LA ESTATUA DE LA LIBERTAD NACIÓ EN EGIPTO…

-No se podría creer, menos en pleno siglo XXI: la Estatua de la Libertad fue concebida como una campesina musulmana para colocarse en Egipto…

Luis Miguel Cobo*

Hemos vivido y visto muchas cosas buenas y malas durante el siglo XX y en el presente siglo XXI, nos referimos a los problemas que ha sufrido el Mundo Árabe, el Medio Oriente, o Levante, en África el Magreb, como se ha publicado en este medio informativo varias veces, estamos de acuerdo con las teorías de que siempre causados, esos problemas, por el triángulo de los países sionistas, los que en su momento trataron de adueñarse del Medio Oriente, el Levante y el Magreb o norte de África, el caso es que nunca desde hace muchos años, han dejado vivir en paz a la región árabe, por el motivo que sea, petróleo o acabar con el “islam radical”, siempre tuvieron pretextos, hasta hoy que parece entrar en un periodo de paz que se torna en algo muy interesante, dentro de un proceso de evolución rapidísima como lo hacen los países del Golfo hasta hoy en día.

El destino es muy inteligente… Sí, cuando hay quienes nos dedicamos a ver, a investigar por la necesidad periodística que por la vocación lo mandata, es cuando nos damos cuenta que la verdad siempre ha estado oculta, escondida, y que llega cuando menos lo pensamos, cuando no la esperamos, pero de que llega, si, llega y mucho muy cargada de datos y verdades completas.

Nunca nos imaginamos, los que hemos viajado a Nueva York varias ocasiones, y se ha tenido la oportunidad de estar ahí, exactamente a los pies de la gran estatua de La Libertad, que a veces ha sido “libertina” en el país donde está, hecha en Francia, cuando se mira hacia arriba se siente algo extraño, algo fuera de cualquier pensamiento presente en el momento, forma de política o de cualquier raza, no existe nada de eso, se piensa en aquellos años y en la antigua Francia, los que la regalaron para festejar un centenario…

Pero también se imagina a todos aquellos que llegaron al país de “la libertad y democracia” solo en aquellos años, para vivir en ese lugar desconocido adueñándose de la tierra y el lugar para trabajarlo, para vivir, para ser parte de aquellas tierras en aquellos años, era la isla Ellis enfrente de la dueña de La Libertad alzando el brazo dando la bienvenida, a donde llegaban todos aquellos miles de migrantes europeos, pero también muchos árabes, y ahí está el país que ellos formaron, el país creado por diferentes razas…

El destino es irónico, sí que lo es, cualquiera que sea tu creencia religiosa, no importa, el destino es destino y hoy, después de tantos años del odio sajón, occidental, al Mundo Árabe, que se ha visto, porque lo hemos vivido así, el símbolo que utilizan para “la libertad” realizado en Francia, ha resultado que no fue realizado en exclusiva para Estados Unidos, hoy sabemos que fue diseñado para estar en el Canal de Suez en Egipto, un país africano pero árabe e islámico, detalle que seguramente no gusta recordar a los estadounidenses, pero la historia es la realidad escrita que ahí queda para el futuro de la humanidad, sí, se sabe que mucha historia ha sido manipulada, pero hay otra, como esta que fue así…  

Y la historia de la Señora de La Libertad, de esencia islámica o musulmana fue así:

La Estatua de la Libertad es uno de los monumentos simbólicos de la ciudad de Nueva York y de Estados Unidos, fue originalmente pensada como una mujer musulmana con velo y que debía instalarse en el canal de Suez, en Egipto.

El Instituto Smithsoniano, un centro de educación e investigación estadounidense, confirmó el curioso detalle presentado anteriormente en el libro ‘Poder, fe y fantasía’ del historiador Michael B. Oren, de que la Estatua de la Libertad neoyorquina originalmente fue diseñada para ubicarse en el canal de Suez, Egipto, y tenía que representar a una beduina vestida con túnica y con pañuelo.

El monumento creado por el escultor francés Frederic Auguste Bartholdi, tenía que ser un símbolo del progreso egipcio, informa el sitio del Instituto. No obstante, todo cambió porque el autor de la estatua no logró vender esta idea al gobernador de Egipto, que la consideró demasiado costosa.

Por lo tanto, el diseño del proyecto fue alterado para desembocar en la ‘Libertad Iluminando al Mundo’, el nombre oficial del enorme monumento regalado por Francia a Estados Unidos para conmemorar el centenario de la independencia del país.

Gracias a ese cambio de planes, la Estatua de la Libertad de Nueva York sirve de símbolo del espíritu acogedor de Estados Unidos desde 1886, el año de su inauguración. Es, sin duda, uno de los grandes íconos estadounidenses: la estatua de la libertad iluminando al mundo que desde 1886 se alza en la bahía de Nueva York.

Al final, el monumento que Francia regaló a EEUU fue para conmemorar el primer centenario de su independencia, rápidamente se convirtió en un símbolo de esperanza para los cientos de miles de migrantes que llegaron por ahí a tierras estadounidenses.

La estatua es una obra del escultor francés Frédéric Bartholdi. Y según el profesor de historia de la Universidad de Nueva York, Edward Berenson, la idea original de Bartholdi era representar a una mujer árabe.

