LOS VIENTOS DEMOCRÁTICOS QUE SOPLAN EN AMÉRICA DEL SUR (II)

438 visitas

– Surgen obligadamente preguntas fundamentales, vislumbrándose una que otra acción alentadora. ¿Cómo asegurar que nuestras sociedades puedan mejorar, que en la convivencia familiar y en los espacios institucionales de la educación se inculquen y enseñen los principios de igualdad, de libertad, de inclusión y de respeto a la diversidad?

Emb. Jorge Álvarez Fuentes

Muy bien haríamos en México sí, con mayor frecuencia, nos viéramos en el espejo de Brasil. Reflejarnos y reflexionar. Contribuiría a comprender tan complejas y distintas realidades. También, a entendernos mejor. En las importantes elecciones municipales en curso está en juego el presente y el futuro de ese gran país. Como lo estarán, ciertamente, también para los mexicanos, en las cruciales elecciones del próximo año. Más que fijar la mirada obsesiva en la continuidad o el cambio de rumbo de los gobiernos de Jair Bolsonaro o de Andrés Manuel López Obrador, debiera repararse en el hecho de que lo que está en juego es el sentido de dirección y sus alcances, la mismísima definición de hacia dónde gobernantes y ciudadanos quieren encaminar ambas naciones, de cara a la presente década y la siguiente. Ello, sin dejar de tener muy presente la incierta trayectoria actual del mundo y el peso gravitacional, que, se quiera o no, tienen los grandes países hemisféricos, al sur y al norte de las Américas.

Será el domingo 29 cuando tenga lugar la segunda vuelta en las principales ciudades brasileñas, como Sao Paulo y Río de Janeiro, donde los candidatos apoyados por Bolsonaro fueron derrotados y la contienda será entre aquellos aspirantes de centro, centroderecha, de la derecha moderada y del espectro de las izquierdas. De los concejales que fueron apoyados por el presidente, solamente 9 obtuvieron la victoria y fueron electos, habiendo sido derrotados en Recife, Belo Horizonte y Manaos. En una clara demostración de fuerza, el partido de centro derecha moderado, ganó en primera vuelta las ciudades de Curitiba, Florianópolis y Salvador. En Porto Alegre parece perfilarse como ganadora una candidata joven, comunista, marcando el paso de la izquierda no tradicional. En la mayoría de las ciudades, millones de electores optaron por darle el mandato a personalidades conocidas, reeligiendo a muchos alcaldes, pero eligiendo también, como autoridades locales, a candidatos con perfiles cada vez más diversos, entre decenas de candidatos y candidatas ecologistas, negros, indígenas y transexuales, haciendo evidente que es posible dejar atrás la corriente contraria al sistema político que permitió que un candidato populista (un auténtico neofascista, ahora sin partido) como Bolsonaro, arrasara en las presidenciales de 2018. Todo lo anterior podría indicar que existe la posibilidad de formar alternativas políticas frente al bolsonarismo en las elecciones presidenciales del 2022.

Sin embargo, tanto en Brasil como en México, -y podemos constatarlo en el caso de las elecciones en Estados Unidos-, debe de quedarnos claro que la pandemia del coronavirus ha puesto al descubierto la fragilidad de los regímenes democráticos. Como bien sabemos, a estas alturas del año, sus efectos e impactos serán de larga duración. Los gobiernos emanados del Partido de los Trabajadores, con Lula da Silva y Dilma Rousseff, al igual que el régimen surgido de los comicios de julio de 2018 que condujo a Morena al poder, y la llamada Cuarta Transformación encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, abrieron tiempos de esperanzas, siendo sensibles a las demandas populares, proponiéndose hacer realidad, como conquistas, algunas de las reivindicaciones de los movimientos progresistas. Sin embargo, podría haber serios descalabros o descarrillarse en las múltiples protestas, manifestaciones, movilizaciones, hechos de violencia, en los comicios por las gobernaturas, alcaldías y legislaturas locales, cuando mujeres, jóvenes, clases populares, clases medias urbanas e indígenas «voten con los pies», como suele frasearse, desaprobando la gestión de los gobiernos, la ineficacia de los gabinetes y la injerencia de grupos de interés y clientelares, incrustados en las administraciones públicas, las mentiras y falsedades ante la corrupción lacerante, la degradación ambiental y el extravío continuo del dinero público, hartos de la retórica de una clase política que apuesta a la polarización y confrontación para permanecer en el poder. Habiendo una profunda decepción ante la ausencia, en los hechos, de una justicia reparadora y transicional y la persistencia de la violencia criminal, la discriminación, la desaparición de personas y inexistencia de oportunidades de desarrollo en medio de la crisis económica global. Cuántas aspiraciones que no se materializan y concretan, que quedan en meros planes y programas, mal ejecutados y peor comunicados.

Surgen obligadamente preguntas fundamentales, vislumbrándose una que otra acción alentadora. ¿Cómo asegurar que nuestras sociedades puedan mejorar, que en la convivencia familiar y en los espacios institucionales de la educación se inculquen y enseñen los principios de igualdad, de libertad, de inclusión y de respeto a la diversidad? ¿Cómo crear una conciencia amplia, aglutinadora de valores, que no se centre en las explicaciones simplistas cifradas en una concepción utilitaria del mestizaje y del pasado colonial que tienden a encubrir y distorsionar nuestros formidables retos colectivos?

Será en las calles, en las manifestaciones, en las reuniones y en las hiper comunicaciones, y, finalmente, en las urnas, en donde habremos de hacer frente al futuro que irrumpió trágicamente en el presente, en este año horrible, si hemos de encarar con éxito los riesgos crecientes de la crisis sanitaria, económica y social, respondiendo con eficacia y prontitud ante la catástrofe ecológica y el cambio climático que amenazan la paz y la sobrevivencia del mundo. Ojalá y después de haber ratificado el Acuerdo de Escazú, el primer tratado de derechos humanos sobre el medio ambiente en la región, el Gobierno de México proceda sin más dilación a publicarlo en el Diario Oficial, para completar así su urgente entrada en vigor.

*Jorge Álvarez Fuentes: Licenciatura en Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, ex embajador de México en Líbano y Nueva Zelanda. Estuvo adscrito a la Embajada de México en Canadá como Encargado de los Asuntos Culturales y de Medio Ambiente. Encargado director para África y Medio Oriente en la S.R.E. México. Entre sus publicaciones destacan: La diplomacia en acción”, “De cara al mundo» y “Bandera al viento” – @JAlvarezFuentes

Información: El Siglo de Torreon / Imagen: LVÁ        

La Voz del Árabe (LVÁ) – EDITORIAL – Cd. de México, noviembre 30 del 2020

 

Las declaraciones y opiniones expresadas en esta publicación sitio web en Internet son exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de La Voz del Árabe.

5 1 vote
Article Rating

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x