COLUMNA DE LA INDEPENDENCIA, “EL ÁNGEL” DE LA CdMx

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El 16 de septiembre de 1910, el presidente Porfirio Díaz encabezó la inauguración de la Columna de Independencia en la CdMx.

Luis Miguel Cobo

Conocido como “el Ángel de la Indecencia”, “el Ángel”, “la glorieta del Ángel”,  “la columna de la Independencia”, “el monumento a la Independencia”, “la Victoria Alada”, “el vigilante de la ciudad”, así algunos otros nombres que la gente le ha puesto a este en verdad hermoso monumento de la CdMx, del que se han contado cientos de historias pero ahí sigue, erguido y vigilante de la ciudad, visto desde lejos por quien camina o pasa en su auto por la avenida Reforma, ciudadanos mexicanos, turistas de cientos de países lo han visitado, lo han abordado para tan sólo admirar y hacer un o dos o tres fotografías, “es el Ángel de la Independencia” de México…

El periodista ha visitado el grandioso monumento, para el que escribe es una obra magnífica, tanto en su construcción, diseño y su legado histórico que nos ha dejado después de tanto tiempo, 200 años sigue siendo El Ángel lugar de reuniones de respeto a Estados, aniversarios, inauguraciones, marchas políticas y sociales comienzan en la Columna de la Independencia, testigo de miles de reuniones, positivas y negativas, mujeres agresivas hace unos días lo maltrataron como si no tuviera valor alguno, ignorantes mexicanas hicieron de su propuesta una libertad llegada a libertinaje lleno de ignorancia fuera de toda educación cultural, artística y moral… ahí continúa de pie, riendo y llorando por tantas cosas, acciones que ha visto y vivido, desde un terremoto en 1957, otro en septiembre de 1985, y el 19 de septiembre de 2017, el más reciente, hasta donde se informó salió intacto, aun vigilante vivió la pena de muchos y ha sido testigo de la alegría de otros. Sigue y seguirá, quinceañeras y novios para hacer fotos, homenajes y hasta desfiles de moda, de todo a soportado el ÁNGEL DE LA INDEPENDENCIA, LA COLUMNA DE LA INDEPENDENCIA, La Victoria Alada de una nación libre, soberana y democrática…

Una majestuosa obra que se ha vivido desde el amanecer, estando a sus pies fotografiando el panorama, la Avenida Reforma, el Castillo de Chapultepec y el monumento a Los Niños Héroes a lo lejos en línea recta se presta para pensar, imaginar y vivir la historia en segundos, Del otro lado se impone a lo lejos el gigantesco edificio de Pemex, un giro más y vemos el camino que nos lleva al Centro Histórico de la CdMx, directo por toda la Av. Reforma, un paseo que a todos gusta, todos gozan y viven con alegría…   

Este es el monumento que hoy presenta a sus lectores La Voz del Árabe en su sección MÉXICO, “La Columna de la Independencia” queda pues dentro de cualquier viaje de turistas oriundos y extranjeros, una, dos o cientos de fotografías junto a él, a sus pies, el monumento que desde lejos impone libertad y paz.

Aquí pues una entrega más de MÉXICO para todo el Mundo

El Monumento a la Independencia o Columna de la Independencia​ conocido como El Ángel o El Ángel de la Independencia, se encuentra en la Ciudad de México, en la glorieta localizada en la confluencia de Paseo de la Reforma, Río Tíber y Florencia. Inaugurado en 1910 para conmemorar el centenario de la independencia de México por el entonces presidente de México, Gral. Porfirio Díaz. Es uno de los monumentos más emblemáticos de la urbe y usado actualmente como un icono cultural de la Ciudad de México y lugar de festejos y manifestaciones nacionales.

Realizado como una columna honoraria rematada con una estatua de la Victoria Alada sosteniendo una corona de laurel y una cadena rota de tres eslabones, la columna se levanta a su vez sobre un pedestal escalonado completado por diferentes estatuas e inscripciones alegóricas a la independencia de México.

