FARMACEÚTICAS QUE NO CONOCEN LA VERGÜENZA
–¿Por qué una empresa de tal magnitud aceptaría pagar dichas cantidades si está libre de culpa? ¡Porque esta y ninguna de sus colegas conoce la vergüenza!
Mauricio Saraya Ley*
Inspirado por un reporte de la revista Forbes del pasado mes de octubre, Astra Zeneca resuelve demandas contra Nexium y Prilosec por 425 millones de dólares.
Si bien no admite ningún delito en una demanda que acusa a Astra Zeneca de no advertir a los usuarios que sus medicamentos para la acidez estomacal Nexium y Prilosec podrían causar insuficiencia renal crónica, la compañía farmacéutica acordó pagar 425 millones de dólares a 11.000 litigantes.
¿Pero por qué una empresa de tal magnitud aceptaría pagar dichas cantidades si está libre de culpa? ¡Porque evidentemente ni esta ni ninguna de sus colegas conoce la vergüenza!
Los dos inhibidores de la bomba de protones, junto con otros cinco medicamentos de marca para el reflujo ácido, han sido objeto de estudios en revistas médicas que sugieren que pueden representar un mayor riesgo de demencia, ataque cardíaco y enfermedad renal crónica, e incluso pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca y cáncer de estómago.
Un estudio indicó que los pacientes que consumían estos medicamentos tenían un riesgo de muerte un 17% mayor. «También se asocian con un mayor riesgo de infecciones, deficiencias vitamínicas y fracturas óseas en la muñeca, la cadera o la columna», dijo Forbes.
El acuerdo actual es con los estados de Nueva Jersey y Delaware; una tercera demanda, con Luisiana, no está programada para juicio sino hasta abril de 2024.
No sólo estos medicamentos, sino las estatinas, las quimios y radioterapias que en su mayoría son carcinógenas, los antidepresivos, los opiáceos y centenares de medicamentos son en conjunto una de las principales causas de muerte por “Iatrogenia” en el llamado “Mundo civilizado”, compitiendo por el primer lugar año con año junto con el Cáncer y las Enfermedades Coronarias, ambas altamente prevenibles pero por lo mismo muy poco rentables.
Así pues, me intrigó la noticia y decidí echarme un pequeño clavado e indagar por apenas la superficie lo que por alguna razón no han podido ocultar pese a ser dueños indirectos de la inmensa mayoría de los prostituidos medios de comunicación y redes sociales.
Esto es sólo la punta del Iceberg. Si usted, amable lector, hace su propia búsqueda, se dará cuenta de las cifras MULTIBILLONARIAS que tanto las grandes farmacéuticas, como las agroquímicas deben pagar constantemente con todo y de estar protegidas por las grandes Élites, los Gobiernos de las Potencias Mundiales en franca decadencia como los Estados Unidos, Francia e Inglaterra, la farsante y celestina OMS y todos los sociópatas del Banco Mundial, la Unión Europea y por supuesto Davos, por sólo mencionar algunos de los principales.
Dentro de estos crímenes hipócritas o sínicos, ya no sé bien como es mejor calificarlos, destacan Bayer, con 165,000 demandas y pagos de hasta 11,000 millones de dólares por uno solo de sus productos. Ahora bien, tampoco es de extrañarse cuando desde sus albores fueron encontrados culpables en los juicios de Nuremberg, y no conformes, en los 80s vendieron con conocimiento de causa medicamentos para hemofílicos altamente contaminados a Sur América y Asia. ¿Seguirás pensando que si es Bayer es bueno?
Pfeizer ha pagado a los millones de demandantes alrededor del mundo por los daños que sus productos con demasiada frecuencia causan, aun siguiendo los usuarios al pie de la letra las instrucciones precisas de sus médicos. Recién pagó al gobierno de los Estados Unidos por fraude en 4 medicamentos 2,300 millones de dólares, pero eso es sólo una de las múltiples cifras que ha venido pagando por ser un cartel con licencia para operar. Por otro lado, Purdue pagará 8,340 millones de dólares por los daños causados por los opiáceos, los cuales inexplicablemente ¡siguen operando alegremente!
