viernes, junio 12, 2026
CC Y TECN

ENCÍCLICA MAGNIFICA HUMANITAS: PELIGROS Y VENTAJAS DE LA IA

-Interés de la Iglesia católica por sumarse a un diálogo con la ciencia y la filosofía

Roberto Gutiérrez Alcalá  

El pasado lunes 25 de mayo se publicó la primera encíclica del papa León XIV, titulada Magnifica humanitas. Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial (https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html).

En opinión de Miguel Alberto Zapata Clavería, académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y especialista en teoría del conocimiento y filosofía de la ciencia, dicho documento muestra el interés creciente de la Iglesia católica por sumarse a un diálogo con la ciencia y la filosofía sobre un asunto que nos concierne a todos los humanos.

“Por lo demás, se nota que el papa León XIV conoce muy bien algunos de los planteamientos desarrollados en los últimos años alrededor de la tecnología y la inteligencia artificial (IA). Por eso creo que todos los integrantes de la comunidad académica de la Universidad deberíamos recibir sus palabras con seriedad”, añadió.

Regulación legal – En un primer momento, la encíclica Magnifica humanitas señala los riesgos que supone para la humanidad el mal uso de la inteligencia artificial y habla de la necesidad de que ésta sea sometida no sólo a códigos de ética, sino también a una regulación legal.

Al respecto, Zapata Clavería comentó: “Sin duda, esta encíclica es muy crítica con el poder tecnocrático, representado por los nuevos tecnoligarcas, como Peter Thiel, cuya empresa Palantir Technologies Inc. ha sido contratada por el Pentágono estadunidense para impulsar su programa militar central. No olvidemos que el mismo Thiel ha expresado que cualquier figura o institución que intente frenar el avance tecnológico o imponerle regulaciones representa al Anticristo, y que la innovación tiene que quedar en manos de los tecnócratas”.

CCOIA – Recientemente, la UNAM creó el Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial (CCOIA), cuyo objetivo es articular todos los esfuerzos que se realizan en esta casa de estudios para atender los retos que conlleva el uso de esta nueva herramienta tecnológica.

“Organismos como el CCOIA son bienvenidos porque, en torno a nuestra preocupación por la inteligencia artificial (IA), hacen converger diferentes miradas desde distintas perspectivas. Si uno ve la cartelera de la UNAM –y también de otras universidades–, está plagada de cursos, talleres, ponencias y conferencias que la abordan. O sea, se está construyendo mucho conocimiento alrededor de ella. Y que la UNAM se haya dado a la tarea de impulsar un organismo que escuche esas reflexiones y genere conclusiones en relación con los usos más adecuados que podemos darle a la IA, especialmente en el marco de su propia tarea docente, es una muy buena noticia. Ahora lo que tenemos que ver es si las conclusiones del CCOIA tendrán un efecto normativo o si se quedarán como meras sugerencias que después podrá o no asumir cada dependencia universitaria”, manifestó Miguel Alberto Zapata Clavería.

No es neutral – Una de las tesis más potentes que expone León XIV en la encíclica Magnifica humanitas y que se vincula con la filosofía de la tecnología es que las innovaciones tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, no son moralmente neutrales.

“Quienes nos dedicamos al estudio de la tecnología llevamos años defendiendo que ésta no es sólo un medio que puede ser utilizado para el bien o para el mal, independientemente de su diseño. Con autores clásicos como Langdon Winner aprendimos que debemos desechar la concepción axiológicamente neutral de la tecnología, y considerar que en su propio diseño ya se generan las condiciones de posibilidad de construcción de una sociedad en la que puede haber o no ciertas asimetrías; es decir, la tecnología está diseñada a partir de ciertos valores que implican la posibilidad de construcción de un mundo social determinado. Así, me parece que la encíclica Magnifica humanitas sigue esta línea de reflexión y la acepta”, indicó.

Principio de subsidiariedad – En varias partes, la encíclica Magnifica humanitas apela al principio de subsidiariedad, según el cual “aquello que pueden hacer las personas, las familias, las comunidades locales y los cuerpos intermedios no debe ser absorbido por instancias superiores”.

“Esto remite a la urgencia de incorporar en la toma de decisiones relacionadas con la inteligencia artificial a agentes de nivel intermedio (académicos, científicos, empresarios, trabajadores, educadores, legisladores…) para evitar la dominación de los agentes e instancias de carácter tecnocrático. Ahora bien, de alguna forma, el papá León XIV sí se pronuncia a favor de que el Estado intervenga en la regulación de esta herramienta tecnológica… En todo caso, yo creo que aquí, en la UNAM, podemos darle la razón y aceptar la responsabilidad que tenemos a la hora de impulsar organismos y programas que sirvan para la reflexión, la deliberación y la orientación compartidas de un sistema –la IA– tan importante para nuestra autocomprensión como humanos, pero también para la configuración del orden social”, dijo Zapata Clavería.

