomendaciones de la ONU y se lleven a cabo.

El tema de Palestina es complejo en cuanto a la resolución, no porque sea irresoluble per sé, sino porque no hay voluntad política ni económica, a los fabricantes de armas les es muy rentable generar esta idea de seguridad, es muy rentable este concepto que se ha desarrollado en los últimos 20 años a partir de la caída de las torres gemelas, el concepto del terrorismo, de los grupos terroristas, que es un discurso más enfocado a una política ficticia que a una realidad. Independientemente de los grupos existentes ayer y hoy, creo que los palestinos son las principales víctimas de ese discurso.

Los organismos internacionales, replanteando sus funciones, en el caso de Palestina todo lo que podamos analizar se reduce a una cosa, “violación sistemática de la ley internacional”, hacer valer la ley internacional sobre el ejército y el gobierno sionista sería suficiente, el punto es ¿quién lo haría? ¿Quién lo puede hacer? ¿Se puede hacer? Es la pregunta.  

Las respuestas a estas tres interrogantes: ¿Quién lo haría? Los organismos impulsados por la sociedad, pero también transformado internamente, este es un punto central. ¿Se puede hacer…? Sí.

Tengo una visión diferente de la resolución del conflicto palestino con el llamado de las más de 190 organizaciones palestinas en el 2005. Los palestinos por su propia experiencia de vida, su propia experiencia política, tienen un pensamiento distinto a la mayoría de los seres humanos en el mundo, ellos se nuclean diferente, se organizan distinto, no los idealizo como sociedad, lo sé porque viven en unas condiciones que ninguno de los que vivamos fuera de esas condiciones alcanzamos a comprender al 100% , podemos tener un sentimiento de hermandad, nos conmovemos, podemos ser solidarios, pero pensar como ellos no podemos porque no vivimos sus circunstancias. Cuando ellos después de estudiar durante décadas cuál era la posible salida para el gran conflicto que representa la vida que ellos tienen, porque es una ocupación, las 190 organizaciones vieron que estaban agotadas todas las formas de lucha, las políticas, las diplomáticas, las de protesta, las de organización civil, incluso las vías armadas, la idea de un Estado, de dos Estados, todos los tratados, la época de Yasser Arafat que está sujeta a todo tipo de críticas, pero fue un periodo histórico que vale la pena comprender para poder entender qué pasa hoy en Palestina…

Mañana la continuación: Parte 2

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Imagen: LVÁ-México ©-®2019

La Voz del Árabe (LVÁ) – ESPECIALES – Cd. de México, junio 12 de junio del 2019

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