EL ANTICRISTO
-Una maldición sobre el cristianismo.
Friederich Nietzsche
Monumento de escándalo para “idiotas”, arma arrojadiza en manos torpes o cumbre póstuma de inquietante pensamiento y de la palabra pasional y devastadora de Friederich Nietzsche (1844-1900).
El Anticristo, como toda filosofía de este alemán, ha sido interpretado de muy diversos modos; dos, tres o hasta más sentidos se encierran en una hermenéutica precisa pero desconcertante, destructora, pero germen de una libertad desconocida hasta ese entonces: la del superhombre.
Él, Nietzsche, es el anticristo, la subversión a un lastre de siglos que han desvirtuado el valor de la religión. No es una negación; es la apertura de un calendario a una nueva existencia, fechada “en el día primero del año uno (30 de septiembre de 1888 de la falsa cronología)”.
El hombre prefiere la voluntad de la nada, a la nada de la voluntad. F. Nietzsche, Genealogía de la moral.

EL ANTICRISTO – Una maldición sobre el cristianismo –Edivisión Compañía Editorial S.A de C.V. México – Grupo Editorial Diana – Editorial ALBA – EDIVISIÓN BOLSILLO – 5ª Reimpresión -Impreso en España – Pp. 126.

Friedrich Wilhelm Nietzsche, nació el 15 de octubre de 1844, en Röcken. Murió el 25 de agosto de 1900 en Weimar. Uno de los filósofos más importantes y controvertidos de la historia del pensamiento occidental.
Nietzsche nació en Prusia, era el estado más poderoso de una Alemania aún no estaba unificada. Su padre era un sacerdote luterano, falleció cuando tenía cinco años. Tanto él como su hermana Elisabeth, fueron criados por su madre con el rigor de su época y entorno social. Irónicamente, Nietzsche se convertiría pasados los años en uno de los mayores detractores del cristianismo de todos los tiempos.
Deprimido, acosado por pensamientos suicidas, emprendió su obra más ambiciosa y discutida, Así habló Zaratustra (1885), más tarde Richard Strauss convirtió en una ópera.
Le siguieron otros libros decisivos: Más allá del bien y del mal (1886), La genealogía de la moral (1887), El crepúsculo de los ídolos (1888), El Anticristo (1888) y Ecce Homo (1889).
Esa fructífera etapa se cortó bruscamente en 1889 cuando sufrió un colapso mental mientras paseaba por las calles de Turín. Al parecer, vio cómo un cochero castigaba a latigazos a un caballo. Nietzsche corrió hacia el caballo y lo abrazó, llorando, después se desvaneció y cayó golpeándose contra el suelo. A partir de ese momento, los síntomas de insania se incrementaron hasta su muerte.
La obra de Nietzsche ha despertado diversas polémicas a lo largo del tiempo, sobre todo por su apropiación por parte del nazismo, sobre todo a causa de las simpatías pronazis de su hermana Elisabeth, a cuyo funeral acudió el mismo Adolf Hitler, en una interpretación que resultaba absurda, ya que Nietzsche era un ferviente antinacionalista y un individualista acérrimo enemigo de todos los movimientos de masas.
Información: LIBSA / Imagen: LIBSA
La Voz del Árabe (LVÁ) – LIBROS – Cd. de México, marzo 31 del 2025
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