viernes, abril 3, 2026
Cultura

JUÁREZ Y MAXIMILIANO

EL CAMALEÓN CRISTALINO – Estamos a tiempo para que las autoridades culturales preparen esta puesta en escena.

Atilio Peralta Merino

 El mes patrio perece ser el momento oportuno para no dejar de lado que conmemoramos en este año el sesquicentenario del deceso del presidente Benito Pablo Juárez García, el hombre que consolidó el Estado nacional al hacer frente a la intervención extranjera, así como el laicismo en México.

En la obra de teatro de Franz Werfel, se plasma el ideario de la república laica, tan cara a un hombre cercano en generación al célebre Congreso Internacional de Basilea en el que Theodor Herzl lanzara su llamamiento a la creación de un estado, a grado tal que Werfel se presentaría así mismo, precisamente, con el epíteto de “dramaturgo judío”.

“Juárez y Maximiliano” se representó al decir de don Rodolfo Usigli en los más importantes escenarios del planeta, siendo modelo para la “Corona de Sombra” del dramaturgo mexicano en el que se escenifica la locura de Carlota Amalia, de suerte y manera tal que Werfel se erige incluso en el modelo indirecto de Noticias de un Imperio de Fernando del Paso.

La adaptación para Hollywood a cargo de la pluma de John Huston empalma en un mismo episodio, tanto el diferendo con González Ortega al frente de la corte por el vencimiento del término de mandato presidencial, tanto como en conflicto con Santiago Vidaurri   como gobernador del entonces estado de Coahuila-Nuevo León.

El primero de los acontecimientos reseñador se suscita al final la Guarra de Reforma: un congreso proclive a interpretar la Constitución a la manera parlamentaria, como de hecho habría operado durante el Constituyente de 1856 en el que al unísono funcionara como congreso ordinario y en cuyas deliberaciones participarían integrantes del gabinete de Comonfort, quien remitió una carta al Presidente solicitando la renuncia confundiendo el “voto de censura” propio de las instituciones británicas con el Impeachment contemplado en las disposiciones constitucionales, fracasando la intentona por no contar con el consenso necesario por parte  de la asamblea.

El segundo episodio tuvo verificativo al momento en el que estando la República itinerante huyendo de las bayonetas de la intervención extranjera, Vidaurri quiso hacer valer la autonomía local por encima de las supremas potestades de la Federación a la manera en que los confederados de los Estados Unidos pretendían desplegar bajo los argumentos del anti-federalista de Colhoun.

Ambos episodios que fueran protagonizados en la pantalla grande en 1939 por Paul Muni, pocos años después de haber alcanzado el estrellato en “Cara Cortada”, quién fuera considerado por la crítica como el “actor Yiddish” por antonomasia, en una etapa, muy lejana al viraje a la derecha que imprimiera Zeeb Javotinsky, y  en que los valores del “sionismo socialista” se identificaba a plenitud con la República Francesa, pese a las veleidades del “Caso Dreyfuss” y gracias al Yo, Acuso de Émille Zola, y ni qué decir respecto al  denodado laicismo que emblematizara  el Presidente Juárez.

Francisco Bulnes en “Juárez en la Revolución de Ayutla y de Reforma” destaca que: “La Reforma” es obra colectiva de toda una generación de mexicanos en la que destaco una pléyade de personalidad de formidable talante, entre las que, por supuesto Benito Juárez jugaría un papel preponderante, aunque Bulnes se inclina por destacar la valerosa aportación de Santos Degollado, el hombre que, “con todas sus derrotas, determinó no obstante el triunfo de la causa de la libertad”.

En los días que corren, bien valdría la pena que se revisara la reforma al artículo 24 de nuestra Constitución para retornar a la declaración de laicismo del Estado mexicano, dejando de lado la ambigua expresión “libertad religiosa”, para dejar en claro que la libre profesión de cualquier fe corresponde al hogar y al templo y no a espacios públicos de la república como lo es la escuela o el hospital.

Una obra teatral capital en la historia de la dramaturgia mundial, bien podría a ocupar los escenarios con motivo de una efeméride de tan vital relevancia. En 1972, la televisión transmitió la serie “El Carruaje” escrita y dirigida por Carlos Enrique Taboada, un hombre que hizo gala de su enorme convicción por el laicismo. En los días que corren todavía estamos a tiempo para que las autoridades culturales del país preparen la puesta en escena de “Juárez y Maximiliano”.

 

*Alberto Peralta Merino – Egresado del Instituto Oriente de Puebla. Abogado egresado de la Escuela Libre de Derecho de la Ciudad de México. Miembro de la comisión dictaminadora del Colegio electoral de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión bajo la dirección del Dip. Miguel Montes García. Jefe del departamento jurídico de consultas de la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Turismo. Asesor constitucional y legislativo del asambleísta Alejandro Rojas Díaz-Durán. Asesor constitucional y legislativo del Diputado Alberto Amador Leal. Asesor constitucional y legislativo de la Diputada Josefina Buxadé Castelán. Ha sido editorialista de “El Financiero” sección análisis, El Universal (Puebla-Tlaxcala) Diario Cambio, Diario Enlace. Actualmente es editorialista de los portales E-consulta Puebla y sdpnoticias. Comentarista en programas de radio en Puebla y en la Ciudad de México bajo las conducciones de José Luis Ibarra y Adip Sabag, y en el programa “Sábados con Saldaña”. Autor del ensayo “México ante la encrucijada del agua”, Ed. Volcanes 2007. “El Senador y su sombra y otros ensayos”, editado por Academia de Medicina Estética, Cámara de Comercio de la Ciudad de México y el Partido del Trabajo. Autor de la novela: “El Retablo del Perdón”, en edición de autor. Premio de ensayo sobre los Derechos Humanos en la Constitución de 1857 otorgado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Ha impartido cátedras de Derecho Económico, Derecho Internacional Público y Técnicas de la Investigación, en la Universidad Iberoamericana de Puebla, UDLAP, y Escuela Libre de Derecho de Puebla. Colaborador en La Voz del Árabe con la columna: “El Camaleón Cristalino”.

 

Información: e-Consulta.com / Imagen: LVÁ      

La Voz del Árabe (LVÁ) – CULTURA – Cd. de México, septiembre 18 del 2024

 

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