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RECUENTO DE UNA EQUIVOCACIÓN HISTÓRICA: MÉXICO Y LA RASD

RECUENTO DE UNA EQUIVOCACIÓN HISTÓRICA: MÉXICO Y LA RASD

RECUENTO DE UNA EQUIVOCACIÓN HISTÓRICA: MÉXICO Y LA RASD

¿Cómo llegó México a esta decisión?

Pedro Díaz de la Vega*

En los años 70 había dos bloques y tres mundos. A partir de esa peculiar interpretación de la realidad se tomaban decisiones que afectaban la vida de millones de seres humanos. El gobierno de México vivía una extraña geometría política: no era, en sentido estricto, parte del bloque capitalista ni tampoco del bloque socialista, por ello decidió encabezar el “tercer mundo”, bajo un esquema de “países no alineados” que tenían que jugar con un extraño equilibrio; por ejemplo, México mantenía una cordial relación con Cuba, pero la izquierda estaba proscrita dentro del país; rompió relaciones con Chile a la caída de Salvador Allende, y aceptó a los refugiados políticos de ese país y de otros más, pero sus propios opositores sufrieron el exilio. Ante la esquizofrénica realidad de esa época confusa, el gobierno de México llevó a cabo una de las acciones más absurdas en la historia de su diplomacia: el reconocimiento de la presunta “rasd”, una entidad sin gobierno, sin territorio ni población, creada por el Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, o simplemente Polisario, por sus siglas, movimiento rebelde financiado por Argelia.

¿Cómo llegó México a esta decisión? – Básicamente por una serie de errores cometidos por funcionarios que poco o nada conocían de la realidad de esa región del mundo y que decidieron comprar un problema bastante alejado de su país en una época donde la globalización no era sino un tema de ciencia ficción. Manuel Bartlett Díaz y José Murat, ambos activos hasta hace poco tiempo, fueron actores principales de esta situación que, aún en la actualidad, casi 50 años después en un mundo completamente diferente, no ha sido corregida.

En México el actual partido en el poder ha recuperado personajes provenientes de fuerzas políticas que fueron sus opositores, incluidos personajes relevantes del otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI); esa situación explica por qué algunos de esos influyentes “emisarios del pasado” insisten en mantener el reconocimiento a la RASD, perpetuando un conflicto que solo tiene lugar en sus antiguas concepciones de la Guerra Fría.

Los marroquíes que he conocido se refieren a los saharauis como sus hermanos; las naciones más influyentes del planeta han reconocido la iniciativa marroquí de autonomía como una solución seria, creíble y realista, acorde a la fórmula diplomática. México en cambio, carente en la práctica de una política internacional hacia el continente africano en su conjunto, mantiene una posición que ya no es comprensible para ninguno de sus socios estratégicos. Dado que en algunas posiciones de poder en el ámbito legislativo aún está presente la vieja guardia del PRI, es de esperar que, en cuanto esos personajes abandonen la escena para dar paso a las nuevas generaciones de políticos de izquierda moderna, México modifique su postura hacia la neutralidad y la no intervención en asuntos de otros Estados.

*Pedro Díaz de la Vega Catedrático de análisis geopolítico.

Información: Rue20 / Imagen: Rue20    

La Voz del Árabe (LVÁ) – EDITORIAL – Cd. de México, octubre 29 del 2025

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