COATLICUE
– Vida y muerte al mismo tiempo. Creación y destrucción en un solo cuerpo…
Lo que estaba bajo tierra y decidieron volver a ocultarla… Coatlicue. No era una escultura, era algo que incomodaba demasiado.

En 1790, en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México, apareció una de las piezas más impactantes del mundo mexica: la Coatlicue.
Una figura imponente. Llena de símbolos. Demasiado intensa para ignorarla. Pero lo verdaderamente inquietante no fue su forma… Fue lo que hicieron después.
La desenterraron, la observaron y decidieron volver a enterrarla. Sí, otra vez. Y aquí es donde todo cambia.
No fue porque no supieran qué era. Fue porque su presencia seguía siendo incómoda. Porque no era solo arte. Era un recordatorio de una cosmovisión que no había desaparecido del todo.
De un sistema simbólico que seguía teniendo fuerza, incluso siglos después. Y eso generaba tensión, porque lo que representa Coatlicue no es simple.
Vida y muerte al mismo tiempo. Creación y destrucción en un solo cuerpo. El origen… y el final. No es una figura fácil de aceptar.
Y aquí viene el giro fuerte: No la ocultaron por el pasado… la ocultaron por el presente; porque lo que representaba seguía siendo demasiado poderoso para ser ignorado. Y eso rompe la idea de que todo había sido reemplazado, porque si realmente hubiera desaparecido… no habría incomodado.
Entonces la pregunta cambia: si algo enterrado siglos después aún genera rechazo, ¿realmente dejó de existir?
Tal vez no la escondieron porque era antigua. Tal vez la escondieron porque seguía diciendo algo que no querían escuchar.
Información: CódigoOculto / Imagen: LVÁ
La Voz del Árabe (LVÁ) – MÉXICO – Cd. de México, mayo 29 del 2026
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