EL LADO OSCURO DE LA VACUNA MÁS ESPERADA

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-La industria farmacéutica es la más poderosa del planeta, por encima de la militar. Se trata del negocio con las enfermedades…

Mauricio Saraya Ley*

La expectativa de una vacuna exprés que nos salvará de una enfermedad a la que se le ha atribuido una peligrosidad aterradora (que no concuerda con la realidad) es apenas la muy pequeña punta del iceberg de un monstruo que se esconde tras las industrias que nos enferman, como complemento de las que supuestamente nos curan alrededor del mundo.

La industria farmacéutica es la más poderosa del planeta, por encima de la militar. Se trata del negocio con las enfermedades, entramado de las mafias que controlan ese mercado negro de las dolencias de la humanidad. Las dos industrias líderes de medicamentos del mundo están en EEUU y Gran Bretaña, claro, con varios “derivados” instalados en todo el orbe. En la Corte Penal Internacional hay una denuncia por genocidio y otros crímenes contra las trasnacionales que controlan la manipulación de medicinas que mantienen al mundo enfermo de manera endémica. Las principales enfermedades que diezman a la humanidad son las cardiovasculares, la diabetes y el cáncer, esas sí, cualquiera de ellas, con una peligrosidad pandémica real cuyo número de víctimas, sin necesidad de ser manipulado, sí es aterrador. Los medicamentos funcionan como paliativos, pero casi nunca atacan la causa, porque sería como matar a la gallina de los huevos de oro.

Los grandes laboratorios de drogas para recetar viven del cuerpo humano que se enferma por múltiples vías y razones, así que las industrias de causales (publicidad, comestibles ultra procesados y bebidas azucaradas entre otras) no son sus enemigas, sino sus aliadas. Dicho lo anterior, hagamos un paréntesis para hablar de estas industrias antes de retomar el tema de las farmacéuticas, porque la situación que actualmente vive nuestro país ha sido determinada por la compleja interrelación de todas las partes involucradas.

Como nota a considerar, de todos los decesos de esta pandemia confirmados, 73% de las víctimas sufrían de por lo menos una comorbilidad, es decir, Diabetes, Hipertensión u Obesidad, y sólo 14% eran sujetos supuestamente saludables (porque debemos recordar que también existe un porcentaje alarmante de personas que padecen una de las anteriores sin siquiera saberlo).

En México, de acuerdo con el INSP, “Instituto Nacional de Salud Pública”, aproximadamente 70% de la población adulta y 34,4 % de la población en edad escolar tiene exceso de peso, lo cual representa un importante factor de riesgo para desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles, así como para desequilibrar al propio sistema inmune y por ende tener mayor susceptibilidad de contraer todo tipo de enfermedades. Las guías del INSP y de la OMS han recomendado que México instaure regulaciones para combatir la diabetes, pues ella sola cobra más de 80.000 vidas al año.

Por primera vez, le pese a quien le pese, por fin en México se les están llamando a las cosas por su nombre. Las recientes y controvertidas declaraciones del subsecretario de Salud, el doctor Hugo López-Gatell, respecto a las graves consecuencias a la salud de la población en general por consumir bebidas azucaradas y comida chatarra y, de forma aún más grave, en los sectores más vulnerables, ha llevado a que un movimiento anti salud califique a la verdad como difamación y estigmatización. Pero para no estigmatizar a nadie injustamente, y menos a benevolentes e inocentes transnacionales, hablemos de hechos comprobables: los productos de Coca-Cola representan más del 70% del consumo nacional de bebidas azucaradas embotelladas en nuestro país y no es difamación, sino una denuncia que debió hacerse gritándola a los 4 vientos desde hace varios sexenios, porque está comprobado científicamente que hacen daño. “Un escandaloso 7% de defunciones en la actualidad se le atribuyen al consumo de bebidas azucaradas”. Al final de este escrito proporcionamos datos y ligas electrónicas para todo aquel a quien le quede alguna duda de esta aseveración.