Concluida la independencia, se pensó construir en el centro no ocupado por el Mercado del Parián de la plaza de armas de la CdMx, un monumento a la independencia, similar al que se había construido años antes al rey español Carlos III durante el virreinato. Es así como se convocaron varios concursos entre 1821 y 1843, que nunca fructificaron por los constantes cambios de gobierno.

En 1843 el entonces presidente Antonio López de Santa Anna convocó, con el apoyo de la Academia de San Carlos, un concurso para seleccionar un proyecto para erigir un monumento a la Independencia. Las bases del concurso solicitaban que el proyecto contemplara las siguientes características: que sea un monumento basado en una columna honoraria con una altura mínima de 42 metros, rematada por una estatua de la victoria, a cuyo pie esté una base o pedestal adornada por estatuas y bajorrelieves, todo rodeado por una reja y otros monumentos menores que adornaran la plaza, todo recubierto de mármol, con estatuas y adornos de bronce.

A este concurso concurrieron participantes nacionales y extranjeros, ganó el proyecto el arquitecto francés Enrique Griffon, quien fue seleccionado por los jueces de la Academia de San Carlos. Al presentársele el proyecto al presidente Santa Anna no lo consideró adecuado y designó como ganador el proyecto de Lorenzo de la Hidalga, era más de su gusto, aunque hubiera quedado en segundo lugar. El premio al primer lugar de 300 pesos se entregó al francés Griffon y se iniciaron los trabajos para construir el proyecto de Lorenzo de la Hidalga.

El proyecto cumplía con las bases, una columna de orden corintio, rematada por una victoria, con tres bajorrelieves en el pedestal, uno representando el Grito de Dolores (1810), otro la Entrada del Ejército Trigarante (1821) a la ciudad de México y el tercero la batalla de Pueblo Viejo en Tampico (1829), esta última dirigida por el mismo Santa Anna.

La colocación de la primera piedra fue el 16 de septiembre de 1843. Se comenzó la cimentación y la construcción del zócalo, pero al llevar como un metro y medio del zócalo, se abandonó la construcción por la falta de fondos públicos y el cambio de gobierno, dejando solo el zócalo, mismo que dio el mote a la plaza de armas de la Ciudad de México.

El 16 de septiembre de 1865, durante el Segundo Imperio Mexicano, se volvió a convocar un concurso para erigir el monumento, que ganó Ramón Rodríguez Arangoity. La emperatriz María Carlota Amalia colocó la primera piedra, pero este intento no pasó de allí por la caída del imperio.

Restaurada la República, la falta de fondos mantuvo inerte cualquier proyecto, pero en cambio se decidió continuar con los trabajos para abrir al público en general el llamado Paseo del Emperador, el cual fue renombrado en honor del héroe de la Guerra de Reforma Santos Degollado como Paseo de Degollado. Ya en el gobierno del Gral. Porfirio Díaz se empiezan a abrir alrededor del conocido Paseo de la Reforma una serie de desarrollos inmobiliarios, como las colonias de nivel económico alto, Tabacalera y Americana (hoy Juárez), por lo que se decide embellecer el paseo con estatuas de diferentes héroes de la reforma, aceras adoquinadas y arboledas.

En 1886, a veinticuatro años de la celebración del centenario, se convocó un concurso internacional para construir un monumento a la independencia, pero ahora en una de las glorietas del Paseo de la Reforma, mismo que ganó la firma estadounidense Cluzz and Shultze de Washington, D.C. En enero de 1887 el gobierno resolvió posponerlo, por lo que vendieron al gobierno sus derechos, dejando la construcción.

En 1891 la entonces Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, a cargo de Francisco Z. Mena, se encargó de la obra, pero hasta 1900 no se nombró a Antonio Rivas Mercado como encargado del proyecto, quien designó al italiano Enrique Alciati como encargado de realizar las esculturas y bajorrelieves, y a Roberto Gayol como encargado de la obra civil.

