“RUIDO” DE MAURICIO SARAYA

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Despertemos, basta de ceguera y aprendamos cómo ha sido la realidad del pasado y la actual; “Ruido” nos hará en la cabeza para comprenderlo, lee y gana un libro de esta novela tan interesante.

Mauricio Saraya Ley

Quien busca la verdad y la justicia ha de recorrer un arduo camino para descubrirla, ya que los intereses capitalistas, irracionales y faltos de humanidad caracterizan el proceder del homo sapiens, el rey de los animales, por ser el más animal de ellos. A continuación publicamos un extracto de la novela titulada Ruido, publicada hace poco más de 3 años por Mauricio Saraya Ley, colaborador de La Voz del Árabe desde hace tiempo, quien claramente pretende ayudar a despertar de nuestro anestésico letargo.

Fragmento de la novela RUIDO:     

−Bobby: La verdad es que yo tampoco termino de entender tu odio hacia los judíos. ¡Son tu propia raza!

− ¿Lo ves? Hasta tú has creído las tergiversaciones que se han hecho de mis declaraciones. Lo más fácil para la CIA, la mafia pro-israelí y el MOSAD, ha sido manipular mis declaraciones y hacerme aparecer como un pseudo nazi antisemita. ¡Nada más lejos de la realidad! En primer lugar, no odio a los judíos. En todo caso compartimos creencias. De hecho, soy practicante de esta religión que desde pequeño me inculcó mi madre. Me siento tan orgulloso de serlo, que hace algún tiempo me negué rotundamente a jugar en sábado una importante partida en Mallorca, lo que molestó profundamente a mis oponentes. No lo hice con afán de molestar, pero tú mejor que nadie sabes que simple y sencillamente, no puedo traicionar mis convicciones. Sin embargo, he de confesarte que si siento odio por alguien, no es por los verdaderos judíos, que no llega a ser ni el siete por ciento de los que ahora se les llama judíos, sino por el sionismo, el verdadero enemigo de los judíos. También odio a los imperialistas europeos y norteamericanos, quienes junto con Israel, continúan perpetrando los horrores genocidas más abominables de los últimos sesenta años.

−Por el amor de dios, Bobby: ¿No crees que estás exagerando? Dudo que haya peores crímenes que los cometidos por los nazis en el holocausto.

− ¡Jessy! Perdóname que te diga que tus dudas son el resultado de una gran ignorancia. El genocidio no fue patentado por el nazismo. Provocar la muerte de semejantes en grandes proporciones parece haber sido una constante más que una excepción en el catálogo de conductas humanas. Quién más, quién menos, todas las sociedades «exitosas» se edificaron sobre el exterminio de algún «otro». No cabe duda de que si ilustráramos alguna gráfica escalada, los muy civilizados pueblos europeos marcharían a la cabeza: los españoles en América central y meridional; ingleses y holandeses en Africa; y sus descendientes puritanos en la parte norte del nuevo continente. También la Francia revolucionaria tuvo el suyo en Haití, y Portugal no dejó de construir el propio en sus colonias de ambas márgenes del Atlántico. A principios del siglo XX igualmente los turcos trataron de exterminar al pueblo armenio. La lista es extensa, y no hay quien esté libre de tirar la primera piedra. Sólo para no ser irremediablemente injustos con los pueblos orientales, se hace necesario recordar el empeño puesto por mis captores, los japoneses, sobre China y Corea para no quedar fuera de tan prestigiosa competencia. Sin embargo, resulta ser que los genocidas de la actualidad son los israelíes, sionistas disfrazados de judíos que amenazan no sólo a los palestinos, sino al mundo entero. Quizá no sea toda tu culpa, pero mira que pones tu grano de arena.

−¿De qué me hablas? Yo no he hecho absolutamente nada.

−Precisamente a eso me refiero, querida Jessy; de que siendo dueña de tantos medios internacionales, no has hecho nada para gritar a los cuatro vientos ciertas verdades. Por favor no lo tomes como agresión, pero “el que calla otorga”, y los medios de comunicación que te pertenecen en realidad nunca han expuesto la verdadera situación mundial que en este mundo globalizado nos gobierna.