Una buena noticia es que pese a todo el cabildeo en su contra, el nuevo etiquetado de advertencia de exceso en contenido dañino de diversas sustancias para el consumidor entrará en vigor el próximo mes de Octubre, acción que ninguna de las administraciones gubernamentales anteriores se atrevió siquiera a contemplar, como resultado de las influencias y sobornos de las industrias responsables (¿o debo decir irresponsables?) a los funcionarios encargados de regular a favor de la salud poblacional, en lugar de favorecer los intereses económicos de las grandes corporaciones.

Este escrito no pretende defender a ningún partido político, sino hablar de hechos que a su vez hablan por sí mismos. Y para todos aquellos co-ciudadanos que no tienen suficiente memoria, les recuerdo que la falta de transparencia que muchos le atribuyen al gobierno en turno no es cuestión de partidos políticos, sino de la falta de compromiso y decencia de nuestros gobernantes desde hace décadas, y la pasiva complicidad de muchos de nosotros, la ciudadanía. ¿Será verdad que cada pueblo tiene el gobierno que se merece?

Recordando tiempos no tan lejanos, no es que yo esté insinuando que en su momento Vicente Fox, ex presidente de la división Latino América de esa refresquera se haya hecho de la vista gorda ante el evidente daño que el exceso de azúcar y ahora jarabe de alta fructosa de esos productos causa en la población, y tampoco creo que haya habido conflictos de interés ante la ejemplar honestidad de nuestros ex mandatarios, que seguramente nunca tuvieron acceso a dicha información, como tampoco la tuvieron Felipe Calderón, ni su secretaria de Educación Josefina Vázquez Mota, que se negó a retirar la comida chatarra y refrescos de las escuelas, apoyando  el recrudecimiento de un ambiente obeso génico cuyo resultado al día de hoy nos sitúa como el nada honroso primer lugar mundial de obesidad infantil según declaró UNICEF. De forma simultánea, su exsecretario de salud Salomón Chertorivsky, hizo declaraciones tan falsas e incongruentes que rayan en la estupidez (¿será realmente imbécil? o sólo un hipócrita más que se finge serlo). Y no olvidemos a Enrique Peña Nieto, que heredó de Calderón dos joyitas, como se dice vulgarmente. Al Dr. Pablo Kuri, exsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, que permitió se excediera el contenido máximo de azúcar a casi el doble del máximo recomendado por las instituciones internacionales expertas en la materia, y que haciendo mancuerna con el ex comisionado federal de Cofepris, Mikel Arriola, luego de obstaculizar la implementación del que ahora será el nuevo etiquetado, declaró su postura ante las críticas contra una propuesta de etiquetado diseñado por la propia industria que ni los nutriólogos entendían, anunciando cínicamente que ya no se establecería el consumo de azúcar como una recomendación, como si no ameritara suficiente atención. Para mi muy particular punto de vista, se lee entre líneas que el bienestar de las empresas que les han apoyado es mucho más importante que la salud poblacional. Por fortuna, la candidatura posterior de Mikel a jefe de gobierno de CDMX sólo quedó en sueños guajiros, pues no deberíamos tener ni un gobernante más que no ponga la salud de la población por encima de todo.

Por favor no subestimemos el poder de la publicidad, el cual conozco de sobra por haberme dedicado a tal labor por más de dos décadas. Cuando nos motiva elevar ventas, penetrar en la mente del consumidor como si quisiéramos tatuar su alma, venderle beneficios que harán todo por él excepto beneficiarle, y no somos conscientes de la responsabilidad que esto conlleva, nos convertimos en cómplices y una especie de terroristas del pensamiento, cuya complicidad con la gran maquinaria propagandística debería ser llevada a la corte y enfrentar las consecuencias sus actos.

