¿ES ARABIA SAUDÍ UN PAÍS TURÍSTICO?
-Desde 2012 he vivido entre varios países europeos, y en los últimos ocho años me he asentado en España, recorriendo sus ciudades y pueblos, descubriendo su diversidad cultural y la belleza de sus paisajes.
Durante mis viajes por la península ibérica, en numerosas ocasiones he entablado conversaciones con españoles acerca del Reino de Arabia Saudí, procurando presentarlo como un destino turístico singular, digno de figurar en la agenda de cualquier viajero internacional. Sin embargo, a menudo me he topado con percepciones estereotipadas que lo consideran carente de atractivos turísticos, o que se ven influenciadas por el discurso crítico de sus detractores sobre cuestiones como la igualdad de género o los derechos humanos; acusaciones que, en realidad, no reflejan fielmente la situación del país. Lo sorprendente es que muchas de estas conversaciones terminaban con un cambio de opinión y una auténtica voluntad de visitar el Reino y conocerlo de primera mano.
Quien observe con atención la experiencia de otros países turísticos comprenderá que esta industria no es simplemente una actividad de ocio, sino una auténtica palanca económica capaz de redefinir el perfil productivo de una nación entera. No obstante, el camino hacia un sector turístico consolidado está lleno de desafíos, algo que he podido estudiar y presenciar de cerca en un caso de éxito paradigmático: España.
En la década de 1950, España era una economía eminentemente agrícola, pero puso en marcha una ambiciosa estrategia turística que incluyó el desarrollo de infraestructuras, la mejora de los servicios hoteleros y la promoción inteligente de su riqueza natural y cultural. Pese a retos como la masificación en las grandes ciudades, el encarecimiento del coste de vida o las presiones medioambientales, el país supo afrontarlos con planes innovadores de redistribución de visitantes, el impulso del turismo interno y la adopción de prácticas sostenibles. Hoy, España recibe más de 85 millones de turistas al año, ocupa el segundo puesto mundial en número de visitantes y genera más de 90.000 millones de euros anuales en ingresos.
Por su parte, Arabia Saudí, antes de volcar su atención en el turismo en el marco de la Visión 2030, abordó cuestiones fundamentales como el empoderamiento de la mujer mediante reformas de gran calado: la autorización para conducir, la eliminación de la tutela masculina en los viajes, la obtención autónoma de pasaporte, la incorporación a todos los ámbitos laborales, el acceso a cargos de liderazgo y la participación en consejos municipales; además de reforzar sus derechos legales y promulgar leyes para protegerla de la violencia y la discriminación.
En materia de derechos humanos, el Reino ha dado pasos sustanciales modernizando la legislación laboral, ampliando las libertades culturales y de ocio, reformando el sistema judicial, eliminando determinadas sanciones corporales y ampliando la cobertura de protección legal, todo ello con el propósito de avanzar hacia la modernidad sin renunciar a su identidad nacional. Este marco reformista constituye un pilar esencial para abrir el país al mundo y poner en valor sus paisajes, su diversidad cultural, su legado histórico y una hospitalidad que se renueva sin perder su esencia.
Estas reformas han propiciado un salto cualitativo sin precedentes para el turismo saudí en los últimos años, en coherencia con el objetivo de la Visión 2030 de diversificar la economía más allá del petróleo y fortalecer sectores clave como el turístico. En 2024, el gasto turístico internacional alcanzó los 41.000 millones de dólares, con un crecimiento anual del 13,8 %, lo que elevó el superávit de la balanza de viajes a 13.280 millones. Ese mismo año, el país recibió 30 millones de visitantes internacionales, un 9,5 % más que en 2023. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) destacó que el sector creció un 32 % en 2023, aportando 118.480 millones de dólares al PIB —un 11,5 % de la economía nacional— y generando más de 2,5 millones de empleos, cerca de una quinta parte del total del país. El gasto de los visitantes internacionales aumentó un 57 %, hasta los 60.640 millones de dólares, reflejando la creciente atracción del destino y su rápida consolidación como referente turístico global.
Información: Atalayar / Imagen: Agencia
La Voz del Árabe (LVÁ) – MUNDO ÁRABE – Cd. de México, agosto 18 del 2025
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