−No es que me quiera disculpar, pero te juro que no sé qué es lo que en todo caso tendríamos que divulgar.

−Mira: los medios de comunicación y hasta los libros de texto se han especializado en mentir y manipular a conveniencia de un puñado de personas, de entre los que destacan los Rothschild, cuyo escudo de familia, el pentagrama conocido como sello de Salomón o estrella de David, se ostenta hasta en la propia bandera de Israel. Sé que ignoras demasiadas cosas, así que una vez más seré yo, si realmente lo deseas, quien te abra los ojos.

−Adelante: Si volé toda la noche para verte, fue porque necesito entender mejor qué te mueve a ser tan testarudo. Eres un genio jugando ajedrez y sigues siendo el campeón mundial. Tienes una familia maravillosa y todo lo has logrado por tu perseverancia. ¿No podrías disfrutar simplemente de eso y olvidarte de las cosas que no te afectan?

−El problema es que sí me afectan. Si no soy congruente conmigo mismo, si me traiciono y callo las verdades que se me han revelado, entonces no sería mejor que aquellos a quienes crítico. Como ya se dijo sabiamente “Lo más atroz de la gente mala, es el silencio de la gente buena”, y en todo caso, “Si no eres parte de la solución, eres parte del problema”.

−De acuerdo Bobby; soy toda oídos.

−Pues bien: Un buen amigo y excelente columnista preguntó al azar a un considerable número de la población de Bruselas (que supuestamente es culta) qué sabía sobre la historia de Israel y la respuesta fue catastrófica. La desinformación ha sido manipulada por los medios, con un posicionamiento propagandista para que Israel sea visto con buenos ojos. En resumen, podemos hablar de 10 grandes mentiras mediáticas que justifican a Israel. Primero que nada, se dice que Israel fue creado a consecuencia del genocidio tras la segunda guerra mundial entre los años 1940 y 1945, pero es completamente falso. Esto fue un proyecto colonial que estaba previsto en el congreso desde 1897 cuando el movimiento nacionalista judío decide colonizar Palestina. En esos momentos el colonialismo estaba en auge. Primero piden ayuda al imperio turco porque se dan cuenta de que necesitan protección, pero los turcos no muestran interés; entonces preguntaron a los británicos, y ellos sí que se interesan, pues les brindó la oportunidad de meterse en medio del mundo árabe y así tener colonos entre la parte Este y la parte Oeste para debilitar al pujante Egipto, así como para controlar el canal de Suez, el camino a las riquezas de la India que por tantos años explotaron. Tras los británicos, entra en relevo Estados Unidos, interesado por el petróleo. ¡Así que Israel es producto de un proyecto colonial y quien diga otra cosa está mintiendo! Es importante recordar que en 1885 en la conferencia de Berlín, los imperios europeos se reparten África como un pastel. Inglaterra, Francia, Alemania, España, Bélgica, Portugal. Por supuesto que ahí no es invitado ningún africano, pues se trata de una época colonial e Israel es precisamente uno de los proyectos. Respecto a que los judíos quieren recuperar la tierra que les fue arrebatada por el imperio romano en los años 70 después de Cristo, también esto es un mito. Como bien dice el historiador Schlomo Sand, quien a su vez habló con importantes arqueólogos e historiadores de Israel, el éxodo, así como su regreso, nunca existieron. Hubo inmigración, y de ahí nacen los sefaraditas, pero el grueso de la población se quedó siempre allí. Esto tiene dos consecuencias: Primero, los descendientes de esos judíos son los palestinos que viven hoy día allí. Esa es la razón por la que el genetista e investigador español Antonio Arnaiz, catedrático de inmunología de la Universidad Complutense de Madrid, y hasta hace poco jefe del servicio de Inmunología del Hospital Doce de Octubre en la misma ciudad, ha sido censurado de una manera sin precedentes en la historia reciente de la ciencia. Su artículo sobre el origen de los palestinos y sus relaciones genéticas con otros pueblos del Mediterráneo, entre ellos el ahora conocido como judío, publicado en la prestigiosa revista “Human Inmunology”, en septiembre pasado, fue retirado de la base de datos de la publicación una vez que el número estaba en la calle por presiones de un lobby judío de Estados Unidos. Su trabajo, eliminado de Internet una semana después de ser publicado, indica, basándose en datos clínicos, que los palestinos y los judíos poseen tan grandes semejanzas en su composición genética que prácticamente no existe diferencia entre ellos. El mismo Jean Dausset, Premio Nobel de Medicina y descubridor de los genes llamados HLA, los mismos marcadores que ha empleado Arnaiz para comparar la composición genética de los pueblos del Mediterráneo, ha dicho que el artículo es irreprochable científicamente. ¡Pero bueno! no me canso de decir que los sionistas son actualmente los amos del mundo. Nos guste o no nos guste, Hitler tenía razón, comulguemos o no con sus ideas y sus métodos.  Como bien dice Oliver Stone, el lobby judío impide poner a Hitler en contexto. El Sionismo Internacional gobierna al pueblo Norteamericano, a Inglaterra, un poco menos a Francia y a España, pero está presente con toda su fuerza en todas las capitales europeas, incluyendo a la misma Alemania. Su poder económico y político es inmenso. Controla la prensa y televisión Internacional y lleva a la Humanidad a la ruina. ¿Por qué extrañarse entonces de que el genetista español fuera censurado? ¡Pero si no hace falta ser genetista para comprobar que la lengua hebrea y árabe son hermanas gemelas!