Pero volviendo a la denuncia internacional en contra de las grandes farmacéuticas, esta fue presentada en junio de 2003 por los delitos de genocidio y complicidad en crímenes de guerra y agresión. Todavía no hay un veredicto al respecto y es prácticamente imposible que lo haya, porque los sobornos a la orden del día corrompen las más altas esferas de la política y la sociedad en general en “Todo el Mundo”.

Ahora bien, una forma de medir las peores prácticas empresariales del sector farmacéutico podría ser examinando la cantidad de litigios en Estados Unidos o Europa. Son denuncias en algunos casos de los mismos Estados contra las empresas en grandes tribunales donde lo que sucede con frecuencia es que las multinacionales pagan multas enormes, de 500 o 600 millones de dólares, para acabar los procesos y seguir tranquilos como si nada. Recién fue publicado un artículo en La Voz del Árabe donde se explica cómo Bayer Monsanto llegó a un acuerdo para que cerca de cien de los ciento veinte y tantos mil demandantes retiren sus litigios a cambio de aproximadamente cien mil dólares por cada afectado que les demandó. Más de 11,000 millones de dólares suena mucho, pero si se considera en qué se convierten todas esas vidas con linfoma no Hodkins, más lo que se están ahorrando si los veredictos de jueces locales se asemejan a las 3 primeras demandas (80 millones para el primer jardinero, ya con todo y rebaja), resulta que están pagando una bicoca, máxime si se le compara con las utilidades obtenidas por la comercialización de sus venenos.

Entre los acusados se encuentran Donald Rumsfeld quien fue presidente de varias empresas biotecnológicas y farmacéuticas, entre ellas G.D.Searle (hoy fusionada con otras firmas del sector). También lo está John Ashcroft, exsecretario de justicia del genocida George Bush. “Es uno de los estrategas de la llamada Ley de Seguridad Nacional, responsable de las leyes proteccionistas que permiten esencialmente que la industria farmacéutica goce de inmunidad y no sea considerada responsable de sus delitos en EEUU”. También están acusadas, entre otras, Pfizer Inc., Merck &Co, Glaxo SmithKline PLC, Novartis AG, Grupo Financiero Rockefeller, Grupo Rothschild, Grupo JP Morgan, Amgen Inc.,Astra Zeneca, Eli Lilly and company, Laboratorios Abbott y otros. Hay una madeja de cómplices que se reparten en el mundo de la ciencia vendida, la medicina sesgada de conocimiento, los medios masivos (controlados casi totalmente por el sionismo), la política ejercida por los políticos que consiguieron sus puestos gracias a la financiación de los anteriormente nombrados en este párrafo, y la reconocida, afamada y de muy dudosa reputación Organización Mundial de la Salud.

Como un paréntesis, indudablemente precisamos de una Organización Mundial de la Salud que nos guíe en la búsqueda por un mundo más saludable, y aunque reconozco que en su momento hicieron importantes aportaciones en beneficio de muchos, y fue un referente por cerca de medio siglo para establecer justas políticas internacionales, hoy más que nunca necesitamos que dicha institución, y sus dirigentes, estén completamente libres de conflictos de interés, situación evidentemente inexistente en la actualidad. Dicho de otra forma, La OMS ha sido privatizada y obedece primordialmente a los intereses de quienes pagan.

¿Recuerdan el fraude de la gripe porcina llamada H1N1 y catalogada como “pandemia”, sin serlo, para salvar a los laboratorios Glaxo y Roche de sus crisis financieras? ¿Quiénes avalaron esa farsa? La OMS fue su principal cómplice junto a los grandes medios de comunicación de EEUU y Gran Bretaña, entre los principales. Precisamente por eso renunció Germán Velásquez, exdirector del Programa Mundial de Medicamentos de la OMS y hoy subdirector del organismo intergubernamental South Centre (Centro Sur) en Ginebra. La directora general en aquel momento, la médica china Margaret Chan, nombró un grupo de trabajo para que decidieran si se anunciaba como una pandemia o no. Velásquez y tres o cuatro integrantes se oponían porque a pesar de que la transmisión era muy rápida, la enfermedad era muy ligera y tenía muy poca mortalidad “¿les suena familiar?”. La discusión estuvo rodeada de escándalos en los medios porque en cuestión de 24 horas la OMS retiró de la página web los criterios para declarar la pandemia, y a las pocas horas los volvió a poner, pero ya había desaparecido el criterio de la gravedad y la mortalidad de la enfermedad, al margen de que se negaron a declarar que todos los medicamentos, tratamientos y vacunas debían de considerarse bienes públicos mundiales como correspondería a tal situación.

