YASSER ARAFAT, “EL PADRE DE PALESTINA”

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– El nombre original de Arafat era Mohammed Abdel Rahman Abdel Raouf Arafat al-Qudwa al-Husseini. Su primer nombre era Mohammed Abdel Rahman, Abdel Raouf era el nombre de su padre y Arafat el de su abuelo. El nombre de su tribu era Al-Qudwa, que pertenecía al clan al-Husseini.

Mohamed Yasser Abdel Rahman Abdel Rauf Arafat al Qudwa al Huseini. Nació en el Cairo, Egipto, ​el 24 de agosto de 1929. Murió en Clamart, Francia, el 11 de noviembre de 2004. Más conocido como Yasser Arafat o por su kunya Abu Ammar, fue el líder nacionalista palestino, presidente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), presidente de la Autoridad Nacional Palestina y líder del partido político secular Fatah, que fundó en 1959.​ Arafat pasó gran parte de su vida luchando contra Israel en nombre de la autodeterminación de los palestinos. Aunque se había opuesto a la existencia de Israel, en 1988 cambió de posición y aceptó la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

En 1994, Yasser Arafat recibió el Premio Nobel de la Paz junto con Shimon Peres e Isaac Rabin, por sus esfuerzos a favor de la paz en Medio Oriente.

Yasser Arafat y su movimiento operaron desde varios países árabes. A finales de la década de 1960 y principios de los 70, Fatah se enfrentó a Jordania en una breve guerra civil. Al ser forzado a huir de Jordania hacia el Líbano, Arafat y Fatah fueron objetivos importantes en las invasiones que Israel llevó a cabo en 1978 y 1982. Mientras la mayoría de los palestinos, con independencia de su ideología política, le veían como un guerrillero y mártir que simbolizaba sus aspiraciones nacionales, muchos israelíes le describían como terrorista a causa de los ataques que su facción llevó a cabo contra civiles.​

Yasser Arafat entabló negociaciones con el gobierno de Israel para terminar con el conflicto de décadas entre este país y la OLP. Estos incluyeron la Conferencia de Paz de Madrid, los Acuerdos de Oslo y la Cumbre de Camp David del 2000. Sus rivales políticos, incluyendo a los islamistas y varios izquierdistas de la OLP, le criticaban a menudo por ser corrupto o demasiado sumiso en sus concesiones al gobierno de Israel. En 1994, Arafat recibió el Premio Nobel de la Paz, junto a Isaac Rabin y Shimon Peres, por las negociaciones de Oslo. Durante ese tiempo, Hamas y otras organizaciones militares tomaron el poder y sacudieron los cimientos de la autoridad de Fatah que Arafat había establecido en los territorios Palestinos.

A finales de 2004, tras llevar confinado más de dos años en su complejo de Ramala por el ejército israelí, Arafat cayó enfermo y entró en coma. Los médicos hablaron de púrpura trombocitopénica idiopática y cirrosis, pero no se hizo ninguna autopsia. Murió el 11 de noviembre de 2004 a los 75 años.

En 1944, Yasser Arafat se matriculó en la Universidad del Rey Fuad I y se graduó en 1950. ​Más tarde declaró haber hallado una mejor comprensión del judaísmo y el sionismo al entablar discusiones con judíos y leer publicaciones de Theodor Herzl y otros sionistas prominentes. Al mismo tiempo, se hizo nacionalista árabe y comenzó a pasar armas de contrabando hacia el antiguo mandato británico de Palestina, destinadas a los irregulares del Alto Comité Árabe y las milicias del ejército de la Guerra Santa.​ Durante la guerra árabe-israelí de 1948, Arafat dejó la universidad y junto con otros árabes se propuso entrar en Palestina para unirse a las fuerzas árabes que luchaban contra las tropas israelíes. Sin embargo, en lugar de unirse a las filas de los fedayines palestinos, Arafat luchó junto a los Hermanos Musulmanes, aunque no se unió a la organización. Tomó parte en los combates de la zona de Gaza, que era el campo de batalla principal de las fuerzas egipcias durante el conflicto. A principios de 1949 la guerra se estaba ponderando a favor de Israel y Arafat volvió a El Cairo por falta de apoyo logístico.