La cantidad de información que Jessica escuchaba le resultó difícil de procesar. Si bien era complicado enterarse de cuan tergiversada estaba la historia universal, también lo era el aceptar que los mismos gobiernos mundiales eran actores, cuando no cómplices de tales atrocidades. De no haber escuchado esa nueva versión de la historia de los labios de Bobby Fisher, Jessica difícilmente habría creído en su veracidad.

Sonriendo con cierta amargura, Fisher tomó aire y tragó ruidosamente saliva. – Como dijera Napoleón Bonaparte “La Historia no es más que una sencilla fábula que todos hemos aceptado, y que es escrita por los vencedores”.- Jessica se reacomodó cruzando sus largas piernas al tiempo que se rascaba con nerviosismo la barbilla. El relato continuó sin más interrupciones.

−Pero volviendo al supuesto éxodo, la segunda implicación es que si no hubo quien se marchó, quienes son los que retornan?

−Lo ignoro Bobby, pero estoy segura de que vas a decírmelo.

−Por supuesto. Son en realidad los ashkenazi, descendientes de los jázaros, un coctel genético de turcos, sumerios, búlgaros y europeos del Norte y occidente, pero con “CERO” genes palestinos. Son gente que se convirtió al judaísmo por diversas razones y en distintos momentos, pero definitivamente no el pueblo judío, porque en realidad no existe el pueblo judío como tal. Comparten una misma religión, pero la religión no es un pueblo. ¿O acaso se habla de un pueblo católico? ¡Toda esta orquestación de mentiras se ha propagado como verdadera historia! El noventa y tantos por ciento de los que hoy se conocen como judíos son descendientes de los ashkenazi y genéticamente no tienen un ápice de semitas, así que ¿de dónde nace ese derecho que tanto reclaman de volver a una tierra que ni siquiera sus antecesores conocieron?  Esos malditos ladrones imperialistas evaden todo cuestionamiento y tienen el descaro de infiltrar nuevos mitos. Uno de ellos es que dicen que no es tan grave que hayan colonizado esa tierra porque aquello era un desierto y estaba casi vacío, pero los testigos del siglo XIX aseguran que Palestina era un océano de trigo, había cultivos, exportaciones, producción de jabón, de aceite, de sus famosas naranjas, y a partir de 1920, cuando se instalaron los británicos y luego los judíos (o como sea que quiera llamárseles) la presión británica y sionista hizo estragos monstruosos. Otra cosa es que dicen: Sí había palestinos, pero ellos se marcharon por si mismos. Lo que nos dicen los nuevos historiadores israelíes como Illan Pape y Beny Morris es que fueron expulsados por medio del terror y la violencia, como parte de toda una operación sistemática para vaciar la tierra de sus habitantes. Así mismo, se dice que Israel es la única democracia de Oriente próximo, y que vale la pena defenderle porque es un estado de derecho, pero no puede ser tal cosa porque es la única constitución en el mundo que no fija los límites de su territorio y esto es así porque Israel es precisamente un proyecto de expansión que no tiene límites. Además, es una Constitución totalmente racista que dice que Israel es el Estado de los judíos, por