La Voz del Árabe

ECOMUSICOLOGÍA: MÚSICA A PARTIR DE LA NATURALEZA

ECOMUSICOLOGÍA: MÚSICA A PARTIR DE LA NATURALEZA

La ecomusicología, un campo multidisciplinario que une música, ecología y cultura.

Pepe Herrera

La ecomusicología, un campo multidisciplinario que une música, ecología y cultura, toma relevancia en un mundo afectado por la crisis ambiental. En la UNAM, expertos exploran cómo el sonido y la música nos conectan con la naturaleza, ofrecen resistencia simbólica y reconfiguran nuestra manera de habitar el mundo. Ciclo de Conferencias: Cosmovisión y Antropoceno, Sesión 1 Ecomusicología

En un contexto global marcado por el cambio climático y la degradación acelerada de los ecosistemas, la ecomusicología emerge como un campo multidisciplinario que nos invita a repensar la relación entre los seres humanos y su entorno natural a través del sonido y la música.

Este enfoque plantea preguntas fundamentales: ¿Qué papel juegan los sonidos y la música en nuestra forma de habitar el mundo? ¿Cómo influyen en las culturas los sonidos de su ambiente? ¿De qué manera las prácticas musicales pueden contribuir a una conciencia ecológica más profunda?

Para abordar estas cuestiones, el maestro de la Facultad de Música (FaM) de la UNAM, Gonzalo Camacho Díaz, ofreció la conferencia “Ecomusicología” en el Seminario Imágenes y Símbolos del Programa en Estudios de lo Imaginario del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM.

¿Qué es la ecomusicología y cuál es su impacto? – La ecomusicología es un área de investigación que explora las intersecciones entre música, ecología, cultura y sonido. Desde esta perspectiva, el sonido deja de ser un mero objeto estético o físico para convertirse en una vía de conocimiento del mundo.

“El campo de la ecomusicología es una urdimbre epistémica densa, donde convergen la ecología, la etnomusicología, los estudios del sonido, la antropología, la sociología y otras disciplinas”.
— Dr. Gonzalo Camacho Díaz, Facultad de Música, UNAM.

Esta disciplina busca comprender cómo las prácticas musicales se relacionan con los entornos naturales y cómo pueden servir como herramientas para visibilizar la crisis ecológica global.

Música y medioambiente: una escucha crítica ante la crisis – En pleno siglo XXI, la ecomusicología se posiciona como una respuesta reflexiva ante la crisis ambiental: cambio climático, desertificación, extinción de especies y contaminación. Según Camacho Díaz, esta crisis “exhibe sus rostros apocalípticos en nuestra cotidianidad” y pone en riesgo no solo a la naturaleza, sino a la humanidad misma.

“La crisis ambiental no es nueva; lleva siglos gestándose, pero ha sido desoída porque confronta al sistema capitalista que legitima la explotación de recursos y poblaciones”.
— Dr. Gonzalo Camacho Díaz, Facultad de Música, UNAM.

Frente a este panorama, la música y el sonido ofrecen alternativas de pensamiento. Así, la ecomusicología, lejos de ser un estudio meramente académico, propone una transformación profunda en la manera de habitar el mundo.

Música y naturaleza: una relación sagrada – La relación entre música y naturaleza puede ir más allá de lo terrenal en tradiciones como la del Xantolo, la fiesta de los muertos en la Huasteca. Allí, una concha de tortuga es golpeada rítmicamente mientras se canta: Hace un rato, conchita, hace un rato colita de tortuga, mugrosita, ruidito… tocamos una canción al muerto que con dolor murió hace tiempo.

Lejos de ser un simple instrumento musical, la concha evoca un mito ancestral: permite el paso del niño maíz (Chicomexochitl) al mundo de los ancestros.

“La concha es un vehículo para conectar con los muertos. Es una forma sonora de tránsito entre mundos”.
— Gonzalo Camacho Díaz, Facultad de Música, UNAM.

Este tipo de relación no es aislada. En diversas regiones de México, instrumentos como caracoles marinos, ocarinas con forma de aves, flautas con mirlitones y sahumadores ruidosos cumplen funciones rituales, ecológicas y espirituales.

Animales que cantan con voz humana – En los códices y en rituales aún vivos —como la ceremonia Ch’a Cháak entre los mayas yucatecos— aparecen ranas que actúan como músicos del dios de la lluvia.

“Escuchamos croar, pero para las divinidades del cielo son cantos sagrados”.
— Gonzalo Camacho Díaz, Facultad de Música, UNAM.

En estos contextos, los animales no imitan la naturaleza: son la naturaleza cantando.

Estas prácticas están atravesadas por la idea de una “humanidad extendida”: los muertos se transforman en aves, los niños tocan ocarinas para honrar a infantes fallecidos y el canto de los pájaros puede ser la voz misma de los ancestros.

Textos como la Historia general de las cosas de Nueva España, de Fray Bernardino de Sahagún y sus informantes mexicas, lo evidencian:

“Después de cuatro años pasados, las ánimas de estos difuntos se tornaban en diversos géneros de aves de pluma rica y color, y andaban chupando todas las flores así en el cielo como en este mundo, como los zinzones [colibríes] lo hacen”.

Esta concepción resuena incluso con investigaciones contemporáneas, como la del antropólogo estadounidense Steven Feld, quien documentó cómo los kaluli, pueblo originario de Papúa Nueva Guinea, interpretan los cantos de los pájaros como las voces de sus ancestros.

Desde esta perspectiva, la ecomusicología deja de ser una rama académica para convertirse en una epistemología sonora: una forma de conocer el mundo desde la vibración, el ritmo y el silencio. En ella convergen cosmovisión, ecología, espiritualidad y memoria.

“El canto de los pájaros, el soplo del viento, el croar de las ranas… todo está conectado. La música es una forma de relación con el entorno, no una representación estética”.
— Gonzalo Camacho Díaz, Facultad de Música, UNAM.

 

Información: GlobalUNAM / Imagen: GlobalUNAM

La Voz del Árabe (LVÁ) – La Voz del Arte – Cd. de México, octubre 11 del 2025

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