EL CONSEJO DE COOPERACIÓN DEL GOLFO PIDE DESESCALADA
-Los Estados del Consejo de Cooperación reiteran su compromiso con las disposiciones del derecho internacional
Jamal Fares Alrowaiei*
En nombre de los Estados miembros del Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo, a saber, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, el Estado de Kuwait, el Estado de Qatar, el Sultanato de Omán, y mi país, el Reino de Bahrein, quisiera transmitir un saludo y expresar nuestro profundo aprecio por los esfuerzos que despliega el Consejo para promover la paz y la estabilidad en la escena internacional.
Me permito hacer referencia a la carta de fecha 19 de febrero de 2026 dirigida al Secretario General y a la Presidencia del Consejo de Seguridad por el Representante Permanente de la República Islámica de Irán ante las Naciones Unidas (S/2026/85). Los Estados miembros del Consejo de Cooperación rechazan categóricamente la amenaza explícita del uso de la fuerza y afirman que todo uso de la fuerza dentro del territorio de cualquiera de los Estados miembros del Consejo constituye una violación de su soberanía y la integridad de su territorio, así como una violación flagrante de las normas fundamentales del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Los Estados miembros del Consejo de Cooperación reiteran su compromiso inquebrantable con las disposiciones del derecho internacional y los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, entre ellos el respeto de la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la solución pacífica de las controversias y el principio de no injerencia en los asuntos internos. Asimismo, reiteran su llamamiento a contener la escalada y recurrir al diálogo y a soluciones diplomáticas para preservar la paz y la seguridad regionales e internacionales, con el fin de lograr la estabilidad y salvaguardar los intereses comunes de los países de la región y del mundo. En este contexto, los Estados miembros del Consejo afirman que es necesario abstenerse de utilizar la fuerza o amenazar con su uso, y que el entendimiento mutuo y el diálogo directo son las vías óptimas para resolver todas las crisis.
Reiteramos nuestro llamamiento a Irán de que respete los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, incluidos el respeto de la soberanía y la integridad territorial de los Estados y el principio de buena vecindad, y de que se abstenga de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza. Los Estados miembros del Consejo de Cooperación subrayan que el hecho de calificar cualquier instalación como objetivo legítimo constituye una violación flagrante del principio de no amenazar con el uso de la fuerza y contribuye a deteriorar la seguridad y la estabilidad regionales e internacionales. Los Estados miembros del Consejo rechazan categóricamente que se aproveche y se utilice como subterfugio el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que no ofrece justificación alguna para actuar contra los Estados de la región y amenazarlos con atacar cualquiera de las instalaciones ubicadas en su territorio. Tal subterfugio contradice el fundamento mismo del principio de no usar la fuerza ni amenazar con usarla.
Los Estados miembros del Consejo de Cooperación reafirman su derecho soberano, consagrado en el Artículo 51, a defender su territorio y sus instalaciones vitales contra cualquier agresión o amenaza a su seguridad, de conformidad con su derecho inherente a la legítima defensa en virtud del derecho internacional.
Afirmamos asimismo que la seguridad de los Estados miembros del Consejo de Cooperación se basa en los principios de defensa colectiva y seguridad colectiva, en la Carta del Consejo de Cooperación y en el Acuerdo de Defensa Conjunta. En ese sentido, reiteramos que una amenaza proferida contra uno de los Estados miembros representa una amenaza directa para el resto de los Estados del Consejo, y que estos tomarán todas las medidas necesarias para preservar su seguridad y estabilidad.
Recalcamos que la estabilidad de la región del Golfo Arábigo no es solo una cuestión regional, sino que es un pilar fundamental para la estabilidad de la economía mundial y la navegación marítima.
Afirmamos que la seguridad de la navegación marítima en el Golfo Arábigo, el estrecho de Ormuz, el mar Arábigo y el mar Rojo es una prioridad incontrovertible. Las amenazas a la libertad de navegación o los ataques contra buques mercantes o infraestructuras marítimas constituyen un riesgo directo para la seguridad y la paz internacionales y ponen en grave peligro las cadenas de suministro mundiales y el abastecimiento energético.
A la luz de estos acontecimientos, instamos al Consejo de Seguridad a que asuma su responsabilidad fundamental de mantener la paz y la seguridad internacionales, evite que se normalicen los discursos de amenazas y rechace la legitimación del uso de la fuerza en la región con el pretexto de cumplir objetivos militares.
Es necesario intensificar los esfuerzos preventivos para evitar que la situación derive en un enfrentamiento militar incontrolable.
Para concluir, los Estados del Consejo de Cooperación ponen de relieve la importancia de seguir dialogando y reducir la escalada, y afirman que la seguridad de la región no se consolidará mediante ecuaciones de disuasión mutua ni ampliando el rango de objetivos alcanzables, sino mediante la buena voluntad, la decisión de respetar de buena fe el derecho internacional, la transparencia, el diálogo y el fomento de la confianza mutua entre los Estados de la región.
Le agradecería que tuviera a bien hacer distribuir la presente carta como documento del Consejo de Seguridad.
Información: RedVoltaire / Imagen: RedVoltaire
La Voz del Árabe (LVÁ) – NOTICIAS – Cd. de México, marzo 10 del 2026
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