lo que los demás son ciudadanos de segunda y eso es la negación de la propia democracia. En resumen, Israel es el colonialismo, el robo de la tierra, la limpieza étnica de una población, ¿acaso a eso se le pudiera llamar una democracia? Habrá quien diga que hay parlamento, profesores y muchas instancias más, pero hablando con la verdad, Israel no es una democracia, sino el ejemplo más vivo de colonialismo y dictadura. Nos dicen que Estados Unidos es el país que protege a Israel dándole más de 3 mil millones de dólares en armamento al año y argumentan que en realidad lo que quiere es proteger la democracia de Oriente próximo. Si eso fuera cierto, no hubiera impuesto hipócritamente las dictaduras de Arabia Saudita, Kuwait y Egipto. En realidad lo único que les interesa es el control total del petróleo, y están dispuestos a destruir a cualquier país que se oponga a otorgárselos por una bicoca. Como ellos no pueden atacar a todos por sí solos, necesitan de Israel. Primero tuvieron en su control al Sha de Irán, quien hacía el trabajo sucio. Desde que lo perdieron, no tienen otra alternativa que defender a Israel, aunque para ello tengan que violar constantemente la legislación internacional, las convenciones de la ONU y la declaración de derechos humanos entre muchas otras. Europa quiere aparentar que está interesada en negociar para que se solucionen los problemas, pero también eso es totalmente falso. De hecho, la industria del armamento europea es la que financia y colabora con la industria israelí del armamento y además, cuando los palestinos eligieron su gobierno, la unión europea se negó a reconocerlo, dando así alas a Israel para bombardear Gaza. Si alguien trata de develar los escandalosos intereses de EEUU y Europa, se le acusa de antisemita o de racista antijudío. Lo que debe quedarte claro es que cuando critico tan apasionadamente al gobierno de Israel, estoy muy lejos de criticar a los verdaderos judíos. Lo que en realidad critico es a un gobierno que se opone a la igualdad entre los seres humanos, es decir, entre judíos y musulmanes. Los medios dicen que los palestinos son violentos pero es el colonialismo el verdadero agresor, quien ha perpetuado la miseria de los palestinos a lo largo de sesenta años, robándoles sus casas, sus fuentes de ingreso, su dignidad y hasta su propia vida. La ONU reconoce que cualquier pueblo colonizado u ocupado tiene derecho a resistirse; por lo tanto, la resistencia es legítima, pero el colonialismo con su violencia no lo es.

−Bobby: Me dejas sin habla.

Pues escúchame bien, que apenas empiezo…

Nota: Si quieres obtener un ejemplar de esta controvertida novela, sé uno de los tres primeros en responder la siguiente trivia y envía tus respuestas a lavozdelarabe.co@gmail.com

  • Quién fue Boby Fisher?
  • Cual es el origen del pueblo jazaro, los llamados Judíos Azquenazy?
  • Quienes son los descendientes de los Judíos milenarios que habitan en la Palestina ocupada que se pobló en tiempos de Jesus Cristo?

ENGLISH VERSION: – “Bobby – the truth is that even I can’t understand why you hate the Jews so much. They’re your own people!”