Sin duda, es muy crítica con el poder tecnocrático representado por los nuevos tecnoligarcas como Peter Thiel”Miguel Alberto Zapata ClaveríaFacultad de Filosofía y Letras de la UNAM

Bien universal – A pesar de que en la encíclica Magnifica humanitas nos advierte que la IA puede acarrearnos problemas de toda índole si no la utilizamos bien, el papa León XIV no la sataniza ni la muestra como un instrumento del mal ni mucho menos, sino, por lo contrario, la pondera como una magnífica herramienta tecnológica que puede beneficiar a la humanidad entera.

“Habrá quien vea en esta encíclica un texto de carácter tecnofóbico, uno más. Pero yo no estaría de acuerdo con esa visión. Me parece que, de hecho, el papa León XIV es bastante sensato en todo lo que dice en ella, incluso en términos ontológicos. Ve la inteligencia artificial como algo desprovisto de cuerpo y, por lo tanto, de experiencia, y nos invita a no caer en ingenuidades ontológicas que de alguna forma establecen semejanzas simplistas o radicales entre la inteligencia humana y la inteligencia maquínica. Así pues, yo diría que la encíclica Magnifica humanitas pasa a formar parte del pensamiento crítico sobre la tecnología, por supuesto, con principios y compromisos católicos”.

El académico también menciona que es interesante ver cómo el papa León XIV se desmarca de cualquier compromiso tecnofóbico al apuntar explícitamente que la tecnología permite hacer copartícipe al humano de la creación divina y que es uno más de los bienes universales.

“La tecnología como medio transformador del mundo no sólo debería estar al servicio de toda la humanidad, sino también estar orientada por toda la humanidad. De hecho, esto que digo en términos muy abstractos se concretiza con la idea de que habría que velar porque la inteligencia artificial esté al alcance de todos, pero no de la manera en la que hoy en día lo está, orientada por una finalidad volcada en la noción de eficiencia, en la instrumentalización, en el acaparamiento de la información con fines bélicos… En suma, lo que el papa León XIV defiende en la encíclica Magnifica humanitas es desarrollar una inteligencia artificial, sin caer en ingenuidades ontológicas y, además, haciéndonos partícipes en su propio diseño y en su propia orientación, para dirigirla hacia fines realmente humanos, hacia la mejora de lo humano. Una mejora entendida no en términos transhumanistas y poshumanistas, sino de la promoción de la justicia social”, concluyó.

LA CITA: EL SEÑOR DE LOS ANILLOS… – En el párrafo 213 de la encíclica Magnifica humanitas, el papa León XIV cita un pasaje de El señor de los anillos, de J. R. R Tolkien, para reflexionar acerca de la responsabilidad moral que nos compete a todos los humanos frente a los desafíos del mundo actual y, en específico, de la inteligencia artificial.

Gandalf, en ese pasaje, le dice a Frodo: “No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir, extirpando el mal en los campos que conocemos y dejando a los que vendrán después una tierra limpia para la labranza”.

La cita del papa León XIV no es inocente: va dirigida, con puntería certera, contra Peter Thiel, quien se apropió de la palabra palantir –que alude a una “piedra vidente” del universo de la novela de Tolkien, creada por los elfos como medio de comunicación a distancia u observación de lugares lejanos y acontecimientos futuros– para nombrar una de sus empresas: Palantir Technologies Inc.

“Esta referencia literaria tiene que ver con la necesidad de Gandalf de sacar el palantir, que bien podemos pensar como la representación de la inteligencia artificial, de las manos de Sauron, quien lo utiliza para el espionaje y el control de la sociedad, y lo pone al servicio de la guerra, y llevarlo a las manos de Aragorn, quien representa al conjunto de la humanidad y no va a claudicar ante el poder y el control bélico de ese objeto tan poderoso”, declaró Miguel Alberto Zapata Clavería.


EL DOCUMENTO DE LEÓN XIV ABORDA LOS RETOS TECNOLÓGICOS

Encíclica papal propone ante la inteligencia artificial pluralidad “revolucionaria”.

“Me ha fascinado que se haya distanciado muy profundamente de la demonización de la tecnología, que es un poco donde estamos, en una realidad que no es buena ni mala”: Jorge Traslosheros Hernández, de Investigaciones Históricas.

Rafael Paz  

Las encíclicas papales, explicó Jorge Traslosheros Hernández, especialista del Instituto de Investigaciones Históricas, funcionan como “documentos que marcan el magisterio de cada pontífice; y, en ese sentido, son esenciales para conocer la perspectiva de cada Papa. Normalmente son orientación pastoral, pero aquí lo importante es que discute los problemas del mundo y la perspectiva de la doctrina católica”.