Durante el gobierno de Porfirio Díaz comenzaron las obras de cimentación y la primera piedra del monumento fue colocada en una ceremonia el 2 de enero de 1902, colocando dentro de ella un cofre dorado con el acta de independencia de México y una serie de monedas de cuño corriente de la época. Empero, en mayo de 1906, cuando ya se habían construido las bases de hormigón y colocado unas 2.400 piedras con una altura de 25 metros, se hizo notorio el hundimiento de uno de los lados del monumento, por lo que se creó una comisión de estudio compuesta por los ingenieros Guillermo Beltrán y Puga, Manuel Marroquín y Rivera y Gonzalo Garita, los cuales determinaron que los cimientos del monumento estaban mal planeados, por lo que se decidió demoler lo construido. ​

Para reiniciar la obra se nombró una Comisión Directiva, integrada por los ingenieros Guillermo Beltrán y Puga, Manuel Marroquín y Rivera y el arquitecto Manuel Gorozpe, quedando al cuidado de la obra artística Antonio Rivas Mercado. Estos trabajos se iniciaron el 13 de junio de 1907, aprovechando la demolición para hacer los estudios de suelo necesarios para calcular y construir los nuevos cimientos. Para estos se usó el método de pilotes de hormigón con punta, que se hincaron con un martinete de vapor que enterraba los pilotes con un émbolo de una tonelada de peso. Esta fue una de las primeras obras en la ciudad con este tipo de cimentación, ya que hasta entonces se utilizaban pilotes de madera, que no alcanzaban mucha profundidad. El monumento tuvo un costo de 2 millones 150 mil pesos de la época. ​ El 16 de septiembre de 1910, el presidente Porfirio Díaz encabezó la inauguración.

El 6 de abril de 1929, el presidente Emilio Portes Gil manda construir por decreto en la cara poniente del pedestal un nicho para una lámpara votiva a gas, la cual debería permanecer siempre encendida en recuerdo de los héroes cuyos restos están ahí depositados. Esta flama la inauguró el presidente Portes Gil, el 12 de mayo de 1929, quedando la obra a cargo del Ing. Federico Mariscal.

LOS MOVIMIENTOS DE LA TIERRA – El 28 de julio de 1957, un terremoto azotó a la CdMx y la Victoria Alada cayó del pedestal, quedando destrozada, por lo que se restauró, quedando los trabajos bajo el mando de Ernesto Sodi Pallares, quien reforzó el interior de la columna con placas de metal y reemplazó la escalera de piedra del interior por una metálica, además de construir una nueva victoria alada, la cual fue colocada nuevamente en su lugar. De la antigua solo está expuesta al público la cabeza aplastada en la entrada del Archivo Histórico de la Ciudad de México. Fue reinaugurado el 16 de septiembre de 1958.​ En 1985, luego del terremoto de la CdMx, quedó dañada la estructura y varias de la obras artísticas del monumento, pero bajo la dirección de Ramón Bonfil se realizó la restauración, entre las que se cuenta la construcción de las gradas oriental y occidental que llegan hasta la calzada.​

INTERIOR DEL MONUMENTO – En el interior del pedestal se encuentra la zona de urnas, se accede por un pasillo que recorre todo el perímetro, que es cerrado por dos puertas de bronce y hierro en las cuales tienen resaltada la palabra Gloria. Entrando por la puerta sur, se encuentra la primera puerta para el nicho de la urna, que son de estilo Art decó con un escudo nacional en la parte superior. En esta primera se leen los nombres de Morelos, N. Bravo y Matamoros, en la del lado poniente la que corresponde a Hidalgo, Allende y Aldama, al norte se leen los nombres de Victoria G., Guerrero, Quintana Roo y Leona Vicario. En las esquinas interiores se hallan cuatro lámparas eléctricas que simulan antorchas con una flama hecha de vidrio opaco. En las esquinas exteriores hay un adorno compuesto por bastón de mando cubierto por un gorro frigio rodeado de ramas de laurel. ​

Para acceder al mirador, hay que seguir al fondo pasando a la izquierda de la estatua de Guillén de Lampart. Se entra a un gran vestíbulo, donde una escalera de dos descansos lleva a la escalera en caracol que permite subir al mirador.