            “Don’t you see? Even you’ve believed the twisted way my statements have been presented. It’s been just too easy for the CIA, the Pro-Israeli mafia and MOSAD to manipulate my statements and make me look like a pseudo-nazi anti-Semite. Nothing could be further from the truth! In the first place, I don’t hate Jews. In any case, we have the same beliefs. In fact, I still practice the religion as my mother brought me up to do. I’m so proud of the fact that some time ago I flatly refused to play an important match in Mallorca, causing great annoyance to my opponents. I didn’t do it on purpose to bother people, but you know better than anyone that I simply can’t betray my own convictions. However, I have to admit that if I feel hatred towards anyone, it’s not true Jews, who don’t make up even seven percent of those who are calling themselves Jews these days, but rather towards Zionism, the Jews’ real enemy. I also hate the European and American imperialists, who together with Israel continue perpetrating the most abominable genocidal horrors of the last sixty years.”

            “For God’s sake, Bobby – don’t you think you’re exaggerating? I doubt that there are any worse crimes than those committed by the Nazis during the holocaust.”

            “Jessy! Forgive me for telling you that your doubts come from your ignorance. The Nazis didn’t put a patent on genocide. Causing death to one’s fellow man in massive quantities is more the rule than the exception in the human behavior catalog. To a greater or lesser extent, all ‘successful’ societies have been built on top of the graves of the ‘others.’ There’s no doubt that if we were to put together a bar graph, the terribly civilized Europeans would be right at the top: the Spaniards in Central and South America; the English and the Dutch in Africa; their Puritan descendents in the Northern part of the New World. Revolutionary France had its turn in Haiti, Portugal didn’t miss out either in its colonies on both sides of the Atlantic. In the beginning of the twentieth century, the Turks also tried to exterminate the Armenians. It’s an extensive list, and nobody’s free to cast the first stone. Not to commit an injustice towards the orientals, we should remember the efforts of my captors, the Japanese, toward China and Korea, in order for them not to be left out of the running. However, it turns out that today’s genocides are done by the Israelis, Zionists disguised as Jews who threaten not just the Palestinians, but the whole world. It might not be all your fault, but you’ve got your part to play, too.”

            “What are you talking about? I haven’t done anything at all!”

            “That’s just what I mean, dear Jessy; even as the owner of so many international media outlets, you haven’t done a thing to shout certain truths from the rooftops. Please don’t take this personally, but it’s a case of ‘lying by omission,’ and the media outlets which belong to you have never really exposed the truth of the situation in which those of us living in this globalized world now find ourselves.”

            “I’m not trying to make excuses, but I swear that I don’t know what we’re supposed to be exposing in the first place.”

            “Look – the media and even textbooks have specialized in lies and manipulation in the interests of a handful of people, among whom the Rothschild stand out most, whose family coat-of-arms, the pentagram known as the Seal of Solomon or the Star of David, even shows up on the Israeli flag itself. I know there’s a lot of things you don’t know, so it looks like it’s going to be me, once again, who has to open your eyes to the facts, if you really do want me to.”

            “Go ahead. If I flew all night to see you, it was because I need to find out firsthand what’s made you so stubborn. You’re a genius when you play chess and you’re still the world champion. You have a wonderful family and you’ve achieved all of it through perseverance. Couldn’t you just enjoy all that and forget about things that don’t affect you?”

            “The problem is that they do affect me. If I’m not consistent with myself, if I betray myself and silence the truths I’ve discovered, then I’d be no better than the people I criticize. As it was once said, ‘the silence of good people is worse than the actions of bad people,’ and in any case, ‘if you’re not part of the solution, you’re part of the problem.’”

            “Okay then, Bobby, I’m all ears.”