Por ello, para el autor de Historia judicial eclesiástica de la Nueva España. Materia, método y razones no ha sido extraño que la primera encíclica en el pontificado de León XIV, Magnifica humanitas (https://t.ly/ts_6M), siga las ideas presentadas al asumir el cargo y proponga la pluralidad como principal herramienta para enfrentar uno de los problemas presentes del mundo: la inteligencia artificial.

“Desde el nombre del Papa, cuando él sale y anuncia que se llamará León XIV, ya sabíamos que venía esto, porque León XIII hace 135 años discute los problemas de la clase obrera, el ascenso del socialismo, el capitalismo salvaje y el imperialismo desde la perspectiva del mundo del trabajo campesino y obrero”, detalló.

“Me ha fascinado que se haya distanciado muy profundamente de la demonización de la tecnología, que es un poco donde estamos, en una realidad que no es buena ni mala. Me parece que ahí está el corazón mismo de la encíclica. Hay una renuncia explícita a plantear el problema ético como la reducción de lo bueno y lo malo a un código de valores y de prohibiciones, que es lo que normalmente sucede en las discusiones éticas”.

La ética “es un criterio de discernimiento a partir de la dignidad de la persona en el mundo moderno. ¿Qué es lo que nos genera y acerca a un orbe más digno, más justo, más comunitario, más solidario, más subsidiario, más humano? Ésos son los criterios que pueden orientar la aplicación de estas tecnologías. No es un código, es un criterio que permitirá lo mismo de estas tecnologías en zonas marginales de América Latina o en Ámsterdam. Sólo en esa perspectiva ética se puede entender esta enorme diversidad, esta gran pluralidad; en mi opinión, es una revolución”, recalcó Traslosheros Hernández.

Este punto se esclarece en la introducción de la encíclica, donde León XIV subraya que “en los últimos años se ha hecho cada vez más evidente cuán rápida y profundamente la digitalización, la inteligencia artificial y la robótica están transformando nuestro mundo. La técnica no debe considerarse, en sí misma, como una fuerza antagónica respecto a la persona; por el contrario, está arraigada en nuestra historia desde el principio, en cuanto es ‘un hecho profundamente humano, vinculado a la autonomía y libertad del hombre’. A lo largo de los siglos, el desarrollo tecnológico ha contribuido a una mejora significativa de las condiciones de vida de la humanidad; al mismo tiempo, cada etapa del progreso también ha puesto de manifiesto el lado ambiguo de instrumentos capaces de causar daño cuando no se orientan hacia el bien”.

Y, además, enfatiza la importancia del bien común: “Hoy, sin embargo, nos encontramos ante una situación nueva, en la que el poder y la omnipresencia de las tecnologías emergentes se entrelazan con el tejido de la vida cotidiana, moldean los procesos de toma de decisiones e inciden profundamente en el imaginario colectivo: ‘Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma’. Las nuevas tecnologías abren un horizonte que se extiende en direcciones que, aunque se intuyen, aún no podemos prever por completo. Esto hace que sea más complejo evaluar su impacto y sus efectos a largo plazo sobre la dignidad de las personas y el bien común”.

Ante esto, el académico del Instituto de Investigaciones Históricas apuntó: “No es ajeno al mundo católico meterse en el de la ciencia. Lo que sí es muy interesante, y sorprende al ámbito empresarial, es la invitación al diálogo. Es decir, la tecnología y la ciencia no son ni buenas ni malas, no son neutras, sino que dependen de la orientación que nosotros le demos. Es una decisión de la libertad humana, de nuestra capacidad de discernimiento”.

La ciencia “depende de nuestra decisión, y nuestra responsabilidad como humanidad es saber cómo la vamos a usar. Eso sí causa mucha roncha, porque la coartada que utilizan mucho los empresarios es que son manifestaciones humanas. La ciencia no es neutra desde el modelo de negocio, porque implica una perspectiva, y ése es el corazón de la crítica. Si la forma en que se está orientando no favorece a la humanidad porque lo deciden muy pocos, son privados y la normatividad es complicada; tenemos que involucrar a muchísima más gente, a más actores sociales y llegar a consensos y acuerdos sobre cómo utilizarla”, consideró el universitario.


La apuesta de la UNAM coincide con una visión humanista frente a la IAhttps://www.gaceta.unam.mx/la-apuesta-de-la-unam-coincide-con-una-vision-humanista-frente-a-la-ia/


Información: GacetaUNAM / Imagen: GacetaUNAM – Reuters     

La Voz del Árabe (LVÁ) – Ciencia y Tecnología – Cd. de México, junio 12 del 2026

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