EL ATAQUE IRANÍ A ISRAEL
– Esto ha provocado una crisis social dentro de Israel. Israelíes y extranjeros se cuestionan por qué el que se supone es el mejor ejército de Medio Oriente no ha podido acabar con las milicias de Hamas…
Román López Villicaña*
El primero de abril vimos como Israel atacaba y destruía el consulado general iraní en Damasco, Siria, matando a 18 personas dentro. Con esto Israel violó la convención de Viena sobre relaciones diplomáticas de 1961. No era de extrañarse pues constantemente Isael viola las normas internacionales actuando con abierto cinismo, pues cuenta siempre con el respaldo de EEUU en lo militar y diplomático en las Naciones Unidas, organización que por cierto solo se limita a lamentar los hechos pues no pueden hacer nada ante la parálisis del Consejo de Seguridad por el veto de las grandes potencias.
Dado el genocidio en Gaza tímidamente la Corte Internacional de Justicia ha ordenado a Israel detener esa acción a lo que Israel no ha hecho caso y sigue amenazando con invadir Rafah, donde se concentran más de millón y medio de desplazados de la parte norte de la franja. Esto ha molestado a Irán quien después del primero de abril declaró que Israel había cruzado la línea roja y que iba a responder. Israel e Irán llevan 40 años en guerra, una guerra no abierta sino que una guerra con operaciones encubiertas a través de terceros como Hezbollah, Houthis y las milicias iraquíes.
Israel, por su parte, ha llevado a cabo el asesinato de numerosos científicos nucleares iraníes, más ataques cibernéticos a sus instalaciones tratándose de evitar a toda costa que Irán obtenga el arma atómica y quede en pie de igualdad con Israel lo que le haría frenar su política aventurera en la región.
La respuesta iraní al ataque fue contundente y ha causado asombro en Israel pues no esperaban que Irán pudiera llevar a cabo un ataque así. Sobre todo, el de Nevatim y Ramón cerca del reactor nuclear de Dimona. Sin embargo, cabe agregar que Irán notificó a Estados Unidos y anunció la fecha de su ataque lo que dio oportunidad a Israel a preparase para derribar los drones y misiles lanzados. Nunca Israel había sido atacado en su territorio desde la guerra de 1967.
Esto ha provocado una crisis social dentro de Israel. Israelíes y extranjeros se cuestionan por qué el que se supone es el mejor ejército de Medio Oriente no ha podido acabar con las milicias de Hamas, las que disponen de un armamento muy limitado, y por qué no ha podido doblegar a Hezbollah en el sur del Líbano. Lo cierto es que Estados Unidos no quiere verse arrastrado a un conflicto mayor con Irán, pues Irán además de lo adelantado de su armamento tiene la posibilidad de cerrar el estrecho de Ormuz y con esto cortar 30% de la producción mundial de petróleo con que su precio se dispararía trayendo una crisis en los países industrializados de occidente.
Irán ha expresado que si es atacado por Israel puede responder con mayor dureza, tiene los misiles hipersónicos Fatah II, que de seguro impactarían de manera severa a Israel. Además de que el frente de los Houthis en Yemen seguirá lanzando misiles, lo mismo que Hezbollah en el Líbano, las milicias iraquíes y un posible frente en Jordania cuya población mayoritariamente palestina no ve con simpatías el genocidio que lleva a cabo Israel en Gaza.
Estados Unidos no quiere más complicaciones pues su atención está dividida en Ucrania, en el mar del sur de China, Corea y Taiwán. Irán es un pueblo orgulloso de su grandioso pasado, por esto en respuesta a las sanciones impuestas por occidente, ha buscado desarrollar las armas para defenderse e incluso ha acelerado la producción de uranio enriquecido. Estados Unidos si quiere fijar su atención en frenar el surgimiento de China que debe buscar un acercamiento con Irán, lo cual sería terrible para Israel.
Israel está en crisis, su PNB se redujo en una cuarta parte, la inversión cayó un 60%, sus puertos están casi desocupados, el estado debe estar endeudándose para financiar el actual conflicto, además la población no está contenta con el liderazgo político que la ha llevado a esta crisis, seguramente Netanyahu perderá las próximas elecciones además mucha de la clase media y la clase alta israelí ha emigrado del país.
Hay que estar atentos observando cómo evoluciona el conflicto con Irán lo que llevaría a una guerra regional de consecuencias impredecibles.
*Román López Villicaña. Profesor retirado UDLAP
Imagen: LVÁ
La Voz del Árabe (LVÁ) – EDITORIAL – Cd. de México, abril 22 del 2024
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