            “Here we go, then – a good friend, an excellent columnist, asked at random a large number of the population of Brussels (a supposedly very cultured city) what they knew about the history of Israel and the answer was catastrophic. The misinformation has been manipulated by the media, with a pro-Israeli slant. In summary, we can talk about 10 big media lies justifying Israel. First of all, that Israel was created as a result of genocide following the Second World War between 1940 and 1945, but that’s completely false. This was a colonialist project proposed in Congress as early as 1897 when the Jewish Nationalist movement decided to colonize Palestine. At that time colonialism was all the rage. First they asked the Turkish empire for help because they could tell they would need protection, but the Turks didn’t show any interest; so they asked the British, and they did show interest, since it would give the chance to be right in the middle of the Arab world and have colonists between the Eastern and Western parts to weaken Egypt, which was thriving, as well as controlling the Suez Canal, the route to India’s riches, exploited for so many years. After the British, the United States lined up as well, after the oil interests. So Israel is the product of a colonialist project and anyone who says anything different is lying! It’s important to remember that in 1885 at the Congress of Berlin, the European empires divided Africa up like a cake. England, France, Germany, Spain, Belgium, Portugal. Of course, no one from Africa was invited, since it was colonial times, and Israel is just another one of those projects. As far as the claims about Jews wanting to get back land that was taken away from them by the Roman Empire around 70 AD, that’s also a myth. As the historian Schlomo Sand says, after talking with important archeologists and Israeli historians, the Exodus, just like the return, never existed. There was immigration, and from there we got the Sephardics, but most of the population simply stayed behind. This has two implications: first, that the descendents of those Jews are the Palestinians who live there today. That’s the reason why the Spanish geneticist and researcher Antonio Arnaiz, Professor of Immunology at the Universidad Complutense de Madrid, and up until recently the Chief of Staff in Immunology at the Hospital Doce de Octubre in that same city, has been censored in a way unprecedented in the recent history of science. His article on the origin of Palestinians and their genetic relationship to other peoples in the Mediterranean, including those who are now known as Jews, published in the prestigious journal Human Immunology last September, was withdrawn from the database of the publication once the edition was on the streets due to pressure from the US Jewish lobby. His work, eliminated from the Internet one week after publication, refers to clinical data suggesting that Palestinians and Jews are so alike in terms of genetic composition that there is practically no difference between them. Jean Dausset himself, winner of a Nobel Prize in Medicine and discoverer of the genes called HLA, the same markers used by Arnaiz to compare the genetic composition between the peoples of the Mediterranean, has said that the article is scientifically unimpeachable. But anyway! I can’t say too often that the Zionists are currently the Masters of the Universe. Whether we like it or not, Hitler was right when he argued that they represented a true threat to all the peoples of the world, even if we don’t like his ideas or his methods. Just like Oliver Stone says, the Jewish lobby makes it impossible for Hitler to be put into context. International Zionism governs the people of America, England, to a lesser extent France and Spain, but it’s there at the height of its strength in all the European capitals, including  in Germany itself. Its economic and political power is immense. It controls the international press and television and is bringing humanity to its knees. So, why should we be surprised that the Spanish geneticist was censored? But you still don’t need a geneticist to prove that the Hebrew and Arabic languages are like twin sisters!”

            The amount of information bombarding Jessica’s ears was turning out difficult for her to process. If it was hard to find out just how twisted the official versions of history really were, it was also hard to accept that the world governments were in on the act, if they weren’t actually committing the atrocities themselves. If she hadn’t heard that new version of history from Bobby Fischer’s own lips, Jessica would have been hard-put to believe it.

            Smiling with a certain bitterness, Fischer inhaled and loudly swallowed.

            “Like Napoleon Bonaparte said, ‘What is history but a fable agreed upon? And it is written by the victors.’”

            Jessica shifted herself, crossing her long legs as she nervously scratched her chin. The story went on without further interruptions.

            “But getting back to the supposed Exodus, the second implication is that if nobody left, then who are the ones coming back?”

            “I have no idea, Bobby, but I’m sure you’re about to tell me.”

