UNA FANTASÍA (en un jueves de diciembre…)
–Vivir, morir, hablar, soñar, reír y seguir viviendo, solo una fantasía…
Luis Miguel Cobo
Esto es una fantasía, sólo una fantasía… como cuando uno quiere volar por sobre las nubes, mirando hacia abajo, estando ahí al mismo tiempo, es solamente fantasía…
Toda una vida es fantasía, la de él, la de ella y la de todos, es un cuento para niños y un juego junto a la majestuosidad del Universo que ha sido eterno, antes y ahora, en este momento y en todo lo que se entiende por futuro, siempre ahí estará…
Como el movimiento de las olas del mar Cantábrico fue su niñez, como la belleza de una rosa en primavera fue su vida, tan dulce como la miel fue su amor hacia ella… y a los demás, como el dolor más fuerte que puede existir en los sentimientos fue su muerte, nadie lloró…
La mañana nacía aquel jueves de diciembre, él a Dios pedía que no le dejara llorar más, el sueño de un hombre cuando ha vivido solamente es recuerdo, han sido muchos años, tanta felicidad cada día, pero… él moría.
En aquella mesa, cuando murió, solamente quedó una botella de vino y una hogaza de pan, de un día antes, de aquel día, de ese día cuando junto con la vida jugó su última partida de ajedrez…
El día había nacido, se sentía ligero, su cabeza tan blanca como la espuma del mar aún daba ideas, sin dejar de pensar en su terruño, aquella península rodeada por playas hermosas de arena muy fina y paisajes paradisiacos.
¡Oh Dios! ¿Por qué murió? ¿Por qué no lo dejaste volver…?
Él solamente quería recordar, quería quitarse la boina y mirar al cielo teniendo esa arena entre sus dedos, cerrando las manos e implorando tu nombre y darte las gracias, ¡oh Dios, por qué, por qué…!
Quería recordar, pero… ¿ese hombre sufrió?
Cuando el reloj marcaba las doce del día en su mente sólo existía el sufrimiento que era solamente de felicidad, causado por los dos recuerdos más gratos, serían sólo dos, su tierra y su mujer amada a quienes debía su existir, pero… ahí estaban los dos, una fotografía en sepia hablaba por sí sola, tan antigua y gastada como nueva y brillante, así la miraba él día tras día, sólo recordando, sólo mirando en su mente aquellos hermosos años de cuando se dijo sería un hombre feliz, él junto a ella, cuando tenían unos cuarenta años de haber vivido, no lo recordaba, había olvidado la edad de la foto y dónde se había hecho, no le importaba porque tan sólo el mirarla la recordaba a ella, sólo a ella, pero se notaba en las arrugas de sus caras, esas hermosas arrugas que dicen han vivido, por las que los pasos de la vida han pisado duramente dejando su huella marcada para siempre. En la de él causadas por el agobiante sol y el trabajo en aquella tienda… bajo aquella boina rodeando una calvicie digna de la edad ya estaban los cabellos blancos, y luego el puro sostenido por esos labios secos que por tantas palabras habladas en su vida y suspiros de añoranza fueron usados. Ella también con su cabello cano, agarrado por una coleta, su sencillo vestido con bordados en el cuello y su tierna y dulce mirada haciendo ver que también había vivido, igual o diferente que él, la fotografía hablaba y también decía que ella vivió, sufrió y fue también feliz a su lado, las arrugas no se pueden ocultar, ella fue natural siempre…
Pero ahora nada más era él, solo como cuando nacemos, sin nadie con quien hablar, nadie quien le tendiera la mano, todos se han ido, él no ha tenido la culpa por ser el más pequeño, el último en nacer y el último en morir…
Un hombre ha muerto solo, con sus dos únicos recuerdos se ha ido… se los ha llevado.
¡Oh Dios! ¿Por qué lo has dejado solo aquí en donde no era su tierra, tan lejos de dónde nació…?