Tras volver a la universidad, Arafat estudió ingeniería civil y ejerció de presidente de la Unión General de Estudiantes Palestinos (UGEP) desde 1952 hasta 1956. Durante su primer año como presidente de la unión, la universidad cambió de nombre para llamarse Universidad de El Cairo, después de que el Movimiento de Oficiales Libres diera un golpe de Estado, destronando al rey Faruq I. Por aquel entonces, Arafat ya había obtenido el título de grado en ingeniería civil y fue llamado a filas para luchar con las fuerzas egipcias durante la guerra del Sinaí, sin embargo, nunca llegó a luchar en ese campo de batalla. Más tarde ese mismo año, en una conferencia en Praga, vistió una kufiyya de color blanco liso, diferente de la estampada a cuadros que adoptó más tarde en Kuwait, que se convertiría en su emblema.

El nombre original de Arafat era Mohammed Abdel Rahman Abdel Raouf Arafat al-Qudwa al-Husseini. Su primer nombre era Mohammed Abdel Rahman, Abdel Raouf era el nombre de su padre y Arafat el de su abuelo. El nombre de su tribu era Al-Qudwa, que pertenecía al clan al-Husseini. Debe señalarse que el clan de Arafat, al-Husseini, estaba situado en Gaza y no debe confundirse con el conocido clan al-Husayni de Jerusalén.

Aunque Arafat creció en El Cairo, era común la tradición de quitar Mohammed o Ahmad del primer nombre, egipcios famosos como Anwar el-Sadat y Hosni Mubarak también lo hicieron. Sin embargo, Arafat también quitó las partes de Abdel Rahman y Abdel Raouf. A principios de los años 50, Arafat adoptó el nombre de Yasser y, durante sus primeros años en la guerrilla, adoptó el nom de guerre de Abu Ammar. Ambos nombres están relacionados con Ammar ibn Yasser, uno de los primeros compañeros del Profeta Mohammed. Aunque se despojó de la mayoría de sus nombres heredados, conservó Arafat debido a su trascendencia en el islam.

Tras la crisis de Suez de 1956, el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, líder del Movimiento de Oficiales Libres, acordó permitir a la Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas que se estableciera en la península de Sinaí y en la Franja de Gaza, causando la expulsión de todas las fuerzas de la guerrilla o «fedayín» que había ahí, incluyendo a Arafat. En principio Arafat se esforzó por obtener una visa para Canadá y más tarde para Arabia Saudita, pero no lo consiguió en ninguno de los casos. En 1957 solicitó una visa para Kuwait (en aquel momento un protectorado británico), que le fue concedida sobre la base de su trabajo en ingeniería civil. Allí se encontró con dos amigos palestinos: Salah Khalaf (Abu Iyad) y Khalil al-Wazir (Abu Jihad), ambos miembros oficiales de los Hermanos Musulmanes Egipcios. Arafat había conocido a Abu Iyad durante su periodo en la Universidad de El Cairo y a Abu Jihad en Gaza. Ambos se convertirían en la mano derecha de Arafat durante su vida política posterior. Abu Iyad viajó con Arafat a Kuwait a finales de 1960; Abu Jihad, trabajando también como profesor, había estado viviendo allí desde 1959. Tras establecerse en Kuwait, Abu Iyad ayudó a Arafat a conseguir un trabajo temporal como profesor de colegio.

