RELACIÓN DEL POLISARIO Y EL MOVIMIENTO PALESTINO
– Marruecos al igual que Palestina fue objeto del colonialismo francés y español que se repartieron alegremente su territorio en la Conferencia de Algeciras de 1906…
Román López Villicaña*
En muchos aspectos el Frente Polisario (Frente Popular para la Liberación de Saguiat el Hamra y Río de Oro) y el movimiento palestino se asemejan, pero en lo fundamental son muy distintos.
Cabe agregar que ninguno de los dos movimientos tiene personalidad jurídica y solo mantienen relaciones informales. Las relaciones datan de los años setenta cuando Wali Mustafá el fundador del polisario visita en Beirut a George Habash quien se había convencido de que, para liberar a Palestina, debía combatirse a las potencias imperialistas, al sionismo mundial, así como a los gobiernos árabes reaccionarios. Buscaba un movimiento de liberación que actuara a nivel mundial, no solo regional o local. Por otra parte, no debe olvidarse que era una época de la guerra fría en que la URSS parecía tomar ventaja sobre occidente, al patrocinar la independencia de Angola y Namibia en la cual Cuba juega un importante papel.
Por todo lo anterior, un acercamiento con el polisario no venía mal al movimiento palestino. Sin embargo, había dudas pues se sospechaba que Argelia para entonces recién independizada y con un halo de revolucionaria y vencedora del imperialismo francés, apadrinaba dicho movimiento. Para la época, no eran evidentes las pretensiones argelinas de convertirse en la potencia hegemónica del Magreb y su búsqueda de una salida hacia el océano Atlántico por el sur, sobre la zona de menor resistencia que era evidentemente el Sahara Occidental, que los españoles estaban a punto de abandonar. Ese prestigio de Argelia ayudó a que muchos países vieran al Frente Polisario como un auténtico movimiento de liberación y lo reconocieran como representante del pueblo saharaui.
Geroge Habash tenía una frase célebre: “el camino a Jerusalén pasa por Amán”. Es decir que para liberar Jerusalén había que derrocar a la monarquía jordana. En 1974 en una entrevista al diario italiano il manifesto dijo que con Israel solo podía haber “liberación y no negociación”, creía firmemente que los palestinos terminarían por crear su estado y recuperar las tierras palestinas.
Todavía en la conferencia de Ginebra en la que se proponía el retiro de Israel de los territorios ocupados en 1967 a cambio de reconocimiento y seguridad, se opuso terminantemente. Esa conferencia pudo haber desembocado en el establecimiento del estado palestino, sin embargo, esa oportunidad se perdió y nunca se discutió a fondo. En 1975 ante una guerra inminente en el Líbano, Habash se reconcilió con la OLP y aceptó entrevistas y todo apoyo que pudiera obtener, por eso su relación con el polisario, a sabiendas de que ya para entonces lo apoyaba Argelia. Eso duró hasta 1982 en que las tensiones resurgen dentro del movimiento palestino.
Hoy las relaciones entre Hamas (movimiento gobernante en Gaza) y el polisario no son buenas dado que se sabe que son un títere de Argelia. En 2012 Khaled Meshaal (dirigente de Hamas) visitó Marruecos y desde entonces la relación entre Hamas y el reino alauita han sido buenas a tal grado que ese año no se le permitió establecer en Gaza una oficina del Comité Palestino de Solidaridad con el pueblo saharaui.
No se pueden comprar los dos movimientos, el palestino fue producto del colonialismo británico, que llevó a la división por Naciones Unidas de ese territorio detalle que no fue aceptada por los palestinos. Marruecos al igual que Palestina fue objeto del colonialismo francés y español que se repartieron alegremente su territorio en la Conferencia de Algeciras de 1906, lo que llevó a Marruecos a una larga lucha por liberar su territorio. Recuperando partes de una potencia y de otra en distintas épocas. Perdió incluso la Mauritania a la que le dieron la independencia los franceses apoyar Marruecos al movimiento de liberación de Argelia. El Sahara Occidental español era lo último que ese país pudo rescatar del reparto que hicieron las potencias coloniales.