Además, Velásquez se volvió demasiado incómodo al publicar un estudio que se conoce como el “Libro Rojo de la OMS”.  Sacó una cartilla pequeña de seis páginas impresas a color con un resumen del libro, donde se destaca el derecho de los países del tercer mundo a medicamentos genéricos de última generación. Se imprimieron cinco mil ejemplares en las seis lenguas de la OMS. Cuando llegaron a distribuirla en la Asamblea Mundial de la Salud, los Estados Unidos pusieron una queja al director general y se recogieron los cinco mil ejemplares que había por cada lengua, es decir, 30 mil copias. Los destruyeron todos porque en la tercera página, abajo, en letra muy pequeña, decía que el acceso a la salud era parte de los derechos humanos. Los Estados Unidos pusieron veto a que se mencionara la palabra derechos humanos. Ese trabajo «enfureció a la industria farmacéutica y también a algunos países, como Estados Unidos, y como no iba a ser así, si como resultado, poco después, en África Velásquez logró una disminución en el tratamiento de enfermos de VIH de entre 10 y 11 mil dólares que costaban anualmente a poco menos de 800 de un genérico de última generación (una reducción de más del 90%), y ese es sólo un ejemplo.

El máximo representante de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, Wolfgang Wodarg, opina que «no se puede creer» en el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para determinar la intensidad de una epidemia «porque ya han dicho que ha habido una pandemia enorme dos veces» (gripe aviar y gripe A) y, en ambos casos, «fue una mentira».

Pero eso no debería sorprender a nadie, pues dicha organización, hija de otra organización corrupta desde su creación y auspiciada por el sionismo, está vendida a los intereses de sus amos, curiosamente los mismos integrantes de la mafia que estamos analizando, cuyo primordial interés actual es cautivar un mercado de 8,000 millones de personas que compren (cegados por el miedo y sin cuestionar) su nueva vacuna (la primera de muchas) que muy probablemente ni siquiera funcione, porque no se respeta el más elemental principio precautorio por la supuesta urgencia. Como si esto no fuera suficientemente malo, al mismo tiempo se desestabilizan todas las economías regionales y se lucha por la implementación de una globalizada.  El camino para lograrlo se llama manipulación a través del miedo, utilizando a los medios de comunicación (casi en su totalidad sionistas) con su arma más utilizada desde el holocausto, un lavado de cerebro considerado como un arma letal: “la propaganda”.

Para quien no lo sepa, los 3 donadores principales para mantener en marcha a la organización que a mí parecer es la máxima impulsadora de pandemias sin verdadero respaldo científico, quiero decir la OMS, son, por orden de magnitud según los montos que aportan, Estados Unidos de quien ya hablamos un poco (ahora en pausa por razones políticas de la próxima elección), la Fundación Bill y Melinda Gates, cuyas demandas internacionales por graves daños y muertes causadas por sus programas de vacunación (con sustancias tóxicas) son un escándalo tabú para los medios masivos de comunicación. Curiosamente, resulta ser que el supuesto filántropo Bill Gates tiene acciones en GlaxoSmithKline, Eli Lilly, Johnson & Johnson, Merck y Pfizer, entre otras. También tenía de Monsanto y todos estos laboratorios a su vez aportan a la OMS, a través de contribuciones voluntarias especificadas, lo que quiere decir que los donantes deciden en qué programas se debe invertir su dinero. Eso condiciona las decisiones de la OMS, pero además genera un conflicto de interés gravísimo y representa un caso de falta de transparencia muy delicado para una agencia que es la encargada de hacer políticas públicas en salud.

