La Voz del Árabe

EL PRESENTE ES NUESTRO MEJOR REGALO

EL PRESENTE ES NUESTRO MEJOR REGALO

– Más que desearte querido lector un feliz año, te deseamos un florecer constante en cada momento…

Mauricio Saraya Ley*

Como columnista de La Voz del Árabe llevo muchos años dando un mensaje para despedir el año viejo y recibir con nuevos bríos el año que inicia. Sin embargo, la vida me ha hecho más consciente de lo frágil y efímera que suele ser la misma, pues la muerte con demasiada frecuencia nos toma por sorpresa, como consecuencia de vivirla tantas veces sin consciencia, ignorando que todo lo que hoy tenemos es prestado.

Usando una metáfora, un ramo de flores es siempre admirable y nos alegra la vista, justo como el contemplar en su totalidad a la propia vida. Nos seducen los botones a punto de florecer con su ímpetu de lozanía desbordante, y a veces, por desgracia, se doblan sus tallos y se debilitan las flores que nunca llegan a abrirse en su máximo esplendor, haciendo que su prometedor brillo se esfume como humo en el viento. Otras empiezan a desplegarse y al tiempo que revientan nos invaden de su aroma y su belleza, la cual se acrecienta con los días y opaca a aquellas que no corrieron con la misma suerte.

Incluso las más grandes y hermosas, aquellas que más perduran, tras de su fugaz esplendor tienen pétalos que empiezan a amarillarse de las orillas y arrugarse mientras poco a poco pierden su aroma y se deshojan.

El espectáculo entero es fabuloso, y aquel hermoso bouquet de vivas flores se marchita hasta que otro nuevo lo remplaza, así como las nuevas generaciones nos remplazan a las personas.

No hay drama alguno en el evento, excepto aquel que nosotros le imprimimos porque lejos de fluir nos aferramos a ese cambio de condición o plano, pues preferimos hacernos de la vista gorda y no pensar en que la muerte nace cuando uno nace, y que por ahí de manera ineludible todos pasamos.

Si bien no merece la pena siquiera estarlo pensando, si que la merece ser conscientes de que los buenos propósitos y actos no deben planearse ni postergarse, sino realizarse de inmediato, porque tal vez el año entrante no nos acontezca y puede que mañana ya no estemos en este mundo para contarlo.

A quien vamos a decirle que le queremos lo debe de escuchar hoy mismo, porque ahora es el único momento seguro que tenemos para gritarlo. Si vamos a ayudar, o a ser más compasivos, o generosos, o comprensivos, o buenos samaritanos, debemos de implementarlo al momento y no sólo planearlo, porque como bien reza el dicho, el camino al infierno está lleno de buenas intenciones, y más que mil palabras lo único que habla por sí mismo es nuestros propios actos.

Así que ese cambio que hemos estado postergando para iniciar en alguna fecha futura bien merece la pena implementarlo sin más demora y no correr el riesgo de nunca realizarlo. Escuchemos atentos la advertencia de la primera estrofa de la hermosa canción de León Gieco:

Sólo le pido a Dios
Que el dolor no me sea indiferente
Que la reseca muerte no me encuentre
Vacío y solo sin haber hecho lo suficiente

Vinimos de la nada y ahí mismo regresamos. Si bien sabemos la fecha de llegada, difícilmente sabremos el día en que partamos, pero eso no debería de entristecernos ni preocuparnos, porque va a suceder de cualquier manera y en su lugar, en todo caso, sólo nos resta ser agradecidos por todo lo que hemos vivido, porque nuestro recorrido aún no se ha acabado.

Con sensatez, de la mejor manera hoy que podemos hacerlo, hoy que podemos sembrarlo, dejemos de soñar en hacer cosas mejores y simplemente hagámoslas, porque entonces cuando nos llegue nuestro último día ya no ansiaremos afanosamente otra oportunidad para ser mejores seres humanos.

Más que desearte querido lector un feliz año, te deseamos un florecer constante en cada momento, donde tu esencia y tu sentido de humanidad nos salpique y embellezca a todos los que te rodeamos.

 

*MAURICIO SARAYA LEY – Ganador de los premios: “EL HERALDO”, “La Letra Impresa”, “Premio Nacional Rincón Gallardo” (otorgado por la Suprema Corte de Justicia y la Comisión de Derechos Humanos). En 2003 publica su primera novela “Efervescencia”. Se han adaptado varios de sus cuentos para cortometrajes. En 2013 escribe “Ruido”, compendio de denuncias con propuesta filosófica. Desde 2018 ha publicado 3 libros más, una controvertida serie titulada Conciencia con Ciencia, y dirige AMORCC (Asociación Civil sin fines de lucro ni conflictos de interés) y colabora con La Voz del Árabe desde su fundación hace más de 15 años como columnista y editor de la sección VIDA y SALUD. Activista bien documentado que aplaude al escepticismo y actúa con valentía invitando a sus lectores a la reflexión, aun cuando su reputación se ponga en tela de juicio ante la incomodidad de muchos.

 

FELIZ AÑO NUEVO
FELIZ AÑO NUEVO

Imagen: LVÁ      

La Voz del Árabe (LVÁ) – VIDA y SALUD – Cd. de México, enero 1° del 2025

 

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