MÁS DE CINCO MEDICAMENTOS AL DÍA: IMPACTO EN LA ECONOMÍA FAMILIAR
– Las familias pueden destinar 60 por ciento del gasto a compra de fármacos.
Michel Olguín Lacunza
Los adultos mayores suelen consumir varios medicamentos debido a enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión. Aunque algunos cuentan con seguridad social, otros no tienen acceso a servicios médicos, lo que incrementa la carga económica en sus hogares. En estos casos, las familias pueden destinar hasta 60 por ciento de su gasto a la compra de fármacos.
En entrevista para UNAM Global, Eufemia Basilio Morales, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, explicó que la polifarmacia se refiere al uso simultáneo de más de cinco medicamentos por una misma persona.
La polifarmacia puede ser apropiada cuando los medicamentos son clínicamente necesarios y prescritos por un médico, o inapropiada cuando las personas se automedican, incluso para tratar padecimientos leves como una gripe o un malestar estomacal.
¿Quiénes recurren a la polifarmacia? – El grupo que más recurre a la polifarmacia es el de los adultos mayores. Debido a su edad, suelen padecer diversas enfermedades crónicas, como diabetes o hipertensión, que requieren tratamientos farmacológicos continuos.
Cuando los pacientes cuentan con seguridad social, el gasto suele ser menor. Sin embargo, en situaciones de desabasto de medicamentos, muchas personas se ven obligadas a comprarlos por su cuenta.
No obstante, el consumo frecuente de medicamentos no se limita a los adultos mayores. Entre los jóvenes también es común, sobre todo por problemas de salud mental como ansiedad, depresión o trastornos del sueño.
Además, recurren al uso de analgésicos o antibióticos para tratar distintas enfermedades y, en ocasiones, se automedican debido al acceso directo a las farmacias.
“Siempre que sea posible, el consumo de medicamentos debe realizarse bajo receta médica. No deberíamos automedicarnos”, enfatizó la investigadora universitaria.
Otro sector particularmente afectado es el de las mujeres, ya que a lo largo de su vida enfrentan diversas condiciones de salud relacionadas con factores hormonales, salud reproductiva o problemas de salud mental como ansiedad y depresión.
“Lo cierto es que la doble o triple jornada, entre el trabajo, el hogar y otras responsabilidades, genera un desgaste emocional que puede derivar en distintas enfermedades, desde colitis y gastritis hasta depresión”, destacó la académica universitaria.
Muchas mujeres suelen dejar pasar los síntomas debido a sus múltiples responsabilidades en el hogar, la escuela o el trabajo. Como consecuencia, algunas enfermedades terminan volviéndose crónicas.
Además, en ocasiones los padecimientos se enmascaran porque las personas se automedican para aliviar los síntomas sin conocer el origen real del problema.
¿Cómo afrontar los gastos? – La cultura de la prevención es fundamental, pero debe ejercerse sin recurrir a la automedicación, ya que esta podría agravar los problemas de salud.
Lo ideal es contar con un médico de cabecera que permita realizar consultas periódicas para monitorear el estado del organismo y detectar oportunamente cualquier anomalía.
La prevención también implica controlar el peso, realizar actividad física y detectar enfermedades de manera temprana mediante estudios y análisis clínicos, además de cumplir con los esquemas de vacunación.
Por ejemplo, ante brotes de enfermedades como el sarampión, vacunarse constituye una forma de uso racional de los medicamentos, enfatizó la académica universitaria.
“Quizá suene sencillo, pero muchas veces dejamos pasar estas acciones por concentrarnos en otras. Sin embargo, si no tenemos salud, aunque suene a cliché, no tenemos nada”.
Descuidar la prevención puede afectar la calidad de vida y el desempeño laboral. Además, puede favorecer el desarrollo de enfermedades más graves que podrían detectarse demasiado tarde.
Políticas de salud – Una gran parte de la población en México está adscrita al IMSS o al ISSSTE. Sin embargo, en ocasiones las citas médicas se programan con varias semanas de espera, aun cuando la atención se requiere de forma inmediata.
Ante esta situación, muchas personas recurren a servicios médicos privados, lo que incrementa el gasto familiar.
Por ello, las políticas públicas deben orientarse a garantizar el acceso a medicamentos mediante una atención primaria de salud fortalecida.
La pandemia demostró que el sistema de salud es vulnerable. Por ello, es necesario fortalecerlo y reducir los costos para que todas las personas tengan acceso a servicios médicos.
A pesar de la existencia de instituciones públicas, todavía hay sectores de la población que no cuentan con cobertura suficiente o enfrentan problemas de desabasto de medicamentos. Por ello, es necesario incrementar la inversión en salud.
La polifarmacia no debe entenderse únicamente como un problema clínico individual, sino como un fenómeno social vinculado al envejecimiento de la población y a las desigualdades en el acceso a los servicios de salud.
Por ello, concluyó la académica universitaria, es fundamental mejorar la prescripción médica y avanzar hacia un sistema de salud más integrado y equitativo.
Información: GlobalUNAM / Imagen: GlobalUNAM
La Voz del Árabe (LVÁ) – VIDA y SALUD – Cd. de México, abril 1° del 2026
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