Por último, el tercer donante es el gobierno anglosajón colonialista de Gran Bretaña, sin duda alguna el país más ventajoso y corrompido de la historia Universal, siempre adueñándose de lo que no le pertenece, donde egipcios, chinos, indios, palestinos, pieles rojas, un largo etcétera, e incluso los mismos ingleses han sido y seguirán siendo víctimas de esa oligarquía genetista, enferma de poder y codicia. Si por su desmedida avaricia fueron capaces de inventar el tratado Balfour y acabar con la paz que reinó por siglos entre los verdaderos judíos y los palestinos (genéticamente hermanos) al robarse los terrenos en la actualidad ocupados ilegalmente por Israel, con la complicidad de la más grande prostituta de la historia, (no hablo de Mesalina sino de la ONU) son capaces de cometer cualquier depravación en contra de la humanidad, pero ese tema lo abordaremos en otro artículo. Por ahora, regresemos a la industria de los medicamentos.

La población mundial ha sido sometida a lo largo del siglo XX a experiencias de conejillos de indias sin siquiera sospecharlo, con los anticonceptivos importados de USA y Europa (terapia de reemplazo hormonal) con serios trastornos colaterales, así como con medicaciones psiquiátricas que exacerban las tasas de suicidios y las codependencias de por vida. Quimioterapias cuya materia prima es en sí misma carcinógena (sólo pregúntenle a AstraZeneca, que por cierto ahora disque se volvió generosa y humanitaria con su nueva vacuna, aunque siga envenenando a los pacientes oncológicos). Y hablando de muchas de las vacunas, aun cuando en la historia han salvado millones de vidas, a medida que corren los años se vuelven cada vez más tóxicas al utilizar sustancias tan dañinas como el timerisol (mercurio) y el aluminio, capaces de traspasar hasta la membrana protectora del cerebro y causar daños permanentes (autismo). Tampoco debemos menospreciar a los opiáceos, una epidemia que sólo en 2017 en Estados Unidos cobró 63.617 vidas por sobredosis de estos narcóticos (6 de cada 10 drogadictos). Eso equivale a 31 veces el 11-S, 12 veces la Guerra de Irak (incluyendo mercenarios y civiles), o algo más que la Guerra de Vietnam. Es la mayor crisis sanitaria de la Historia reciente de Estados Unidos, por delante incluso de la epidemia del sida de los 80 y 90: un cáncer que avanza silenciosamente corroyendo el tejido social de la “primera potencia mundial”.

Casi todos los médicos hacen tanteos de curación con medicamentos poco conocidos por ellos pero que los laboratorios les imponen a través de protocolos con un fundamento tan pobre científicamente que luego son remplazados por otros nuevos sin que nadie hable de los a menudo devastadores efectos no deseados del anterior. Hay quienes recomiendan y recetan medicamentos como el analgésico Tramadol, opioide fabricado por Grünenthal, la misma farmacéutica alemana que en su momento comercializó la Talidomida (catástrofe que no respetó el principio precautorio y se vendió sin conocimiento de los efectos colaterales) a cambio de viajecitos a congresos y diplomas de asistencia. Ellos, los médicos, están de manos atadas por esas mafias de mercaderes de la salud, cuyo cinismo acusa a las medicinas milenarias como la herbolaria (de dónde sacan muchas de las sustancias que utilizan), la china y la india ayurveda como no validas e incluso fraudulentas, mientras que ellos mismos, verdaderos cárteles desvergonzados del crimen organizado, continúan perpetrando impunemente su voluntad.

¿Por qué esas trasnacionales de fármacos no invierten en la investigación para la cura de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y el cáncer, por ejemplo? Porque viven de la endemia de esos males y no apelarán a métodos naturales que han sido efectivos en la cura de muchas enfermedades. No les conviene. Lo volvemos a decir: ¡No están en el negocio de la salud, sino de la enfermedad!