España renunció como potencia administradora del territorio cuando se retiró en 1975 y en opinión jurídica de la Corte Internacional de Justicia mencionó que: “al momento de la colonización española existían vínculos jurídicos de subordinación entre el sultán de Marruecos y ciertas tribus del Sahara Occidental …por conducto de los cadíes Tekna de la región del Noun, y …otros estados reconocían que (el sultán) poseía influencia y el respeto de las tribus.”
Luego del acuerdo tripartito de Madrid del 14 de noviembre de 1975, en el que España regresó a sus legítimos dueños ese territorio, también notificó a la ONU el 26 de febrero de 1976 que, con la salida de los últimos militares españoles, hacía patente que daba por terminada presencia en el Sahara y hacía saber que estaba exenta de toda responsabilidad internacional hacia ese territorio, y daba por concluida su participación en la administración temporal del mismo.
Argelia está tan inmiscuida en el conflicto que fue ella la que rechazó el plan Baker I y Marruecos el Plan Baker II. En 2007 propone Marruecos el plan de autonomía del Sahara el cual han aceptado países importantes como Estados Unidos y España misma, quien como potencia colonial es quien mejor conoce al dueño legítimo del territorio.
Argelia luego del golpe de estado contra el Frente Islámico de Salvación (FIS), fundado en 1989, y que había ganado las primeras elecciones democráticas realizadas en ese país en 1991, la elite cívico militar del país no acepta los resultados, llevando a ese país a un baño de sangre y mandando al FIS a la ilegalidad. Esto ha minado el prestigio argelino en el exterior a grado tal que muchos estados y movimientos ya no creen en la legitimidad de su apéndice polisario.
Hoy son cada vez menos los estados que siguen reconociendo a la autodenominada República Árabe Saharaui Democrática: Yemen del sur lo desconoció pues dejó de existir en 1990 y Yugoslavia que también despareció en 1992. Pero la lista de países que han congelado o desconocido por algún tiempo su relación con los polisarios son:
Relaciones diplomáticas de la RASD (2018) diplomáticas canceladas, congeladas o suspendidas con la RASD: Afganistán, Albania, Angola, Antigua y Barbuda, Argelia (Embajada), Barbados, Belice, Benín, Botsuana, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Camboya, Chad, Colombia, Congo, Cosrea del Norte, Costa Rica, Cuba, Dominica, Ecuador, El Salvador, Etiopía, Ghana, Granada, Guatemala, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Guyana, Haití, Honduras, India, Irán, Jamaica, Kenia, Kiribati, Laos, Lesoto, Liberia, Libia, Madagascar, Malaui, Mali, Mauricio, Mauritania, Mozambique, Nambia, Nauru, Nicaragua, Nigeria, Osetia del Sur, Panamá, Papúa Nuava Guinea, Paraguay, Perú, República Dominicana, Ruanda, Islas Salomón, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadas, Santa Lucía, Santo Tomé y Príncipe, Seychelles, Sierra Leona, Siria, Sudáfrica, Sudán del Sur, Surinam, Suazilandia, Tanzania, Timor Oriental, Togo, Trinidad y Tobago, Tuvalu, Uganda, Uruguay, Vanuatu, Venezuela, Vietnam, Zambia, Zimbaue.
Como puede verse son cada vez menos los estados que siguen creyendo en esa república ficticia que es solo un edificio en Argel y cuyo liderazgo es cada vez menos reconocido a nivel internacional, pues es un simple anexo del gobierno de Argel. Cabe destacar que la mayoría de los estados europeos reconocieron al Polisario, pero nunca la llamada RASD.
*Román López Villicaña – Profesor retirado UDLAP
Imagen: LVÁ
La Voz del Árabe (LVÁ) – EDITORIAL – Cd. de México, agosto 21 del 2023
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