Mientras Arafat entablaba amistad con otros refugiados palestinos, algunos de los cuales conoció durante sus días en El Cairo, él y otros fundaron de manera gradual un grupo que conoció como Fatah. Se desconoce la fecha exacta del nacimiento de Fatah. Sin embargo, en 1959, la existencia del grupo quedó atestiguada en las páginas de una revista nacionalista palestina, Filastununa Nida al-Hayat (Nuestra Palestina, La Llamada de la Vida), que escribía y editaba Abu Jihad. FaTaH es un acrónimo inverso del nombre árabe Harakat al-Tahrir al-Watani al-Filastini, cuya traducción es «El Movimiento de Liberación Nacional Palestino». Fatah también es una palabra que se usaba al principio de los tiempos islámicos para referirse a la conquista.​

Fatah se dedicó a la tarea de liberar Palestina mediante la lucha armada por parte de los propios palestinos. Esto difería de otras organizaciones políticas y guerrilleras de Palestina, la mayoría de las cuales creía firmemente en una respuesta árabe unida.​ La organización de Arafat nunca abrazó las ideologías de los gobiernos nacionales árabes más importantes de la época, en contraste con otras facciones palestinas, que a menudo se convertían en satélites de naciones como Egipto, Irak, Arabia Saudita, Siria y otras.​

De acuerdo con su ideología, Arafat en general rechazaba donaciones a su organización de parte de gobiernos árabes importantes, con el fin de actuar de forma independiente a ellos. Sin embargo, no quería alienarlos, buscó su apoyo unánime evitando alianzas con grupos leales a otras ideologías. Si embargo, trabajó duro en Kuwait para establecer las bases del apoyo económico futuro a Fatah consiguiendo contribuciones de los muchos palestinos adinerados que trabajaban allí y en otros países del Golfo, como Qatar, donde conoció a Mahmoud Abbas en 1961.​ Estos hombres de negocios y trabajadores del petróleo contribuyeron generosamente a la organización de Fatah. Arafat continuó este proceso en otros países árabes como Libia y Siria.​

En 1962, Arafat y sus compañeros más cercanos emigraron a Siria, un país que hace frontera con Israel, que recientemente se había separado de la efímera unión con el Egipto de Nasser. En esa época, Fatah tenía aproximadamente trescientos miembros, pero ninguno de ellos era combatiente.​ Sin embargo, en Siria consiguió reclutar miembros con mayores ingresos para embarcarse en su lucha armada contra Israel. Las fuerzas de Fatah aumentaron más después de que Arafat decidiera ofrecer salarios mucho mayores a los miembros del Ejército por la Liberación de Palestina, la fuerza militar regular de la Organización para la Liberación de Palestina, que fue creada por la Liga Árabe en el verano de 1964. El 31 de diciembre de ese mismo año, un pelotón de Al-Asifah, el brazo armado de Fatah en aquella época, intentó infiltrarse en Israel, pero fueron interceptados y detenidos por fuerzas de seguridad libanesas. A este incidente siguieron varias incursiones más por parte de los guerrilleros de Fatah, mal entrenados y equipados. Algunos tuvieron éxito, mientras que otros fracasaron. A menudo Arafat lideró personalmente estas incursiones. ​

Arafat y su ayudante principal, Abu Jihad, fueron detenidos en Siria cuando se produjo el asesinato de un líder palestino pro-sirio, Yusuf Orabi. Horas antes de su asesinato, Arafat estaba discutiendo con él acerca de maneras de unificar sus facciones y para solicitar el apoyo de Orabi contra los rivales de Arafat dentro del liderazgo de Fatah. Poco después de que Arafat abandonara la reunión, a Orabi le arrojaron por la ventana de un edificio de tres pisos y la policía siria leal a Hafez al-Asad. Assad y Orabi eran «amigos íntimos», sospechaba que Arafat estaba implicado en el incidente. Assad organizó un jurado, que encontró a Arafat y a Abu Jihad culpables de asesinato. Sin embargo, ambos fueron perdonados por el presidente sirio Salah Jadid. No obstante, el incidente deterioró las relaciones entre Assad y Arafat, algo que saldría a flote más tarde cuando Assad alcanzó la presidencia de Siria.​

El 13 de noviembre de 1966, Israel lanzó un gran ataque contra el pueblo cisjordano de as-Samu, administrado por Jordania, en respuesta a un ataque con bomba de carretera, implementado por Fatah, que había matado a tres miembros de las fuerzas de seguridad de Israel, cerca del sector meridional de la Línea Verde. En la escaramuza que se produjo como consecuencia del ataque israelí murieron decenas de miembros de las fuerzas de seguridad jordanas y 125 casas quedaron arrasadas. Esta incursión fue uno de los factores que condujeron a la Guerra de los Seis Días de 1967.​