Si aún así quieres salir corriendo a que te pongan la vacuna contra el Covid 19, la primera de tecnología ARNm para uso humano (jamás probada con anterioridad) elaborada en unos cuantos meses, recuerda que nunca en la historia de la medicina se desarrolló una vacuna que funcionara correctamente en menos de un lapso de varios años. Y si tan científicos se consideran, qué pasa con el principio precautorio ¿se va por la alcantarilla? ¡Todo para rescatarnos de un virus cuya mortalidad puede ser menor incluso que el de la influenza estacional, cuya vacuna por cierto aumenta el riesgo de contraer  Covid-19 al tiempo de que contiene Glicol, un componente de los anticongelantes, y Formaldehído, que se utiliza en la conservación de cadáveres!

NOTA: No somos anti-vacunas, simplemente exigimos que se hagan correctamente, sin substancias neurotóxicas, y que los laboratorios que las fabrican y las Organizaciones que las promueven se hagan responsables de lo que suministran, no como en los Estados Unidos, donde la corrupción ha alcanzado tal magnitud que allá ni siquiera se les puede demandar ante los tribunales.

Considerando que todas las muertes que se declaran durante la pandemia en Estados Unidos por mencionar al país más afectado, fueran reales, y no producto de una exageración de datos manipulada, donde no consideran otras morbilidades, ni el abandono de viejos a su suerte en hospicios, ni cuenten con pruebas confirmatorias, si realmente todos fueran decesos causados exclusivamente por el Covid-19, al día de hoy se estaría hablando de ciento treinta y tantos mil muertes, versus Un millón setecientos mil decesos por cáncer cada año ¡con un aumento de víctimas exponencial mucho más grave y apremiante que el de la dichosa pandemia! ¡Y eso que un porcentaje enorme es prevenible, que son muy pocos los detonados genéticamente! ¿Acaso hace décadas Nixon no le declaró la guerra al Cáncer? ¿Será que, para algunos, empezando por los genetistas, somos nosotros, la población en general, el Cáncer del que desde entonces están hablando? Sólo así me explico este abominable entramado de Industrias genocidas cuya obra cumbre es el escenario más Dantesco que se haya dibujado por la mano del hombre en nuestro planeta.

Es tu cuerpo y tu vida, pero este tipo de vacunas jamás han sido desarrolladas y si el gobierno de los Estados Unidos  ha tenido que pagar (con el dinero de los contribuyentes) más de 4 mil millones de dólares por un pequeño porcentaje de entre las muchas víctimas que han sufrido daños causados por vacunas (supuestamente seguras y ya probadas) yo te aconsejaría que más bien te olvides de ser un conejillo de indias voluntario y te dediques en cuerpo y alma a fortalecer tu sistema inmune, el único verdaderamente capaz de salvarte no sólo de esa, sino de mil enfermedades más, sin arriesgarte por miedo psicótico y manipulado a comprobar que en el mundo actual, demasiadas veces sale más caro el remedio que la enfermedad.

Entendamos que un virus es un parásito muy pequeño. No puede vivir solo y necesita un anfitrión. Nuestra preocupación es cuando ese anfitrión somos NOSOTROS, pero los virus están a nuestro rededor y siempre lo estarán. De hecho, los científicos creen que ya tenemos cientos de miles de virus dentro de nosotros, junto con decenas de billones de bacterias. Encontrar su presencia en pruebas de laboratorio no quiere decir forzosamente que estemos enfermos, sino simplemente que hemos estado expuestos a ellos y nuestro organismo les ha integrado para poder lidiar evolutivamente con ellos.

