TIKTOK INFLUYE EN LA CONSTRUCCIÓN DE ESTILOS DE VIDA
-Un estudio analiza cómo TikTok influye en la construcción de estilos de vida, visibilidad en línea y nuevas formas de participación juvenil en México
Nota Antropológica
La pantalla del teléfono se ilumina. Una joven de diecinueve años graba su rutina matutina: se levanta, tiende la cama con sábanas color beige, prepara un café, enciende una vela aromática. El video lleva la etiqueta that girl. En pocas horas alcanza miles de vistas. No hay una marca visible, pero todo lo que aparece está alineado con una estética específica: orden, limpieza, consumo discreto, cuerpos delgados, tonos neutros.
No es una coincidencia. Es el resultado de un algoritmo que decide qué merece ser visto. La investigadora Claudia Pedraza Bucio analiza en un artículo reciente el fenómeno de las aesthetics en TikTok desde la experiencia de jóvenes mexicanas. La autora, adscrita al Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, plantea que estas tendencias visuales no son simples modas pasajeras. Funcionan como dispositivos que moldean la manera en que las usuarias se perciben a sí mismas, se relacionan con otras y proyectan su futuro.
TikTok se convirtió durante la pandemia en un espacio central para la socialización juvenil. Lo que comenzó como una plataforma de bailes y sincronización de labios mutó hacia un repositorio de estilos de vida. Las jóvenes mexicanas, insertas en un país con desigualdades estructurales agudas, encuentran allí una vía para expresar quiénes son o quiénes quisieran ser. La plataforma ofrece visibilidad. Pero esa visibilidad tiene reglas.
El algoritmo opera como un filtro silencioso. Premia ciertos rostros, ciertos cuerpos, ciertos tonos de piel. Las estéticas que alcanzan popularidad —clean girl, coquette, boss babe— comparten un núcleo común: disciplina, autocuidado entendido como consumo, productividad constante. La feminidad se convierte en un proyecto que debe ser administrado con eficiencia. No hay espacio para la pausa.
Esta dinámica no es completamente nueva. Las subculturas juveniles del siglo XX —punks, hiphoperos, rockeros— también construyeron identidades visuales que desafiaban el orden establecido. Sin embargo, el capitalismo digital ha mostrado una capacidad notable para absorber esas expresiones y transformarlas en mercancía. La rebeldía se vuelve estilo. El estilo se vuelve tendencia. La tendencia se vende.

En México, donde las oportunidades de movilidad social son limitadas, TikTok aparece para muchas jóvenes como una posibilidad concreta de mejorar sus condiciones de vida. Ser visible puede traducirse en contratos con marcas, regalos, invitaciones. La aspiración no es únicamente simbólica: es material. La búsqueda de reconocimiento responde a necesidades reales.
Sin embargo, la promesa de ascenso social que ofrece la plataforma rara vez se cumple. La mayoría de las usuarias invierten tiempo, energía y recursos en producir contenido que el algoritmo termina archivando en el olvido. Mientras tanto, los discursos de empoderamiento personal —la llamada “energía femenina”, el emprendimiento, la autogestión— desplazan la conversación sobre las condiciones estructurales que limitan sus vidas. El problema deja de ser la falta de empleos dignos o el acceso desigual a la educación. El problema pasa a ser una cuestión de actitud.
Por otra parte, las jóvenes no son receptoras pasivas de estos mensajes. La investigación de Pedraza Bucio también documenta formas de apropiación crítica. Algunas creadoras utilizan las mismas herramientas estéticas para ironizar sobre los estándares de belleza. Otras construyen comunidades en torno a experiencias compartidas: el acoso callejero, la precariedad laboral, las expectativas familiares. La plataforma es también un espacio de denuncia y solidaridad.
La participación en redes sociales ha reconfigurado la noción de ciudadanía entre las juventudes latinoamericanas. Elegir una estética, narrar la vida cotidiana, posicionarse públicamente frente a un tema: todas estas acciones adquieren un carácter político. No en el sentido tradicional del voto o la militancia, sino en la disputa cotidiana por el sentido. Las jóvenes mexicanas están negociando, desde sus habitaciones, los términos de su pertenencia al mundo.
El artículo advierte, no obstante, que estas prácticas están condicionadas por el acceso desigual a la tecnología, el origen étnico y la clase social. No todas pueden participar en las mismas condiciones. La visibilidad algorítmica replica jerarquías previas. La apuesta por la expresión individual convive con la exigencia constante de producir contenido atractivo para un sistema que nunca descansa.
El desafío que queda planteado es cómo habitar estas plataformas sin que la búsqueda de reconocimiento se convierta en una nueva forma de exigencia. Cómo construir imágenes de futuro que no dependan exclusivamente del rendimiento individual. Cómo imaginar estéticas que no sean, al mismo tiempo, mandatos.
¿Y tú… has sentido alguna vez que la forma en que te muestras en redes responde más a lo que esperan ver que a lo que realmente eres?
Si esta nota te hizo pensar en alguien que pasa horas eligiendo la toma perfecta, compártela. Tal vez ambas sepan que detrás de cada video hay mucho más que una tendencia.
Fuente – Martínez Torres, F. 2026. Jóvenes mexicanas y TikTok aesthetics y aspiracionismo en la red socio digital. Revista Tlatelolco 4(2), 26-43
Información: NotaAntropológica / Imagen: LVÁ
La Voz del Árabe (LVÁ) – Ciencia y Tecnología – Cd. de México, febrero 21 del 2026
Las declaraciones y opiniones expresadas en esta publicación sitio web en Internet son exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de La Voz del Árabe.
Descubre más desde La Voz del Árabe
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
