MAURICIO HANEINE: EL CONCIERTO…

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Apoteótico concierto de Mauricio Haneine en el Centro Libanés, puede catalogarse como el exitoso inicio de eventos de la nueva Administración del Centro Libanés a cargo de Tufic Name y su es esposa Gaby.

 Luis Miguel Cobo

El jueves 28 de febrero llegué al ensayo en el salón Baalbek en el Centro Libanés de la Ciudad de México. Empezó un poco tarde porque se retrasó la instalación del templete donde iría la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Me acerqué al pianista, sentado esperando a que la orquesta tomara su lugar, de repente me miró y saludó, afectuoso como siempre, luego me alejé, no llegaba a mi asiento cuando la música se empezó a escuchar…

Mauricio Haneine empezaba a hacer sonar el gran piano que tenía enfrente, la orquesta dirigida por el director francés Gaétan Kuchta tomaba forma, escuchamos partes escogidas de la obra y luego la obra completa, prometía algo muy bueno…

Mi lugar privilegiado en el salón, valió la pena llegar temprano, miraba de frente el escenario completo, las fotos hablan por sí solas. Terminó el ensayo y el sonido de la música, aunque se escuchaba increíble no supe de qué parte de la obra se trataba, pero se escuchó muy bien. Luego de terminar se acercó el artista y platicamos, el ruido era de los instrumentos afinando, flautas, violines, trombón y otros. Intercambiamos algunas ideas, me platicó de cómo se sentía, todo bien, me dijo, se iría a descansar un poco para relajarse y se fue, me quedé ahí sentado; a veces de pie observando, caminé, fui al recibidor del salón que ya conocía “desde hacía muchos eventos”, regresaba y observaba, comenzaba mi mente a planear la toma de imágenes para lograr buenas fotos.

No tardó en llegar la gente, ya eran las siete de la noche, al parecer la hora de la cita, el concierto comenzaba a las 21:00 horas. Llegó el amigo Jorge Serio con su esposa, mi haye querido, tuve la suerte de que se sentó junto a mí. Luego llegaron muchas personas, muchos conocidos, saludaba cámara en mano, fotografiaba a los que tocaba la suerte, La Voz del Árabe presente en los grandes eventos y nada más, sin ser una revista de sociales, pero en estos eventos sí… Llegó el embajador de Líbano en México, Sr. Sami Nmeir, acompañado por el siempre amigo Samir Harb. Luego llegó el amigo Lic. Luis García y Erdmann, Director de Asuntos Internacionales de La Voz del Árabe. Pocos minutos después el Encargado de Negocios a.i. de la embajada de Azerbaiyán en México, Sr. Mammad Talibov acompañado de su esposa, quien no podía faltar porque el autor de la obra que escucharíamos fue azerbaiyano, Fikret Amirov; al final feliz, la música le recordó su infancia, nos comentó. Y así mucha gente conocida, gente mayor que sabía estaría en un magno concierto de música clásica vestidos para la ocasión, los jóvenes vestidos como si fueran al Auditorio a un concierto equis, nadie les dijo que el traje era lo esencial para esa noche, eran jóvenes, millennials, ni qué decir más… 

A las 21:00 HRS empezó el concierto, apareció la orquesta en el escenario, todos en su lugar, llegó el director francés Gaétan Kuchta, saludo, recibió el aplauso de bienvenida, el público feliz, la sala llena, aplaudían todos, el director agradecía, la orquesta también. El sonido de la música suave comenzó a escucharse, las primeras tonadas de Scheherazade, la obra del notable Nikolai Rimski-Kosrsakov, fue subiendo poco a poco hasta que tomó su camino, escuchándose todos y cada uno de los instrumentos en su tiempo y lugar, la obra conocida dirigida por el francés era un regalo para los sentidos. Terminó el concierto y comenzó la segunda, una obra maestra de Camille Sait-Saens: Danza Bacanal de Sansón y Dalila. Una obra en el gusto del periodista “excepcional”, una de esas obras que merece nunca tener final, la energía empezaba a fluir cada vez más fuerte, se podía sentir, las tonadas y ritmo captaban la atención, hipnotizaban a cualquiera, la orquesta no paraba y Sansón y Dalila seguramente flotando en ese lugar gozando del sonido apoyaban a los músicos. La obra concluyó con el gran remate, se sintió fuerte, energético, esperaba más, mucho más pero ya no hubo partitura, resignado aplaudí siguiendo a los presentes.   