No vamos a derrotar a los virus y las bacterias. No sólo no podemos, sino que no queremos. Nos ayudan a sobrevivir y prosperar. Estuvieron aquí primero, antes de nuestra especie y evolucionamos en su presencia.                                                                                  

La exposición que tenemos a todos esos microorganismos a través del mundo externo es lo que estimula a nuestro propio sistema inmune a fortalecerse y crear toda clase de anticuerpos y defensas.                         

La clave es vivir en armonía con virus y bacterias, y logramos la armonía con estas pequeñas criaturas viviendo el estilo de vida más saludable posible. Queda atento a nuestro próximo artículo, donde te proporcionaremos 5 consejos y estrategias para mantenerse saludable ahora y para siempre.

LIGAS DE INFORMACIÓN RECOMENDADA:

Para saber más sobre estudios científicos efectos azúcar: https://elpoderdelconsumidor.org/2020/07/coca-cola-ha-danado-gravemente-la-salud-de-la-poblacion-mexicana-no-es-difamacion-es-verdad/

Azúcar causa cáncer?  https://38f6b596-12d9-44ab-8b7c-8cb94d3e11d0.filesusr.com/ugd/7d0842_3d3373e362ed45058eff2be13a796db1.pdf

World Cancer Research Fund felicita a Andrés Manuel López Obrador por nuevo etiquetado https://38f6b596-12d9-44ab-8b7c-8cb94d3e11d0.filesusr.com/ugd/7d0842_edf7307036fa4a7181cea094fe68a072.pdf

Más sobre la dudosa moral de AstraZeneca – https://38f6b596-12d9-44ab-8b7c-8cb94d3e11d0.filesusr.com/ugd/7d0842_5a073ee105db4196b069ce2379855b17.pdf

Vídeo del Libro Rojo de la ONU – https://www.youtube.com/watch?v=fe01w7aS_Mo     

Resumen de libro – http://www.nogracias.eu/2014/08/27/medicamentos-que-matan-y-crimen-organizado-nota-para-ciudadanos/

El libro negro – https://primeravocal.org/wp-content/uploads/2011/10/conejillos-de-indias.pdf

IMÁGENES ILUSTRATIVAS – https://images.app.goo.gl/6qzCt4F75zntGyCw9

https://images.app.goo.gl/rspesWGoz1bgXHCE8  / https://images.app.goo.gl/mjjSD5HwGTKsSiPy9

https://images.app.goo.gl/a3aC4SN5PFB2Mxc46

VIDEOS RELACIONADOS – https://youtu.be/flm3eOrl5j4 – https://youtu.be/d3NaSxPld_0

https://youtu.be/yNEGEnIQVy4

*MAURICIO SARAYA LEY – Publicista creador de conceptos vanguardistas ganadores de importantes reconocimientos: “El Heraldo”, “La Letra Impresa” , “Premio Nacional Rincón Gallardo”.  Más de veinte años en área creativa y dirección de arte. Escribió varios ensayos. En 2003 publica novela de suspenso “Efervescencia”. Se han hecho adaptaciones de sus cuentos para cortometrajes. En 2013 nace “Ruido”, un libro lleno de denuncias con propuesta filosófica. Ha escrito variados e interesantes artículos de fondo para La Voz del Árabe desde su fundación. Activista bien documentado que aplaude el escepticismo y actúa con valentía, invitando a sus lectores a la reflexión y a la búsqueda por la verdad, aún cuando al hacerlo se exponga a que su reputación se ponga en tela de juicio, como respuesta de las instituciones y personas a quienes evidencia como fraudulentas y corruptas.

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Imagen: LVÁ        

La Voz del Árabe (LVÁ) – VIDA Y SALUD – Cd. de México, julio 27 del 2020

 

*Descargo de responsabilidad: este artículo no pretende proporcionar consejos médicos, diagnósticos o tratamientos. Las opiniones expresadas aquí no reflejan necesariamente las de Asociación Morelense de lucha contra el Cáncer AC, La Voz del Árabe, o su personal.

Las declaraciones y opiniones expresadas en esta publicación sitio web en Internet son exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de La Voz del Árabe.

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