            “Of course. In reality, it’s the Ashkenazim, descendents of the Khazars, a genetic mixture of Turks, Sumerians, Bulgarians and North-Western Europeans, with ZERO Palestinian genes. They’re people who converted to Judaism for different reasons at different times, but they’re definitely not the Jewish people, because in reality there’s no such thing as the Jewish people as we know them. They share the same religion, but a religion isn’t a people. Have you ever heard anyone talking about a Catholic people? It’s all just a pack of lies passed off as real history! Ninety-something percent of those who are known as Jews are descended from the Ashkenazim and haven’t got an iota of real Semite in their genes, so what I want to know is, what gives them the right to reclaim a homeland that even their ancestors never even knew about? Those goddamn imperialist thieves evade all questioning and have the gall to spread new myths. One of them is that it’s not that bad for them to have colonized that land because it was a desert and nearly empty, but witnesses from the nineteenth century assure that Palestine was a sea of wheat, there were crops, exports, production of soap, oil, their famous oranges, and as of 1920, when the British and then the Jews (as they call themselves) set up there, the British and Zionist pressure caused monstrous ruin. Another thing they say: sure, there were Palestinians, but they left of their own free will. What new Israeli historians like Illan Pape and Beny Morris tell us is that they were expelled using terror and violence, as part of a systematic operation to rid the land of its inhabitants. Also, it’s said that Israel is the only democracy in the Middle East, worth defending because it’s a just state, but that can’t be true because it has the only constitution in the world that sets no limits to its territory and that’s precisely because Israel is a project for expansion without limits. And apart from that, it’s a totally racist constitution, saying that Israel is a Jewish state, meaning that everyone else is a second-class citizen, meaning that calling it a democracy is a contradiction in terms. To sum up, Israel means colonialism, theft of land, ethnic cleansing of a population, and could anyone really call that a democracy? Some might make reference to its parliament, professors and lots of other things, but speaking truthfully, Israel is no democracy, but rather just one more example of colonialism and dictatorship. They tell us that the United States is the country that protects Israel by giving it more than 3 billion dollars in weapons every year and argue that all they’re doing is helping protect the only democracy in the Middle East. If that was true, they wouldn’t have hypocritically imposed dictatorships on the Kingdoms of Saudi Arabia and Kuwait, nor in Egypt, either. In reality, all they care about is total control of the oil, and they’re willing to destroy any country which refuses to give it to them for peanuts. Since they can’t attack everyone on their own, they need Israel. In the beginning they controlled the Shah of Iran, who did their dirty work for them. Since they lost him, they have no option other than to defend Israel, even if doing it means constantly violating international laws, UN conventions and the Declaration on Human Rights, among many others. Europe wants to give the appearance of being willing to negotiate to solve the problems, but that’s also completely false. In fact, the European weapons industry finances and collaborates with the Israeli weapons industry and, apart from that, when the Palestinians elected their own government, the European Union refused to recognize it, giving Israel free-rein to bomb Gaza. If anyone tries to disclose the scandalous interests of the US and Europe, he’s immediately accused of antisemitism or anti-Jewish racism. What you have to understand is that when I passionately criticize the government of Israel, I’m nowhere near criticizing true Jews. What I’m really against is a government which opposes equality between human beings, that is, between Jews and Muslims. The media says that Palestinians are violent, but the real aggressor is colonialism, which has perpetuated the misery of the Palestinians for the last sixty years, stealing their homes, their livelihoods, their dignity and even their lives. The UN recognizes that any colonized or occupied people has the right to resist; therefore, their resistance is legitimate, but colonialism with its violence is not.”

            “Bobby – you’ve left me without words.”

            “Well, listen good, ‘cause I’m just getting started.

 

*MAURICIO SARAYA LEY – Creador de conceptos publicitarios recibió premios: “El Heraldo”, “La Letra Impresa” y “Premio Nacional Rincón Gallardo”. Más de veinte años en área creativa y dirección de arte. Escribió varios ensayos. En 2003 publica novela de suspenso “Efervescencia”. Ha escrito guiones para TV. Se han hecho adaptaciones de sus cuentos para cortometrajes. En “Ruido”, su cuarto libro, novela de denuncias con propuesta filosófica. Ha escrito variados e interesantes artículos de fondo para La Voz del Árabe desde su fundación.

 

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La Voz del Árabe (LVÁ) – EDITORIAL – Cd. de México, julio 4 del 2018

 

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