Buen señor, quien te ama en estos momentos, quien te llama y quien te da la mano, te llevará y serás feliz, podrás saberlo todo y serás libre ¡por fin libre…!
España y México te vieron nacer y te han visto crecer, diste lo que en vida pudiste y tu cuerpo en México quedará y se fundirá en la tierra quedando aquí donde lo hiciste todo, donde aprendiste desde muy pequeño a ser feliz, donde conociste a tu amor de toda la vida y donde hiciste de tu vida una historia como la de nadie…
Mar y tierra algún día se unirán y tu espíritu de los dos será, viejo, solamente espera.
El tiempo transcurrirá en su ya gastado reloj de bolsillo, las manecillas marcan ya casi la una de la tarde, el sol está brillando como nunca en diciembre y sobre sus mejillas hay pequeñas gotas de sudor, buen señor, ¿todavía luchas contra eso que nadie ha podido vencer? A nadie has llamado, ni siquiera al cura que te pueda ayudar como tú lo querías, como tú lo creías… estás solo cuando la mañana acaba y la tarde empieza…
Más de ochenta años has vivido con la ilusión de volver a tu tierra, de ver a quien de verdad te quiere, pero no ha podido ser, la península te esperó y ahí quedó, ahora sólo tú podrás decidir en el momento que dejes este lugar… Tú mismo te has puesto aquí y tú ya no puedes hacer nada, fue tu elección y la viviste como quisiste, jamás podrás quejarte y sí enterarte que hiciste felices a muchos…
Por la ventana unos pequeños pajarillos puedes ver, la fantasía te puede envolver como a todos ha hecho, ¿recuerdas a Juan Salvador? Tú sabes ahora lo que esto significa todo ese viaje, lo sabrás y lo podrás vivir, de igual forma, como él, volarás surcando el espacio y en la vida que te espera podrás continuar tus sueños, haciendo y sólo haciendo lo que tú quieres.
Miras a un lado y a otro, en aquella pared una imagen de la Bien Aparecida, en esta otra una bota de piel fina que aún contiene algo de vino, junto a ella esa guitarra que hace veinte años aún podías tocar junto a tu mujer recordando aquellas tonadas de tu tierra, cuando tus dedos eran ágiles y fuertes, en esa otra pared la puerta por la que entraste y saliste miles de veces, tan enojado como contento, así es la vida, saludabas y sonreías, bailabas y descansabas, pero siempre era la puerta la primera en recibirte y de ahí ella te presentaba en aquella hora a tu mujer que te esperaba ansiosa por volver a verte, y hoy no lo hiciste, un jueves, a media tarde, no lo hiciste más porque sabías que ella no estaba, salir y entrar, bailar y cantar de nada serviría ese día, ese jueves que fue tu último jueves pero… ¡aguanta viejo, aguanta un poco más…!
Y no pudo ser así, de esa manera, poco a poco, a pasos muy lentos pudo llegar hasta su cama, penas y cuando llegó, muy despacio y tan lento como él podía moverse se acostó sobre ella, despacio y de su cuerpo parte por parte fue subiendo y colocando ahí, sobre ese colchón viejo y que ya no servía, también decía el adiós como él.
