-La filosofía de Levinas ofrece una base ética sólida para entender y abordar la migración.
Destacando la responsabilidad, el reconocimiento del rostro del otro, la ética de la hospitalidad, la atención a la vulnerabilidad y la universalidad de la ética
Iptissam Salame*
La filosofía de Emmanuel Levinas, con su énfasis en la responsabilidad ética y la singularidad del otro, proporciona una lupa única para abordar la complejidad de la migración contemporánea. En esta reflexión sobre la introducción a la filosofía de Levinas, se me ocurre explorar cómo los principios levinasianos de responsabilidad, el rostro del otro, la ética de la hospitalidad, la vulnerabilidad y la universalidad de la ética se pueden aplicar a la situación de la comunidad migrante, y desde luego dar mejores respuestas a dicho fenómeno que impacta no solo un determinado país sino el planeta interno.
En primer lugar, Levinas destaca la responsabilidad como el fundamento mismo de la ética. Su afirmación de que «la responsabilidad es la única respuesta a la libertad. No hay ética sin responsabilidad» subraya la conexión intrínseca entre la libertad y la responsabilidad. Aplicado a la migración, esto implica reconocer la libertad del colectivo migrante para buscar una vida mejor y, simultáneamente, asumir la responsabilidad ética de responder a sus necesidades.
El concepto del «rostro del otro» alteridad en la filosofía levinasiana juega un papel crucial al abordar la individualidad de cada migrante. Levinas expone que «el rostro del otro me ordena y me prohíbe, me interpela y me llama». Así, en el contexto migratorio, se destaca la importancia de reconocer a los migrantes no como una masa anónima, sino como individuos con identidades únicas y experiencias personales. Esta perspectiva desafía la indiferencia y exige una respuesta ética a la singularidad de cada migrante.

La ética de la hospitalidad, propuesta por Levinas, va más allá de la mera tolerancia. Su afirmación de que «la verdadera hospitalidad no se puede encontrar donde hay indiferencia hacia el otro» resalta la necesidad de acoger a los migrantes no solo como «otros» distantes, sino como seres humanos con los que compartimos una responsabilidad ética. La hospitalidad, según Levinas, implica un compromiso activo y una apertura a la singularidad del otro. Ver a la comunidad migrante desde dicha filosofía permite su integración a la sociedad como fuerza activa y no como carga.
En virtud de lo anterior, se presenta una urgente necesidad de acoger a la comunidad migrante desde una perspectiva de dignidad humana. Esto cobra especial relevancia ante la intensificación de actitudes fóbicas hacia la identidad migrante, las cuales pasan por alto la vulnerabilidad que comparte cualquier población del mundo frente al fenómeno migratorio. Este puede ser desencadenado por motivos bélicos, políticos, naturales o religiosos. La vulnerabilidad es otro tema clave en la ética levinasiana. Levinas afirma que «la vulnerabilidad del otro me da a mí la medida de mi responsabilidad hacia él». En el contexto de la migración, esto significa reconocer y abordar la vulnerabilidad de la comunidad migrante, ya sea causada por la persecución, la pobreza o la falta de recursos. La ética levinasiana destaca la necesidad de una respuesta compasiva y solidaria ante la vulnerabilidad del otro. Quizás desde dicha ética Levinas desafía la noción de que la ética se limita a las fronteras nacionales, proponiendo una ética que se extiende a toda la humanidad. Su afirmación de que «la justicia es el rostro humano del amor. La justicia no tiene límites» sugiere que la responsabilidad ética no conoce fronteras geográficas. Aplicado a la migración, esto implica una llamada a la acción global para abordar las cuestiones éticas asociadas con los movimientos migratorios.
Entonces, a partir de la presente reflexión, me pregunto si es posible que la población venezolana, que ha desempeñado un papel crucial al recibir a migrantes de todas partes del mundo y que también ha sido reconocida por su disposición y política abierta y reflexiva hacia los inmigrantes, pueda reconsiderar la práctica de etiquetar a los descendientes de extranjeros como venezolanos solo cuando tienen éxito y se destacan, relegando su identidad a la nacionalidad de sus antepasados en caso de fracaso. Asimismo, sería beneficioso abandonar la costumbre de resaltar los orígenes al cometer un delito o realizar actos vergonzosos, optando en su lugar por asumir la responsabilidad personal en tales situaciones…
En resumen, la filosofía de Levinas ofrece una base ética sólida para entender y abordar la migración. Destacando la responsabilidad, el reconocimiento del rostro del otro, la ética de la hospitalidad, la atención a la vulnerabilidad y la universalidad de la ética, a través del pensamiento de Levinas podemos considerar la migración desde una perspectiva ética y humanitaria que trasciende las fronteras nacionales. Estas reflexiones no solo invitan a la contemplación, sino que también actúan como fuente de inspiración para la construcción de un mundo más ético y acogedor, especialmente dirigido a aquellos que escapan de guerras civiles, invasiones, desastres naturales, exterminios y limpiezas étnicas, persecuciones políticas y religiosas, así como de dictaduras, regímenes militares y autoritarismos. Nos instan a considerar a cada migrante, sin importar su género u origen, como un ser humano y no como un extraterrestre endemoniado destinado a destruir el país receptor. Este enfoque se alinea con la carta de derechos de los migrantes internacionales, la cual establece que «todo migrante tiene derecho a la dignidad, incluyendo su integridad física, mental y moral. Asimismo, todo migrante tiene derecho, sin distinción alguna, a recibir igual protección bajo la ley en cualquier Estado en el que se encuentre». Y, como bien expresó el poeta Mahmoud Darwish: «En esta tierra, hay algo que merece la pena vivir».
*Iptisam Salame Muhammad, traductora oficial de la Embajada del Estado de Qatar en México, intérprete pública árabe-español y doctoranda en Ciencias Sociales. Investigadora y ponente internacional, especializada en migración, derechos de las mujeres y en el análisis integral de las dinámicas políticas, geopolíticas y religiosas que influyen en los vínculos entre Medio Oriente y América Latina. Si deseas acompañarme en esta reflexión constante sobre la vida, la muerte y el tiempo, comparto mis pensamientos y descubrimientos en mi espacio de Instagram: @salameiptisam, y también puedes escribirme directamente a mi correo: iptissamsalame@hotmail.com
Imagen: LVÁ
La Voz del Árabe (LVÁ) – CULTURA – Cd. de México, octubre 16 del 2025
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