Efectivamente, el escultor francés imaginó durante años el proyecto de una gigantesca estatua, -una versión moderna del famoso ‘Coloso de Rodas’-, para celebrar la apertura del Canal de Suez, en Egipto.

«El monumento iba a ser una mujer ubicada en la entrada sur del Canal sosteniendo una antorcha sobre su cabeza», explicó Berenson a The World, un programa de Public Radio International en colaboración con la BBC. «Y esa mujer iba a estar vestida con el traje tradicional de una lugareña o beduina árabe», agregó el autor de «La estatua de la Libertad: una historia transatlántica».

«Un par de años antes, Bartholdi y sus amigos habían decidido hacerle un regalo a EEUU para la celebración del centenario de la Revolución Estadounidense», recuerda el historiador. «Y entonces pensó: ‘¡Ah! ¡Tengo una gran idea! Puedo reusar esta imagen, pero con algunos cambios».

Según Berenson, el escultor francés básicamente transformó el vestido árabe del diseño original para convertir a la mujer -muy probable musulmana- de su proyecto original en una diosa de la libertad greco-romana.

En el libro «La Estatua de la Libertad», del historiador y bibliotecario del monumento Barry Moreno, se pueden ver varias imágenes de los modelos del escultor francés que sugieren una clara conexión entre la fallida «Egipto llevándole la luz a Asia« y «La libertad iluminando al mundo», que sería erigida varios años más tarde.

Aunque, según los biógrafos de Bartholdi Robert Belot y Daniel Bermond, el escultor siempre insistió en que la más conocida de sus estatuas era una obra original y no la simple reutilización de un proyecto frustrado.

Esto, sin embargo, tal vez fuere porque, como reconoce el mismo Berenson, la idea de una estatua de una mujer árabe en la bahía de Nueva York en el siglo XIX también hubiera sido problemática en esa época. «No hubiere sido algo con lo que la gente de este país se habría podido identificar», opina el profesor de la NYU.

De hecho, como recuerda Berenson, ese no fue el único cambio entre los primeros modelos de Bartholdi y la estatua que todos conocemos. En los primeros diseños de «La libertad iluminando al mundo» la diosa aparecía sosteniendo, además de la antorcha, unas cadenas rotas. «Es bastante probable que el simbolismo original de la estatua estuviera vinculado a la abolición de la esclavitud», afirma Berenson.

«Pero para cuando Bartholdi erigió la estatua, en 1880, ya ese era un recuerdo lejano, por lo que eventualmente se optó por una imagen más benigna y menos controversial», dice de la decisión de remplazar las cadenas con unas tablas con la fecha de la independencia de EEUU.

Las cadenas rotas, sin embargo, no fueron completamente descartadas, pues Bartholdi dejó unas al pie de la estatua. Y el historiador no cree que la conexión árabe -y muy probablemente musulmana- del emblemático monumento fuera necesaria para en su momento, hace unos años, hacer notar la contradicción entre las políticas del presidente Trump y lo que la estatua siempre ha representado.

«Es algo muy triste, pues la Estatua de la Libertad siempre ha representado una bienvenida para la genta llegada de otro lado huyendo del sufrimiento o buscando refugio», dijo Berenson. «Y todo el mundo conoce el poema que está inscrito en la estatua, escrito por Emma Lazarus: Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres, a vuestras masas acumuladas…”, apunta.

Regresando al principio, esta idea inicial habría sido descartada tras dos años de negociaciones con el que fuera gobernador de Egipto, Mehmet Alí, considerado el fundador del Egipto moderno.

El escultor Bartholdi, cuenta el Instituto Smithsonian, decidió iniciar el proyecto inspirado en una visita que realizó en 1855 a los enormes monumentos nubios de Abú Simbel, en Egipto, donde desarrolló «su pasión por los monumentos públicos a gran escala y por las estructuras colosales», concibió el boceto de una enorme estatua de una beduina de 19 metros de altura, una especie de «Coloso de Rodas» pero en mujer, y fuera el símbolo de la Revolución Industrial en Egipto.

Sin embargo, las negociaciones no fueron a buen puerto y Bartholdi guardó una idea que se reactivó cuando visitó Nueva York. Así, posteriormente, se convirtió en un regalo de Francia a Estados Unidos para la el festejo, como ya se dijo, del centenario de la independencia estadounidense.

La segunda versión del escultor tendría las siguientes diferencias: una antorcha en vez de faro, una diadema en vez de pañuelo, una tablilla en lugar de una mano vacía y una leyenda en el interior del pedestal: un poema de Emma Lazarus, «El nuevo Coloso».

 

*Luis Miguel Cobo – Escritor y periodista desde hace más de 30 años, ha trabajado en medios informativos mexicanos y como gerente de Prensa & Relaciones Públicas en varias empresas trasnacionales. Fotógrafo profesional acreedor a varios premios y un sinnúmero de exposiciones. Cofundador y Director General de La Voz del Árabe.

 

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Información: Agencia / Imagen: Agencia       

La Voz del Árabe (LVÁ) – ESPECIALES – Cd. de México, agosto 5 del 2022

 

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Luis Miguel Cobo

Luis Miguel Cobo – Escritor y periodista desde hace más de 30 años, ha trabajado en medios informativos mexicanos y como gerente de Prensa & Relaciones Públicas en varias empresas trasnacionales. Fotógrafo profesional. Director General de La Voz del Árabe.

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