No sólo hablamos de demandas ganadas, sino de miles de casos donde prefieren negociar y ofrecer una compensación antes de que la bola de nieve los aplaste como avalancha. La complicidad de los gobiernos, la infame propaganda y la censura son sin lugar a dudas sus mejores armas.
Y aunque parezcan cifras estratosféricas, dichas “pérdidas” son minúsculas si se les compara con sus utilidades y contempladas dentro de sus inverosímiles márgenes de ganancia. Como se diría comúnmente, esas dádivas son para ellos como quitarle un pelo a un gato.
Todas estas farmacéuticas han incurrido en fraudes, engaños, falsificación de datos, evasión de responsabilidades, corrupción en múltiples formas, sobornos, cabildeo y censura, y siguen siendo una de las industrias más poderosas del planeta, porque siendo su negocio el de la enfermedad, no el de la salud, se aseguran de que no haya forma de incriminarles lo suficiente, porque sus principales cómplices son aquellos que deciden quienes son los criminales.
En cuanto a las terapias génicas que han tenido devastadores efectos colaterales, sólo podemos decir que, para muchas grandes personalidades del mundo científico, particularmente médico, que han tenido la valentía, el aplomo, el compromiso con la verdad y la salud y han demandado a sus propios gobernantes, por ser parte medular del mayor fraude de la historia, se ha dicho mucho, aunque quizá no lo suficiente. Esos pinchazos que ni son efectivos, ni seguros, ni evitan el contagio, ni la enfermedad grave, ni la muerte, y cuyos efectos adversos sobrepasan por demás sus bondades, por desgracia apenas vislumbramos los inicios del daño que están y seguirán causando.
Así que cuando alguien le hable sobre los cárteles de las drogas, sepa que muchísimas más vidas han cobrado las lícitas que las ilícitas, y que al final, por grande que sea una sanción, jamás podrá devolverles la salud y la vida a sus ya incontables víctimas.
Por eso le aconsejamos alejarse de todo tipo de drogas, ya sean lícitas o ilícitas, tanto cuanto le sea posible y adoptar estilos de vida más saludables, porque previniendo las enfermedades es la única manera que tenemos de sobrevivir al crimen organizado que con mucha publicidad y bandera de salvadores lucra con nuestra salud y cual vampiro con la sangre se alimenta de los incautos y sus enfermedades.
Escrito por Mauricio Saraya Ley en exclusiva para LVÁ
*MAURICIO SARAYA LEY – Ganador de los premios: “EL HERALDO”, “La Letra Impresa”, “Premio Nacional Rincón Gallardo” (otorgado por la Suprema Corte de Justicia y la Comisión de Derechos Humanos). En 2003 publica su primera novela “Efervescencia”. Se han adaptado varios de sus cuentos para cortometrajes. En 2013 escribe “Ruido”, compendio de denuncias con propuesta filosófica. Desde 2018 ha publicado 3 libros más, una controvertida serie titulada Conciencia con Ciencia, y dirige AMORCC (Asociación Civil sin fines de lucro ni conflictos de interés) y colabora con La Voz del Árabe desde su fundación hace más de una década. Activista bien documentado que aplaude al escepticismo y actúa con valentía invitando a sus lectores a la reflexión, aun cuando su reputación se ponga en tela de juicio ante la incomodidad de muchos.
Asociación Morelense de Lucha Contra el Cáncer A.C.
Información: AMORCC / Imagen: LVÁ
La Voz del Árabe (LVÁ) – VIDA y SALUD – Cd. de México, febrero 21 del 2024
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*Descargo de responsabilidad: este artículo no pretende proporcionar consejos médicos, diagnósticos o tratamientos. Las opiniones expresadas aquí no reflejan necesariamente las de Asociación Morelense de lucha contra el Cáncer AC, La Voz del Árabe, o su personal.
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