En su mano derecha ya tenía el rosario y en la izquierda una piedra, ¡una piedra de su tierra amada…! La que un buen amigo le había regalado hacía un tiempo y con tanto cariño guardó y cuidó como su propio corazón, era de su tierra y su tierra en ese momento era él mismo. El rosario había sido de su esposa que ahora lo esperaba allá…
El sudor continuaba y cada vez le costaba más trabajo respirar, apenas se podía mover y en su mente sólo recuerdos del pasado, del presente, de ese día cuando despertó y abrió los ojos y pudo ver, recordaba el momento de aquella mañana cuando agradeció por haber despertado, recordaba el pasado, cuando era niño y luego más grade, cuando rondaba por el centro de la ciudad, de las cantinas que visitaba de joven y los amigos que pudo hacer, del México de aquellos años cuando era todo transparente, de Veracruz que fue el puerto que lo recibió siendo apenas un niño de ocho años, un niño que no sabía a dónde había llegado ni a dónde iría, menos aún lo que sería de su futuro, del día siguiente, y recordaba aquella persona que lo ayudó, la que lo atacó y luego él perdonó, ese puerto era grande, el cielo para él, no perdía de vista en su mente a la España que había dejado desde hacía tantos años, pero ahora esta era su patria a la que también amaba, y luego llegó la capital, en su mente, esa hermosa ciudad de los palacios, el México grande de la América grande, y su mente daba más, del pasado y ya nada de un futuro cercano, no podía ni siquiera imaginar el mañana…
Pero, ¡viejo mantente fuerte! Aún falta que juegues una partida más, el ajedrez de tu vida, un sólo juego más, con tu amigo aquel con quien tanto reías, ese que te dio el vino y lo guardó en la bota; oye viejo, te platico algo… y la boina cayó al suelo y el último puro aún humeante sobre el buró quedó dentro de aquel cenicero que él llamaba el cacharro de la ceniza, todavía no se había consumido…
Ya eran casi las tres de la tarde, el amor de una piedra lo tenía en una mano y el otro amor en cuentas de madera con la cruz en la otra, el viejo reza, sus últimos suspiros y las últimas palabras son para Él… ¡Oh no! ¡Viejo espera…! Aún te falta mover fichas; su corazón dejó de latir, ya no son las tres en punto, una nube ha tapado los rayos del sol mientras que la cruz del rosario se balanceaba a un lado de la cama cuando el último suspiro soltó el brazo, él creyó seguramente que sería de noche. El viento ligero entra por la ventana y él ya no sentía el frío de todos los días…
Amén, el universo lo tenga bailando, riendo y gozando, algún día tierra mar y cielo se unirán y entonces, entonces todo será normal…
Esto ha sido una fantasía, sólo una fantasía…
Este viejo ha volado, está viajando y se encuentra allá, sobre todas las nubes, sobre todas las cosas y todas las mentes, tan lejos de nosotros como tan cerca de nuestro corazón…
¡Vive, sueña, canta, juega, viejo… ríe y mira cómo ríen todos, vuela y espera el vuelo de todos, allá eres libre viejo y serás libre siempre…!
En cualquier momento somos y en un instante dejamos de ser, pero siempre ahí estaremos…
FiN…
A mi abuelo Paulo Cobo Eguren, a quien no conocí pero me platicaron de él….
Esta obra de 1983, surgió de una hist0ria que escuché acerca de mi abuelo, inspirado por esta hermosa canción de Neil Diamond resultó que leíste. Lm CoBo
MORNINGSIDE
VIDEO – https://www.youtube.com/watch?v=Oi8P4TAAUg4
© – ® 2025 – México – Del libro “CRÍTICA DE LA RAZÓN INSENSIBLE” ® – México D.F. 2022 – Todos los derechos reservados. Luis Miguel Cobo / La Voz del Árabe / La Voz del Arte – NOTA MUY IMPORTANTE: Todas las historias contenidas en este libro son creación del autor, de su imaginación, por lo que cualquier semejanza con la realidad es responsabilidad única y directa de la imaginación del lector, que conste…
La Voz del Árabe / La Voz del Arte: Autorizan la reproducción de este cuento a condición de que cite la fuente y que no sea modificado en ninguna de sus partes, ortográfica y redacción, no podrá ser utilizado con fines comerciales. Favor de informar dónde y cuándo se publica a: lavozdelarabe.int@gmail.com.
Imagen: LVÁ -Lm
La Voz del Árabe (LVÁ) – Vamos a Leer – Cd. de México, enero 22 del 2025
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Muy bueno tocayo. Excelente lectura para empezar mi dia. Ese libro está publicado?
Muchas gracias por escribir. Saludos