VULNERABILIDAD DE LOS ANFIBIOS AL CAMBIO CLIMÁTICO Y OTROS FACTORES
-Vulnerabilidad de los anfibios al cambio climático y otros factores: más del 40% de las especies están amenazadas
Pepe Herrera
Los anfibios constituyen uno de los grupos de vertebrados más sensibles a los cambios ambientales, y su situación se ha vuelto crítica a nivel global. Actualmente, más del 40% de las especies de anfibios están clasificadas como amenazadas, lo que refleja su alta vulnerabilidad frente a factores como la contaminación, el cambio climático y la pérdida de hábitat. Esta fragilidad se debe a una combinación de características biológicas únicas que los hacen particularmente dependientes de condiciones ambientales estables y húmedas.
Para comprender mejor las causas de este fenómeno, UNAM Global entrevistó al Dr. Omar Hernández Ordóñez, del Instituto de Biología, quien agregó que la pérdida de hábitat por deforestación y urbanización, así como enfermedades emergentes como la quitridiomicosis, han acelerado el declive de muchas poblaciones en el mundo.
Pequeños animales con un papel ecológico clave – A pesar de su tamaño, los anfibios cumplen funciones fundamentales en los ecosistemas.
La mayoría de las especies adultas son depredadoras de invertebrados y pequeños vertebrados, por lo que ayudan a regular poblaciones de insectos, incluidos mosquitos. Durante su fase larvaria, los renacuajos remueven sedimentos en los cuerpos de agua y favorecen procesos fisicoquímicos que influyen en la calidad del agua.
En algunos casos también participan indirectamente en la polinización. Ciertas especies arborícolas transportan polen al desplazarse entre bromelias u otras plantas que acumulan agua.
Estas funciones convierten a los anfibios en actores importantes tanto en ecosistemas acuáticos como terrestres.
Cuatro razones que explican su alta vulnerabilidad – De acuerdo con Hernández Ordóñez, existen varios factores biológicos que hacen a los anfibios particularmente sensibles a los cambios ambientales.
- Piel altamente permeable – La piel de los anfibios es delgada y permeable. Además de participar en la respiración, permite absorber agua directamente del ambiente. Sin embargo, esta característica también facilita la entrada de contaminantes y los hace muy vulnerables a la desecación cuando disminuye la humedad ambiental.
- Dependencia del agua para reproducirse – El ciclo de vida de muchas especies depende de cuerpos de agua específicos. Las sequías, la contaminación o la alteración de estos ambientes pueden comprometer la reproducción. Sus huevos, además, carecen de una cubierta protectora gruesa como la de aves o reptiles, por lo que son especialmente sensibles a la desecación y a los contaminantes.
- Tamaño corporal pequeño – La mayoría de los anfibios son animales pequeños, lo que favorece la pérdida rápida de agua y aumenta el riesgo de deshidratación en ambientes alterados. También suelen tener movilidad limitada, lo que dificulta su desplazamiento ante perturbaciones como incendios, deforestación o urbanización.
- Dependencia de ambientes húmedos – Incluso las especies que no necesitan agua directamente para reproducirse requieren ambientes húmedos para sobrevivir. Muchas habitan en la hojarasca o en el dosel de los bosques, donde la humedad se mantiene estable. Por ello, la alteración de los ciclos de lluvia y la pérdida de cobertura vegetal pueden tener efectos directos sobre sus poblaciones.
En conjunto, estas características biológicas explican por qué los anfibios responden con tanta sensibilidad a los cambios ambientales provocados por las actividades humanas.