La Guerra de los Seis Días comenzó cuando Israel lanzó un ataque aéreo preventivo contra la fuerza aérea de Egipto el 5 de junio de 1967. La guerra terminó con una derrota árabe y la ocupación de varios territorios árabes por parte de Israel, incluyendo Cisjordania y la Franja de Gaza. Aunque Nasser y sus aliados árabes resultaron derrotados, Arafat y Fatah se pudieron apuntar una victoria, ya que la mayoría de los palestinos, que hasta entonces tendían a alinearse y simpatizar con gobiernos árabes particulares, a partir de ese momento empezaron a aceptar que era indispensable una solución palestina a su dilema.​ Muchos partidos políticos principalmente palestinos, incluyendo el Movimiento Nacionalista Árabe de George Habash, el Alto Comité Árabe de Amin al-Husayni, el Frente de Liberación Islámica y varios grupos respaldados por Siria, que en la práctica estaban desmoronados con la derrota de los gobiernos que los financiaban. Apenas una semana después de la derrota, Arafat cruzó el Río Jordán disfrazado y entró en Cisjordania, estableció centros de reclutamiento en Hebrón, la zona de Jerusalén y Nablus, y empezó a atraer a luchadores y patrocinadores para su causa.​

Al mismo tiempo, Nasser contactó con Arafat a través de Mohammed Heikal, uno de los consejeros de Nasser, tras lo cual Nasser declaró que Arafat era el “líder de los Palestinos”.​ En diciembre, Ahmed Shukeiri dimitió de su puesto como presidente de la OLP. Yahya Hammuda ocupó su lugar e invitó a Arafat a que se uniera a la organización. A Fatah se le concedieron 33 de los 105 asientos del Comité Ejecutivo de la OLP, mientras que se dejaron 57 asientos para otras facciones de la guerrilla.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial participó en el incipiente movimiento palestino, que aspiraba a construir un Estado árabe independiente en el entonces Mandato Británico, lo cual chocaba con las aspiraciones judías sobre el mismo territorio.

Arafat se unió en 1944 a la Liga de Estudiantes Palestinos, de la cual fue presidente desde 1952 hasta 1956. En 1957 o 1959, las fuentes difieren al respecto participó en Kuwait en la fundación de la organización Fatah, que reunida en 1964 con otros movimientos y partidos políticos crearon la Organización para la Liberación de Palestina. El 3 de febrero de 1969 pasó a presidir ambas formaciones, simbolizando desde entonces las aspiraciones palestinas de recuperar su patria perdida a costa de la invasión territorial de Israel y frente a las ambiciones de sus vecinos árabes.

Durante los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972, el grupo conocido como Septiembre Negro secuestró y asesinó a once atletas israelitas, en lo que se denominó la masacre de Múnich.​ Según diversas fuentes, Arafat estaba informado sobre los planes del secuestro en Múnich.​ Otros autores que sostienen esa información son Mohammed Oudeh (Abu Daoud), uno de los cerebros de la masacre de Múnich, y Benny Morris, un importante historiador israelí. Como máximo líder del movimiento, fue rechazado en muchos países occidentales por sus vinculaciones con el terrorismo árabe, pero tuvo también momentos de aceptación, como su famosa alocución ante las Naciones Unidas en virtud del reconocimiento de la OLP como legítima representante del pueblo palestino (1974), o su admisión como miembro de la Liga Árabe (1976).​

El impulso de Estados Unidos a la apertura de un proceso de paz en Medio Oriente le dio la ocasión para iniciar conversaciones secretas con representantes israelitas, que condujeron a los acuerdos firmados en Washington en 1993: Arafat regresó a Cisjordania como titular de un gobierno autónomo, la Autoridad Nacional Palestina, que inicialmente solo tenía poder sobre Gaza y Jericó, después se iría extendiendo a otras ciudades de Cisjordania.