La plataforma principal tiene una forma compuesta por un círculo y un cuadrado, de la cual parten por cada punto cardenal cuatro juegos de escaleras. En los extremos del cuadrado se encuentran cuatro obeliscos que sirven de base a cuatro faroles de luz eléctrica con cubierta de vidrio opaco en forma de globo, que salen de una moldura metálica con cabezas de leones

ESCULTURAS – Originalmente todas las esculturas del monumento deberían ser de mármol, pero solo las más altas lo son. Las de bronce se hicieron inicialmente en México en bloques de yeso, para luego llevarlas a Florencia, Italia, donde se tomaron como base para hacerlas por el método de cera perdida. Las esculturas de mármol se empezaron en Francia con mármol de Carrara para lograr transportarlas con el mínimo de peso a México, donde fueron detalladas.​

La escultura llamada comúnmente el Ángel es en realidad una representación de Niké, la diosa griega alada de la victoria y se menciona que la modelo para el mismo fue una secretaria del general Porfirio Díaz llamada Ana María Mazadiego Fernández. Por otro lado, se menciona que las figuras sedentes representan a cuatro diosas griegas: la Ley (Diosa Eunomía), la Paz (Diosa Irene), la Justicia (Diosa Dice) y la Guerra (Diosa Atenea), aunque ninguna de estas tiene los atributos propios de estas diosas, como sería el escudo con la cabeza de medusa en la diosa Atenea y el uso de una lanza en vez de una espada.

RESTOS MORTALES – En 1925 restos de varios héroes de la Independencia de México fueron trasladados de un nicho en la capilla de San Francisco de la Catedral Metropolitana de la CdMx, otros restos fueron traídos desde sus lugares de entierro para ser depositados en urnas que colocadas en nichos improvisados en el interior del monumento.

El 30 de mayo de 2010 fueron exhumados esos restos con honores militares para ser trasladados al Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec, con el fin de llevar a cabo trabajos de conservación y posteriormente trasladarlos al Palacio Nacional para su honra pública. ​

La única mujer sepultada en la Columna es Leona Vicario, debido a que la otra gran heroína de la independencia, Josefa Ortiz de Domínguez, La Corregidora de Querétaro se encuentra aún sepultada en esta última ciudad. Por otro lado, junto a Andrés Quintana Roo forman el único matrimonio del grupo.

LOS HÁROES BAJO LA COLUMNNA, VIGILANTES EXPONIENDO SU GRANDEZA – Los Precursores: Melchor de Talamantes – Francisco Primo de Verdad y Ramon Marqués de San Juan de Rayas / Los Consumadores: Pedro Ascencio José / Joaquín de Herrera / Miguel Barragán – Bajo la estatua de la Guerra – Los Caudillos: Mariano Jiménez / Leonardo Bravo / Pedro Moreno / Los Guerrilleros: Encarnación Ortiz «El Pachón» / Víctor Rosales / José Antonio Torres / Bajo la escultura de la Justicia – Los Escritores:  Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra / Joaquín Fernández de Lizardi / Carlos María de Bustamante / Los Congresistas:  José María Cos / José María Liceaga / Andrés Quintana Roo / Bajo la estatua de la Ley / Las Heroínas:  Josefa Ortiz de Domínguez / Leona Vicario Fernández de San Salvador / Mariana Rodríguez del Toro de Lazarín / Los Conspiradores: José Mariano de Michelena / Epigmenio González / Antonio Ferrer.

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Información: Martínez Assad, Carlos. (2005). La Patria en el Paseo de la Reforma. México: FCE – UNAM. 968-16-7456-1. / Fotografía: Lm.CoBo.FoTo para LVÁ ©2019

La Voz del Árabe (LVÁ) – MÉXICO – Cd. de México, diciembre 6 del 2019

 

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