lunes, marzo 16, 2026
Cultura

LA PROFECÍA DE EZEQUIEL

– EL CAMALEÓN CRISTALINO – En su muy particular estilo, el autor nos platica hoy sobre el profeta Ezequiel y su profecía, en su particular estilo…

Alberto Peralta Merino*

El libro del profeta Ezequiel fustiga la impiedad en Israel y Judá que, en realidad, venía de mucho tiempo atrás, acaso, desde los días en que el rey Salomón influido por su esposa egipcia decidió rendir culto a diversos dioses , el celo de Jehová, entonces, manifestó que por amor a su padre David  no castigaría tal infidencia en vida del rey, pero que , el esplendor de su casa habría de ser  menoscabado  a sus sucesores ; Jeroboam, exiliado en Siria por sus diferencias con Salomón, retornó tras la muerte de éste para coronarse  en Judá  dividiendo el reino,  en tanto que,  Roboam,  heredero de Salomón  se ceñía  la corona del reino de Israel.

Jeroboam descendiente de la “Casa de José” y de la línea de Eprahim , por su parte y  por influencia  también de su esposa, se entregó a su vez  a la idolatría comenzando una escalada que llegó al extremo cuando Acab (rey que inspiraría la creación del personaje de Melville en “Moby Dick” con el correspondiente cambio ortográfico a su nombre: Ahab), también influido por el enorme poder de su esposa la princesa Jezabel, mandó edificar portentosos templos a Baal, la deidad de la Ciudad de Tra de donde era originaria la reina, el temible Baal-Zebub.

La historia de reyes y profetas se inscribe en la doble luche conformada por una interminable guerra civil entre los reinos de Israel y de Judá por una parte, y por la sublevación de las clases populares contra las dirigentes por la otra,  que termina expresándose en el abierto llamado a la sublevación de  Elías, -quién antes de elevarse al cielo conducido por “carros de fuego” invoca el carácter único, espiritual y no representable en imagen de Yahvé así como sus mandamientos-, culminando su llamado a la subversión con el ajusticiamiento público de Jezabel motivado por la crueldad de su despotismo.

Los arqueólogos han concluido desentrañado vestigios en concordancia con tales relatos, que, en realidad, jamás existió el cautiverio en Egipto y que ello, así como todo el relato posterior hasta la conformación del esplendor de Salomón habría sido una composición creada tras el cautiverio en Babilonia, en donde los escribas aprehendieron la noción de un monoteísmo moral que esgrimieron  en su lucha social de clases; de ahí, la enorme relevancia de los llamados libros “proféticos” desde Isaias, hasta Ezequiel, pasando por Jeremías y las lamentaciones; tal y como lo aborda Karl Kautsky en su libro “Orígenes y Fundamentos del Cristianismo”.

Jeremías hace sitiar a Jerusalén por Nabucodonosor bajo el reinado de Sedecías, en tanto que, Daniel, lo refiere bajo el reinado de Joacim, ello, al parecer de que las respectivas referencias   aluden momentos históricos distintos; lo cierto, es que, en los referidos libros “proféticos”, Nabucodonosor es, al unísono, un enviado de Jehová para ajusticiar la impiedad del pueblo, destinado a su vez a recibir él y sus descendientes el castigo de Dios, una vez que el pueblo hubiese purgado la culpa de sus impiedades.

Daniel, el otro gran interprete de sueños y presagios después de José, anuncia el castigo conducente decretado por El Señor tanto a Nabucodonosor como a su hijo que asume un nombre prácticamente idéntico al que le han asignado al profeta los propios babilonios, el heredero de Nabuco- dijera Verdi en su magnificente Ópera- Beltsasar es el nombre asignado al intérprete de los sueños, y  Belsasar es el nombre del monarca a quién Daniel profetiza: “Tu tiempo ha sido contado y ha llegado a su fin, fuiste puesta en la balanza y encontrado falto, tu reino, será entregado a medos y persas”; dado lo cual, Ciro “el persa”, permite el retorno de los cautivos a la tierra prometida en donde Esdras inició los trabajos para la edificación del segundo templo de Jerusalem.

En las diatribas de Ezequiel por la infidencia de Judá y de Israel, se destaca la ingesta de los niños que han sido previamente sacrificados, señalamiento que remite al episodio de Abraham con Isaac e incluso al  mandato referido en “Éxodo”, en el que Dios ordena ofrecer todo primogénito de los rebaños, y un sacrificio adicional para redimir el del hijo primogénito, así que, al parecer, los manuales de instrucción de Epstein tendrían un añejo precedente, fustigado por su parte por los profetas, y muy particularmente por Ezequiel.  

*Alberto Peralta Merino – Egresado del Instituto Oriente de Puebla. Abogado egresado de la Escuela Libre de Derecho de la Ciudad de México. Miembro de la comisión dictaminadora del Colegio electoral de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión bajo la dirección del Dip. Miguel Montes García. Jefe del departamento jurídico de consultas de la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la Secretaria de Turismo. Asesor constitucional y legislativo del asambleísta Alejandro Rojas Díaz-Durán. Asesor constitucional y legislativo del Diputado Alberto Amador Leal. Asesor constitucional y legislativo de la Diputada Josefina Buxadé Castelán. Ha sido editorialista de “El Financiero” sección análisis, El Universal (Puebla-Tlaxcala) Diario Cambio, Diario Enlace. Actualmente es editorialista de los portales E-consulta Puebla y sdpnoticias. Comentarista en programas de radio en Puebla y en la Ciudad de México bajo las conducciones de José Luis Ibarra y Adip Sabag, y en el programa “Sábados con Saldaña”. Autor del ensayo “México ante la encrucijada del agua”, Ed. Volcanes 2007. “El Senador y su sombra y otros ensayos”, editado por Academia de Medicina Estética, Cámara de Comercio de la Ciudad de México y el Partido del Trabajo. Autor de la novela: “El Retablo del Perdón”, en edición de autor. Premio de ensayo sobre los Derechos Humanos en la Constitución de 1857 otorgado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Ha impartido cátedras de Derecho Económico, Derecho Internacional Público y Técnicas de la Investigación, en la Universidad Iberoamericana de Puebla, UDLAP, y Escuela Libre de Derecho de Puebla. Colaborador en La Voz del Árabe con la columna: “El Camaleón Cristalino”. albertoperalta1963@gmail.com

Imagen: LVÁ       

La Voz del Árabe (LVÁ) – CULTURA – Cd. de México, marzo 16 del 2026

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