Enfermedades, otro factor – A las presiones ambientales se suman enfermedades infecciosas que han provocado colapsos poblacionales en diferentes regiones del planeta. Una de las más devastadoras es la quitridiomicosis, causada por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis, que infecta la piel de los anfibios y puede provocar mortalidad masiva.
“Inicialmente afectaba principalmente especies de zonas altas y climas fríos, pero actualmente se han registrado casos desde el nivel del mar hasta las montañas. Este hongo ha provocado la desaparición de numerosas poblaciones alrededor del mundo”, explicó Hernández Ordóñez.
En países como Panamá, la enfermedad llevó a varias especies al borde de la extinción, aunque algunos programas de conservación han permitido recuperar parcialmente ciertas poblaciones.
Otra amenaza emergente es Batrachochytrium salamandrivorans, un hongo detectado por primera vez en Europa y que ha causado mortalidad masiva en salamandras.
Aunque aún no se ha registrado en México, representa un riesgo importante, ya que nuestro país y Estados Unidos albergan la mayor diversidad de salamandras del mundo, incluidos los ajolotes y numerosas especies de la familia Plethodontidae.
Además de estos hongos, los anfibios también pueden verse afectados por otras enfermedades, como los ranavirus, infecciones bacterianas como el síndrome de patas rojas y diversos parásitos. Estos padecimientos suelen propagarse con mayor facilidad en ambientes degradados o cuando los animales se encuentran bajo estrés ambiental.
El tráfico ilegal también pone en riesgo a las especies – A estas amenazas se suma el comercio ilegal de anfibios. Aunque no existen cifras precisas, diversas especies se venden de forma clandestina en mercados. En México, por ejemplo, pueden encontrarse ranas arborícolas y ajolotes a la venta.
Esta práctica no sólo reduce las poblaciones silvestres, sino que también implica riesgos sanitarios. El traslado de animales entre regiones puede facilitar la propagación de patógenos, ya que algunas especies pueden actuar como portadoras sin mostrar síntomas.
Además, la liberación accidental o intencional de animales exóticos puede favorecer la aparición de especies invasoras que compiten con las nativas o alteran las cadenas alimenticias.
Aunque existen leyes que regulan el comercio de fauna silvestre, su aplicación suele ser limitada, por lo que especialistas consideran necesario fortalecer los mecanismos de control.
Regiones del mundo donde la crisis es más grave – La vulnerabilidad de los anfibios no está distribuida de manera uniforme en todo el planeta. Las regiones con mayor concentración de especies amenazadas incluyen:
- América: México con más de 50% de las especies (sobre todo en la región de la Sierra Madre del Sur y Eje Volcánico Transversal), Centroamérica con más del 40% y los Andes (Colombia, 38% y Ecuador 60%). También Brasil, 41%.
- África: Isla de Madagascar, conocida por su biodiversidad endémica y especies altamente vulnerables.
- Asia: Sudeste Asiático, donde la presión humana y la destrucción de hábitats ponen en riesgo a muchas especies. Se estima que al menos una quinta parte de las especies están amenazadas, aunque el número real podría ser mayor debido a la falta de datos sobre muchas poblaciones
- Oceanía: Australia, que ha sufrido un colapso del 96% desde 1985, según un estudio de la University of Queensland

Especies emblemáticas en peligro:
- Algunas especies se destacan por su alto grado de vulnerabilidad y su fuerte dependencia de ecosistemas muy específicos.
- Los ajolotes, por ejemplo, son endémicos de ciertos lagos mexicanos, como Xochimilco y Alchichica. Su distribución extremadamente limitada y la degradación de sus hábitats los han colocado en la categoría de especies críticamente amenazadas.
- Asimismo, muchas ranas de montaña dependen de arroyos y corrientes de agua limpia para reproducirse. Un ejemplo es Atelopus zeteki, endémica de los bosques húmedos de Panamá, cuya supervivencia depende de corrientes de agua bien conservadas para completar su ciclo de vida.
- De forma similar, especies andinas como Telmatobius culeus dependen de ecosistemas lacustres muy específicos, como el lago Titicaca. Cambios en la calidad del agua, la contaminación o la alteración del nivel del lago pueden afectar directamente su supervivencia.
- En general, las especies con distribución restringida y hábitats altamente especializados son las más vulnerables frente a las actividades humanas y al cambio climático.
¿Qué se puede hacer?
- Para enfrentar estas amenazas, las estrategias de conservación deben ser integrales.
- El Dr. Omar señaló que una de las acciones más importantes es la protección y conservación de bosques y ecosistemas naturales que albergan anfibios, ya que los ambientes conservados mantienen la mayor diversidad de especies y permiten la recarga de cuerpos de agua esenciales.
- También es importante combatir el tráfico ilegal de especies y promover campañas de educación ambiental que permitan comprender su importancia ecológica.
- Otro aspecto clave es fortalecer la investigación científica. En comparación con otros grupos animales, los anfibios reciben mucho menos financiamiento, lo que limita el desarrollo de estrategias de conservación.
- Finalmente, el monitoreo de enfermedades emergentes puede permitir detectar brotes a tiempo y aplicar medidas para evitar su propagación.
Valorarlos antes de perderlos:

- En un contexto de cambio climático acelerado y creciente presión sobre los ecosistemas, la conservación de los anfibios se vuelve cada vez más urgente. Estos animales, discretos pero fundamentales para el equilibrio ecológico, enfrentan múltiples amenazas que ponen en riesgo su supervivencia en distintas regiones del mundo. Comprender su importancia, proteger sus hábitats y frenar actividades como el tráfico ilegal son pasos clave para evitar su desaparición.
Información: GlobalUNAM / Imagen: GlobalUNAM
La Voz del Árabe (LVÁ) – SOCIALES – Cd. de México, abril 11 del 2026
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