Los retrasos y discrepancias en el plan de retirada israelí de los territorios ocupados añadían dificultad al proceso, viciado por problemas de fondo, como la falta de entendimiento sobre el futuro de Jerusalén, reclamada como capital tanto por los israelitas como por los palestinos, o la falta de apoyo por parte de Siria.

Los esfuerzos de Arafat fueron reconocidos con la concesión, junto a Rabin, del Premio Nobel de la Paz en 1994.​ El proyecto de paz enfrentó grandes dificultades debido a la oposición de los radicales de ambos bandos. Extremistas palestinos cometieron varios atentados, el 4 de noviembre de 1995 Rabin fue asesinado por un ultranacionalista israelí.

En 2004 fue trasladado a Francia, donde se encontraba su esposa, al Hôpital d’Instruction des Armées Percy, un hospital militar francés en Clamart, cerca de París, donde estuvo hospitalizado desde el 29 de octubre y en coma desde el 3 de noviembre.

Yasser Arafat murió en la madrugada del 11 de noviembre de 2004 a las 3.30 hora local francesa, debido a una hemorragia cerebral según los medios de prensa, a las 4.40 según el comunicado oficial de la Autoridad Nacional Palestina.

En septiembre de 2005, un experto en sida declarado por Israel afirmó que Arafat tenía todos los síntomas del SIDA según los registros médicos obtenidos. ​Pero otros, incluido Patrice Mangin, de la Universidad de Lausana, y The New York Times, refutaron esta afirmación e insistieron en que el registro de Arafat indicaba que era muy poco probable que la causa de su muerte fuera el SIDA. ​Otras fuentes afirman que murió por envenenamiento urdido por los servicios secretos israelíes.

Claude Goasguen, parlamentario francés, reclamó una investigación parlamentaria para acallar los rumores sobre el presunto asesinato de Arafat. El gobierno francés señaló que no había evidencias de que Arafat fuese envenenado, de otro modo se habría abierto una investigación criminal.​

En julio de 2012, la cadena de noticias catarí Al Jazeera publicó una investigación de nueve meses en la que distintas pruebas realizadas por el prestigioso Centro de Medicina Legal del Hospital Universitario de Lausana (Suiza) determinaron que las pertenencias de Arafat, especialmente las que habían estado en contacto con sus fluidos corporales, contenían un nivel extremadamente alto de polonio 210, un material radioactivo, esto no era explicable por causas naturales, lo que sugiere un envenenamiento como posible causa de su muerte.​ El mismo mes, un experto israelí citado por el diario Jerusalén Post aseguró que los restos radiactivos del polonio 210 se desvanecen a menos de la mitad en cuatro meses, por lo que los altos niveles descubiertos en las ropas de Arafat indican que fueron «implantados» mucho tiempo después de su muerte.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, ordenó al comité encargado de investigar las causas de la enfermedad y la muerte de Arafat que tratase de averiguar la verdad sobre este tema y aceptó que se exhumara el cadáver para ese fin.

Unas horas antes, Suha Arafat, la viuda de Yasser, ya había pedido la exhumación de los restos mortales de su marido.​ Finalmente el 27 de noviembre de 2012 se procedió a exhumar el cadáver de Yasser Arafat, bajo supervisión rusa, para esclarecer si fue envenenado.​ Expertos forenses suizos, rusos y franceses tomaron muestras de los restos para su estudio. En noviembre de 2013, el equipo suizo determinó que las muestras tenían niveles de polonio 210 dieciocho veces superiores a lo normal.​ En diciembre de ese mismo año, según una fuente anónima que filtró las conclusiones a la prensa, una investigación de la justicia francesa en secreto concluyó que “Arafat no fue envenenado, sino que murió de causas naturales”, como consecuencia de una “infección generalizada”. Expertos rusos confirmaron posteriormente las conclusiones de la investigación francesa.

En enero de 2018 el periodista e investigador israelí Ronen Bergman en el libro Rise and Kill First, Levántate y mata primero, menciona el uso por Israel de radiación para matar al líder palestino.

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La Voz del Árabe (LVÁ) – ESPECIALES – Cd. de México, noviembre 6 del 2020

 

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