Para el tercer acto no tardó mucho en aparecer al frente Mauricio Haneine, de frac perfecto, el aplauso aumentó, Haneine agradeció y en segundos tomó su lugar; se posesionó del piano, el instrumento se doblegó ante el maestro,  por el músico se dejó tocar, acariciar, de la manera sutil como el enamorado a su amante, a veces suave a veces fuerte, agresivo regresando a lo sutil, la caricia sobre las teclas blanquinegras se miraba desde lejos, el Concierto sobre Temas Árabes para Piano y Orquesta había comenzado así, Mauricio concentrado sin despegar sus ojos del teclado y luego al director, a la orquesta regresando al teclado, continuaba el idilio entre él y su piano, fascinante observar como acariciaba el teclado, una y otra mano controladas con la mente dejando fluir el sentimiento se movían, en segundos parecía golpear brutalmente, el sonido era grandioso, bajaba en tono y llegaba la calma, la orquesta lo seguía, él la seguía también, el sonido en momentos y en conjunto era casi enloquecedor, grandioso dejando imaginar al Mundo Árabe escuchando la melodía, se podía imaginar el desierto, los beduinos y los camellos atravesando el desierto, llegando a un oasis, palmeras y el gran desierto bajo el sol, luego empezaban los problemas árabes ya conocidos, se podían ver a través de las diferentes tonadas, la obra fue escrita en 1957, siglo 20, los problemas existían, eran informados, el autor se enteró y los vivió seguramente, en la obra lo demuestra clara y auditivamente, grandiosa obra que estremeció a los asistentes.

Haneine disfrutaba, claramente se notaba, lo miraba por la lente de la cámara, era grandioso, a él, a la orquesta, al director, la ventaja de tener una lente larga en la cámara, fueron momentos de gozo completo entre orquesta, maestros, intérpretes y público, fue la noche árabe musical en el Centro Libanés que contagió a los presentes, todos felices por lo escuchado, de pie aplaudían… 

Mauricio Haneine dejó el piano, se alejó un poco y saludó, agradeció al Director de la orquesta, a la orquesta, al primer violín, el público ovacionaba, aclamaba, se escucharon varios ¡Bravo, bravo…! Mauricio miró al frente, al público, los aplausos aumentaron, el pianista agradeció, reverencia correspondiendo, las manos sobre el corazón mostraban su reconocimiento al en ese momento su público… La orquesta completa mostró su respeto al pianista y viceversa…

El nuevo Consejo Directivo del Centro Libanés estaba presente, el presidente Tufic Neme y su esposa Gabriela, quien subiera al escenario en nombre de las Damas Voluntarias del Centro Libanés A.C. voluntariado que ella precede, dirigió unas palabras a los artistas y al público, entregó diploma al pianista y al director de orquesta, flores y unos dulces árabes. El público aplaudió las palabras de la dama, la entrega de las preseas y el magno concierto ahí concluyó…

FOTOGRAFÍA DEL CONCIERTO – El periodista en ese momento realizando su trabajo, más fotográfico que periodístico, posesionado por la música no dejaba de ver, observar por el ocular de la cámara, la Nikon, compañera inseparable del trabajo artístico y periodístico, en ese momento artístico, cambiaba la lente, corto, luego el 300 mm, subía el ASA, la bajaba según el momento, sentía la tonada musical. La imagen que se muestra se nota el gusto del fotógrafo por el “claroscuro” como la pintura del “barroco”, admirador de Caravaggio, Rembrandt o el Greco, de cualquier manera, la fotografía es auténtica sin retoque, sin Photoshop tal y como es el sentimiento musical, como se escucha se mira… Esperando sea de su agrado aquí se entregan con el deseo de hacer un pequeño y sencillo homenaje a Mauricio Haneine, a Gaétan Kuchta y a la Orquesta completa, y sobre los maestros creadores de tan hermosa “música clásica” de quienes todos sentimos y aprendemos. 

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Fotografías del público: Lm.CoBo.FoTo para LVÁ – México-© 2019 – Fotografía artística: Luis Miguel Cobo-©2019

 La Voz del Árabe (LVÁ) – SOCIALES – Cd. de México, marzo 2 del 2019

 

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